
Aunque aumentó 3,6% respecto de enero, en febrero la actividad de las pyme industriales sufrió un retroceso de 6,3% respecto del mismo es de 2021, acumulando así una baja del 7,97% respecto del primer bimestre del año pasado, precisó un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.
A su vez, el uso de la capacidad de la capacidad instalada se ubicó 70%, 1,3 puntos por sobre el nivel de enero, variación relacionada con la distribución de vacaciones del personal, a lo que se sumaron los problemas de acceso a insumos y efecto disruptivos de la inflación.
“Desde diciembre pasado las familias orientaron una mayor proporción de su consumo a turismo, ocio y recreación, y la industria lo sintió. Además, hubo faltantes de insumos y modificaciones de precios que pusieron en pausa algunos pedidos de producción previstos. Las empresas exportadoras también sufrieron el impacto de la menor demanda internacional de algunos países”, dice al respecto el informe.
Producción y rentabilidad
La mejora relativa de febrero respecto de enero hizo que dos de cada tres pymes consultadas evaluara su situación como buena o muy buena, 4,2 puntos por sobre la proporción de enero. Ese dato, a su vez, contrasta con la caída de 3,7 puntos (al 58,6%) del porcentaje de empresas que declararon trabajar con rentabilidad positiva. De vuelta, la inflación y los problemas de provisión de insumos son parte de la explicación. La reducción de las empresas que operan con rentabilidad positiva, dice el informe, “se relaciona con los aumentos en los precios de algunos insumos, especialmente en Alimentos y bebidas y Productos de metal, maquinarias y material de transporte”.

A su vez, el informe precisa que 5 de 6 sectores relevados tuvieron en el primer bimestre del año niveles de actividad inferiores a igual período de 2021. Sólo el sector “Textil & Indumentaria” tuvo una variación positiva, del 8,8%, mientras que dos sufrieron retrocesos de dos dígitos. El nivel de actividad de las pyme del rubro “Papel, cartón, edición e impresión” retrocedió nada menos que el 11,9% interanual y el de las que trabajan en “Maderas y muebles” lo hizo en 11,4 por ciento.
El panorama por sectores durante febrero fue el siguiente:
-Papel, cartón, edición e impresión: Bajó 11,9% anual y trabajó al 70,5% de su capacidad instalada. Las pyme del sector reportaron problemas para producir por cortes de energía y faltantes de insumos como papeles de colores, cartulina y papel químico. “Algunas empresas trabajaron con lo que pudieron conseguir, incurriendo en mayores desperdicios y mayores costos. El sector de impresiones, además, viene siendo afectado porque se imprime menos y se trabaja más con ediciones digitales”, dice un pasaje del informe.
-Textil e Indumentaria: Fue el único que registró mayor nivel de actividad: 8,8% anual en febrero, al 75,9% de su capacidad instalada. “El inicio de clases y la reapertura de las disciplinas deportivas impulsó la confección y fabricación de prendas. Lo mismo el recambio de ropa de trabajo finalizadas las vacaciones”. Pero aquí también operaron las condiciones generales: “El sector –dice el informe- también tuvo algunas dificultades para conseguir personal, sintió los cortes de energía y las subas de algunos precios que alejaron público. Las ciudades turísticas continuaron trabajando muy bien en rubros como mallas, accesorios, remeras, camperas, lo que hizo que el aumento anual sea similar en todo el país”.

-Metálicos, maquinarias, equipos y material de transporte: La producción bajó 8,5% anual y el sector trabajó al 68,3% de su capacidad instalada, afectada por problemas para conseguir materias primas, en especial las importadas. Dentro del sector, las pyme vinculadas a la obra pública y la construcción la pasaron mejor que el resto y las exportadoras fueron las que más sintieron el freno.
-Productos químicos y plásticos: La actividad retrocedió 7,9%, en un sector particularmente sensible a la provisión de insumos importados, en un contexto de escasez de dólares y controles y permisos oficiales.
-Maderas y muebles: La producción bajó 11,4% anual y el sector trabajó al 69,9% de su capacidad instalada. La demanda fue desalentada por los aumentos de precios de la madera y demoras en las entregas.
-Alimentos y bebidas; La producción bajó 6,2% anual y se trabajó al 69,9% de capacidad instalada. El principal problema en febrero fue el aumento de precios de materias primas, en especial para las que elaboran alimentos en base a harinas, aceites y lácteos. Para los productores de bebidas, un gran problema fue conseguir envases de vidrio, que se agravó en las últimas semanas.
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