Tensión cambiaria: ocho momentos de fuertes saltos del dólar libre desde la PASO

El viernes, en otra jornada de nerviosismo, la divisa paralela quebró un nuevo récord y trepó a 178 pesos. Los por qué de las subas del último año

El dólar libre quebró un nuevo récord y trepó a $178. REUTERS/Marcos Brindicci/File Photo
El dólar libre quebró un nuevo récord y trepó a $178. REUTERS/Marcos Brindicci/File Photo

En las últimas semanas se vive en el mercado de cambios una fuerte presión que obliga al Gobierno a pensar alternativas para evitar una devaluación y al mismo tiempo que se sigan perdiendo reservas del Banco Central, en un contexto de crisis económica agravada por las consecuencias del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO) que rige desde el 20 de marzo para morigerar los contagios de coronavirus.

Tal es así que en las últimas horas el Poder Ejecutivo envió a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para fomentar el ahorro y la inversión en pesos en medio de la creciente presión cambiaria y el continuo drenaje de reservas.

En tanto, el viernes, en otra jornada de nerviosismo en la plaza cambiaria, el dólar libre quebró un nuevo récord y trepó a $178, al registrar un alza de siete pesos en un solo día, con lo que la brecha con el oficial se ubicó en el 130 por ciento.

Asimismo, a lo largo de la semana, la autoridad monetaria que conduce Miguel Pesce tuvo una pérdida de reservas de USD 248 millones, que se eleva a USD 593 millones si se cuentan todos los días de octubre.

Infobae hizo un relevamiento de algunos de los últimos saltos que registró el dólar libre desde las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) celebradas en agosto del 2019 hasta hoy.

El domingo 11 de agosto del año pasado, el actual presidente Alberto Fernández se imponía al entonces mandatario Mauricio Macri en las elecciones primarias, allanando lo que sería su triunfo en las presidenciales de octubre, una noticia que cayó mal en los círculos financieros.

El 12 de agosto se recuerda en los mercados como el “lunes negro” en el que el Merval cayó 37,9% en pesos y casi 50% en dólares, y el tipo de cambio oficial saltó un 19 por ciento. En medio de la fuga de capitales y una drástica caída de las reservas del Banco Central, el gobierno de Macri impuso duras restricciones a la compra de divisas a partir de septiembre.

En ese sentido, el primer salto del dólar libre se dio el lunes 12 de agosto. En esa jornada post electoral registró un alza de $6,30 al saltar de $47,70 a 54 pesos. Dos días más tarde, el miércoles 14 de agosto subiría $4,5 hasta los 58,50 pesos.

Las restricciones cambiarias hicieron florecer el mercado informal en el noveno mes de 2019. A pesar de los controles en el mercado de cambios, con Macri con pocas chances de revertir el resultado de las primarias, no se pudo evitar que nuevas jornadas de tensión cambiaria se repitieran.

El dólar libre siguió escalando paulatinamente en septiembre hasta que el 25 de octubre dio un salto de $5,75 al pasar del $69,75 a 75,50 pesos. Sucedió a dos días de las elecciones presidenciales y en medio de la incertidumbre política y económica que se vivió en esa fecha, lo que recalentó aún más el mercado cambiario.

La divisa que se consigue en el mercado ilegal acumula un alza de 136% en lo que va de 2020, en contraste con el 29% de alza del tipo de cambio oficial. (REUTERS/Agustín Marcarian/File Photo)
La divisa que se consigue en el mercado ilegal acumula un alza de 136% en lo que va de 2020, en contraste con el 29% de alza del tipo de cambio oficial. (REUTERS/Agustín Marcarian/File Photo)

El directorio del BCRA analizó entonces distintas alternativas entre las que figuraba la de aumentar la restricción para la compra de divisas que era de USD 10.000 mensuales. Desde las PASO, las reservas brutas habían caído en más USD 22.000, de los cuales parte fueron salida de depósitos (USD 8.100 millones), parte intervención directa en el mercado para frenar la escalada del dólar (6.500 millones) y el resto pago de deuda.

Luego de las elecciones, la divisa informal se estabilizó debajo de los $70 hasta que en diciembre, con Alberto Fernández ya al poder, volvió a dar un salto al pasar de $66,75 el viernes 13 de ese mes a $75,75 el miércoles 18.

Ocurrió luego de que se conociera la intención oficial de imponer un recargo del 30% a los consumos con tarjeta en moneda extranjera, el “dólar turista”. La novedad terminó con el breve período de paz cambiaria en las cotizaciones paralelas del dólar que había dominado a la plaza local desde las elecciones de octubre.

Los proyectos de Ley de Emergencia Económica y de Solidaridad Social y Reactivación Productiva llegaban por entonces al Congreso. Luego de su aprobación, antes de fin de año, otro pido: $78 el 26 de diciembre.

Miguel Pesce, presidente del Banco Central
Miguel Pesce, presidente del Banco Central

El siguiente salto cambiario en el mercado informal llegaría en marzo de este año cuando el dólar libre pasó del $80 –el 11 de marzo- a $88,25 el 18 de ese mes.

Ya el 16 de marzo, el dólar libre era tan caro como el dólar oficial. En parte ocurrió dada la percepción por parte de los inversores de una menor probabilidad de que el Gobierno lograra un acuerdo con los acreedores para restructurar la deuda pública. Y con la pandemia de coronavirus golpeando en el mundo entero, el mercado local no quedó exento de la cobertura en divisas por parte de empresas y ahorristas antes los temores financieros generados por el derrape de los precios de acciones y bonos a escala global.

El siguiente ocurriría en abril. La cotización libre cerró a $84 pesos el 13 de ese mes y alcanzaría los $120 tan solo 15 días más tarde.

El presidente Alberto Fernández dijo entonces sentirse preocupado por la suba del dólar en el mercado paralelo, pero lo asignó a movimientos especulativos propios de las tensiones que se generan durante la renegociación de la deuda. “A nosotros nos preocupa, pero si tengo claro cuál es la causa. No es que la economía haya sufrido algún trastorno que explique eso”, dijo.

El Gobierno puso en marcha en esa fecha un paquete de medidas para frenar la suba de esas cotizaciones de la divisa cuando el dólar libre tocó los 120 pesos. Entre ellas, liberó el acceso de ahorristas a los dólares depositados en cuentas, y también a las cajas de seguridad: en tres días salieron del sistema financiero 255 millones de dólares.

Luego, en mayo llegaría una nueva escalada de la divisa informal. En seis días anotaría un alza de $16 pesos al pasar de $122 –el 8 de mayo– a $138 el 14 de ese mes. El caudal de pesos excedentes en el sistema financiero ejercía cada vez más presión sobre el mercado paralelo del dólar, que por su reducida dimensión, reaccionaba en sentido alcista con escasos montos operados y ampliaba la brecha con el dólar mayorista a un 104 por ciento.

La presión cambiaria estaba dentro del marco de lo que era la dificultad de la renegociación de la deuda y la incertidumbre macroeconómica, con la dificultad que enfrentaba el Gobierno para anclar expectativas frente a la pandemia de coronavirus.

En septiembre el dólar paralelo registraría nuevas escaladas a lo largo del mes. Del 15 al 16 daría un salto de 10,6% para pasar de $131 a $145. Ese día batió un récord y hundió a las valuaciones de acciones y bonos argentinos.

Sucedió luego de que el Banco Central impusiera nuevas restricciones cambiarias entre las que se incluyó la prohibición a las empresas de comprar más del 40% de los dólares para los vencimientos de deuda. Las compañías quedaron en la situación de tener que elegir entre defaultear o convalidar valores del MEP o el contado con liquidación.

Foto de archivo: un hombre camina por el frente del edificio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en el centro financiero de Buenos Aires, Argentina. 16 sept, 2020. REUTERS/Agustin Marcarian
Foto de archivo: un hombre camina por el frente del edificio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) en el centro financiero de Buenos Aires, Argentina. 16 sept, 2020. REUTERS/Agustin Marcarian

Las decisiones también establecieron límites más rígidos para la compra de divisas para ahorro, gastos con tarjeta en moneda extranjera y operaciones cambiarias con bonos.

En el primer día de las nuevas restricciones al acceso al mercado de cambios, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, apuntó contra el mercado libre o blue donde se puede comprar y vender divisas.

Es un mercado delictivo. Cuando se han hecho allanamientos en cuevas donde se realizan este tipo de operaciones, se han cruzado bases de datos y uno encuentra narcotraficantes, traficantes de armas, cualquier cosa... Es un mercado que provee al delito y es imposible saber cuál es el tipo de cambio que el delito está dispuesto a pagar”, aseguró entonces el funcionario en declaraciones radiales.

Luego el 24 de septiembre el dólar libre tocaría un máximo de $147. Se debió a que los bancos tuvieron que adecuar los sistemas a las nuevas normativas cambiarias, algo que se extendió por ocho días generando una especie de feriados cambiarios.

En tanto, la última disparada de la divisa informal se registró este viernes. El dólar libre volvió a funcionar como catalizador de los temores que se ciernen sobre el futuro de la economía argentina y trepó siete pesos o 4,1%, a un nuevo máximo de 178 pesos para la venta.

En un mercado que es marginal y no tiene un peso específico en la economía real, la divisa que se consigue en el mercado ilegal acumula un alza de 136% en lo que va de 2020, en contraste con el 29% de alza del tipo de cambio oficial. Su importancia radica en que refleja las expectativas, en este caso, negativas: con una emisión monetaria que no tiene freno por las necesidades fiscales para enfrentar la recesión y la asistencia social por el coronavirus, el dólar que hoy luce caro, puede ser barato mañana.

Martín Vauthier, director de Eco Go, dijo a Infobae que la presión que se ve sobre el dólar libre refleja la situación de incertidumbre que hay en el mercado de cambios. “Las razones de fondo no fueron encaradas más allá de algunas medidas que fueron en el sentido correcto con el incentivo a las exportaciones. Pero fueron insuficientes”, afirmó.

Y agrego: “Tampoco hubo señales en los ámbitos más relevantes a la hora de explicar la brecha cambiaria. Tiene que ver con la política. Faltan señales para dejar claro el rumbo por el que va a ir el Gobierno. Existen tensiones internas dentro de la coalición del gobierno. Eso paraliza decisiones de inversión y quita atractivo a los activos locales. En escenarios de riesgo se refleja la presión sobre el dólar”.

El titular de la Fundación Libertad & Progreso, Aldo Abram, dijo a Infobae que el ahorrista percibe que los pesos que tienen valen menos. “Eso se da porque el Banco Central está emitiendo mucho pero además la gente está dejando de demandar la moneda local. Aumenta la producción de pesos sin que aumente la demanda. Entonces bajan los valores de los pesos. Se pierde poder adquisitivo de esta manera y se ve reflejado en el marcado paralelo”, explicó.

Con las expectativas de devaluación y una brecha de 100% nadie quiere vender dólares. Hay un rechazo muy fuerte respecto al peso. Y no hay otros mecanismos para el ahorro que sean redituables o den seguridad. Hay operaciones como el dólar link pero son instrumentos más sofisticados para el ahorrista”, aseguró.

En este contexto, resta saber si el Gobierno de Alberto Fernández tomará nuevas medidas para contener las cotizaciones del dólar teniendo en cuenta que la cuestión cambiaria sigue siendo la principal preocupación que mantiene al límite a la economía argentina.

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