
La Argentina se ubicó entre los países que más redujeron la utilización de efectivo durante el nuevo escenario para los medios de pago que trajo la pandemia de COVID-19, siguiendo la tendencia de América latina, aunque se mantiene entre los más altos. En los últimos 4 años, la cantidad de operaciones con billetes a la hora de pagar en los comercios de manera presencial se redujo del 44% al 37%, al tiempo que las operaciones con billeteras electrónicas crecieron del 4% al 11% del total.
En la Argentina “las preferencias por el efectivo disminuyeron dramáticamente en 2020 a medida que más consumidores optaron por utilizar tarjetas de débito y billeteras móviles; para las compran online, todavía se prefieren las tarjetas de crédito”, explicó el Global Payments Report, un informe anual editado por Worldpay, una empresa de la fintech FIS.
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El estudio, que explica tendencias y brinda datos sobre más de 40 países y sus hábitos a la hora de elegir de qué forma pagar. En el caso argentino, el 37% de pagos en cash se ubica por debajo de México (45%) y Perú (44%) pero por encima de Brasil (35%), Colombia (34%) y Chile (31 por ciento).
En relación al comportamiento de la región: “El uso de efectivo en el punto de venta en América latina cayó un 34,7% como resultado de la pandemia, del 58,2% de las operaciones en 2019 al 38% en 2020. El efectivo fue la base del comercio latinoamericano, capturando la mayoría del gasto, pero se redujo en la región: 31,3% en Argentina, 24,9% en Brasil y 36,8% en México. La pandemia aceleró el declive del efectivo en más de tres años”.
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Las tarjetas más usadas
El informe de Worldpay revela otros datos sobre el negocio de los medios de pago en la Argentina. En el comercio físico, la torta quedó repartida entre 37% de efectivo, 21% de tarjetas de crédito, 23% de tarjetas de débito bancario, 11% de billeteras electrónicas, 2% de tarjetas prepagas, entre otros medios.
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En el e-commerce, un 39% de los pagos se realizaron con tarjeta de crédito, 25% con billeteras digitales, 17% con tarjeta de débito y 6% de transferencias bancarias.
También se detalla cómo se distribuye el negocio de las tarjetas en la Argentina. Según el reporte de Worldpay, el 61% de las operaciones corresponden a Visa, 27% a Mastercard, 4% a American Express, 3% a Naranja, otro 3% a Cabal y el 1% restante a otras marcas. En la edición 2017 del informe, el reparto era algo diferente: Visa con 59%, Mastercard con 24%, American Express con 7% y Naranja con 5 por ciento.
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En 2020, el uso del efectivo tuvo una caída “dramática” y la pandemia puso a prueba su supremacía, al tiempo que modificó el funcionamiento comercial. “Las cuarentenas y los requisitos de distanciamiento social dieron como resultado en toda la región una contracción económica y una reducción neta del volumen de transacción en los comercios: la caída fue del 13,2% en Argentina, 12,6% en Colombia, 9,8% en México y 8,8% en Brasil”, afirmó el reporte.
¿Quiénes reemplazaron al efectivo a la hora de pagar? Las tarjetas de crédito y débito, la financiación de los comerciantes (como las tarjetas no bancarias), y en especial, las billeteras móviles. También crecieron otros medios como las tarjetas prepagas.
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Para la región, Worldpay estima que la caída del efectivo continuará, independientemente de como evolucione la pandemia y sus efectos sobre el comercio. Para 2024, prevé una reducción del 36% del uso del cash y que cederá el lugar de medio de pago más elegido a manos de las tarjetas y las billeteras móviles.
En el mundo
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A nivel global, los datos del informe recogen los múltiples motivos que llevan a un consumidor elegir uno u otro medio de pago, donde lo económico se mezcla con cuestiones históricas, culturales, tecnológicas y regulatorias. En ese mosaico de factores que difieren en cada país, llegó uno nuevo que atravesó a todos: el coronavirus.

“La pandemia aceleró la declinación del efectivo más de tres años, superando en 2020 nuestras proyecciones previas para 2023. El efectivo fue usado por el 20,5% de comercio físico, un 32,1% menos que en 2019″, señaló el informe.
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La caída se repitió en todas regiones: 21,9% en América del Norte, 33,6% en Europa, 34,7% en América Latina y 36,6% en Asia-Pacífico. Algunos países registraron niveles históricamente bajos de uso del efectivo, como Canadá (5,4%), Noruega (4,5%), Estados Unidos (11,9%), Australia (8%), Hong Kong (8%) o Suecia (8%).
Las billeteras electrónicas se quedaron con gran parte de lo que perdió el efectivo, aumentando su participación de 19,5% en 2019 a un 25,7% de las transacciones de 2020. “La pandemia marcó el comienzo de una ola de interés por los métodos de pago sin contacto, lo que aceleró el uso ya creciente en las billeteras móviles”, apuntó el informe.
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