Obligado por la fuerte demanda de los importadores, el BCRA tuvo que vender dólares en el mercado

La entidad finalizó su intervención con ventas por USD 20 millones. En mayo conserva un saldo a favor por unos USD 615 millones

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La sede del Banco Central,
La sede del Banco Central, en el centro porteño.

El Banco Central interrumpió este miércoles una racha compradora de ocho ruedas en la plaza mayorista. Según fuentes del mercado, la entidad monetaria “asistió hoy con USD 20 millones al mercado y de esta manera el acumulado mensual se ubicó en USD 615 millones”. Añadieron que las “importaciones vienen en un promedio de 20% arriba de mayo del año pasado”.

La primera venta efectuada en mayo por el Banco Central obedeció también a un escaso monto negociado en el segmento de contado (spot) por unos USD 169,2 millones, un volumen muy escaso si se considera la alta estacionalidad de la liquidación de exportaciones del agro.

En lo que va de 2022, el BCRA sostiene un saldo neto positivo por unos USD 727 millones por su participación cambiaria.

”A partir de ahora la liquidación el campo viene fuerte pero va a haber mucho de pisar importaciones si eso no pasa; si llegás raspando en los próximos meses a los USD 6.400 millones que tenés que sumar en todo el año, el problema lo vas a tener en el segundo semestre, donde no va a haber contraparte de exportaciones del campo”, apuntó a Telam Amilcar Collante, economista de la UNLP y fundador del Centro de Estudios Económicos del Sur (CESUR).

Según Collante, a la presión sobre las reservas que trae el precio de la energía también hay que sumar los consumos con tarjeta en el exterior y atesoramiento que “implica una demanda extra de USD 7.000 millones no estaba el año pasado”.

”El punto clave va a ser en junio y julio; lo que no pueda acumular hasta ese momento no va a venir después”, afirmó el experto de CESUR, y alertó: “A menos que haya un waiver (exención) del FMI, si no suma reservas el programa cierra por las malas, con más ajuste de importaciones, más inflación y menos actividad”.

Jorge Vasconcelos, del IERAL de la Fundación Mediterránea, puntualizó que “en el primer trimestre de 2022 el Gobierno cumplió las metas acordadas con el FMI; hasta febrero el nivel de actividad mantenía la trayectoria ascendente que había registrado en la última parte de 2021, y las exportaciones agroindustriales marcaron un récord de 11 mil millones de dólares en el acumulado hasta abril”.

“Sin embargo, en la contracara de esa descripción, hay que consignar que sólo se pudieron cumplir esas metas con ‘contabilidad creativa’, y que los desequilibrios macro que se acentuaron en el segundo semestre de 2021 se reflejaron en la aceleración inflacionaria de marzo y abril, que empezó a frenar el nivel de actividad y, al mismo tiempo, imponen una presión ascendente de las importaciones de bienes y servicios, evaporando el saldo positivo de las cuentas externas, con la consiguiente complicación para el objetivo de acumular reservas”, subrayó Vasconcelos.

Por su parte, el economista Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica, también destacó que el Gobierno pasará “sin inconvenientes” la primera revisión de las metas fijadas en el acuerdo con el FMI, aunque “la meta de junio es más desafiante”. Agregó que ”si la demanda de energía se complica, tal vez tenga que pisar las importaciones”.

Al mismo tiempo, señaló como una probable medida del Central subir las tasas de interés activas de adelantos en cuenta corriente -una de las principales vías de las empresas para financiar las importaciones- que hoy corre al 39,7% anual, casi 20 puntos por debajo de la inflación, para aflojar la demanda por importaciones que atraviesa niveles récord. ”Va a haber que dar una nueva ‘rosca’ por el lado de la tasa activa, ya lo dijo (el presidente del BCRA, Miguel) Pesce; por otro lado, no veo al Gobierno acelerando la tasa de devaluación en este trimestre porque los dólares van a entrar; puede haber conflicto con el Fondo por eso”, señaló Delgado.

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