Reservas en la mira: el BCRA respira por la suba de la soja y por ahora no piensa en gatillar el swap con China

La oleaginosa superó ayer el techo de U$S 330 la tonelada en Chicago y favorece la liquidación de divisas y la recaudación. Ayer, en el arranque de la semana financiera, la entidad no precisó vender dólares.

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Después de varios días cargados de rumores y de versiones contrapuestas sobre el futuro del dólar “solidario” o “ahorro”, el Central arrancó la semana con un poco más de tranquilidad. Básicamente, consiguió frenar las fuertes ventas de la primera parte del mes y que habían superado los USD 600 millones.

En este contexto, desde el BCRA aclararon a Infobae que no tienen pensado echar mano al swap de monedas con China, que eventualmente permitíria aumentar el volumen de divisas “líquidas” o disponibles para intervenir en el mercado.

Además, en la entidad monetaria explican qué tratamiento les dan a esos casi USD 20.000 millones equivalente en moneda China y cómo debería interpretarlo por el mercado: El swap no tiene un problema de liquidez. El punto es que se trata de reservas que están nominadas en yuanes. Se mezcla mucho el concepto de reservas líquidas o netas. La realidad es que se trata de un activo tan disponible como otros contabilizadas como reservas”.

El único que hizo el intento de convertir parte del swap con China en reservas líquidas fue ex titular del BCRA, Federico Sturzenegger, ni bien arrancó la gestión de Mauricio Macri a fines de 2015. Y no tuvo problema en convertir USD 3.000 millones. Sin embargo, rápidamente lo devolvió ya que una vez hecho el canje a dólares, hay que pagar la tasa asociada a ese préstamo.

Surge otra incógnita: ¿el Gobierno chino estaría dispuesto a entregar los yuanes para cambiarlos a dólares a una tasa muy baja de interés? ¿No pediría nada a cambio más allá del auxilio financiero? Luce difícil que esto ocurra sin que haya alguna solicitud de contraprestación estratégica.

Las intervenciones del Central y el nivel de reservas se transformaron en variables que hay que seguir día a día, ante las restricciones que presenta el mercado cambiario. Desde el BCRA por ahora no tienen previsto echar mano al swap de monedas con China y se entusiasman con la suba de la soja, que podría acelerar liquidación de divisas

En el foco de los inversores están las reservas del Central. Si bien el stock es de USD 43.200 millones, hay muchas menos reservas líquidas, que son las que realmente puede utilizar Miguel Pesce para abastecer el mercado cambiario. Sin contar el oro, a la institución le quedarían apenas U$S 4.500 millones frescos para vender en caso de mayor presión. La cuestión es hasta qué punto se puede contar con otros activos que conforman las reservas para intervenir.

Uno de los datos que llevó un poco de aire fresco fue el aumento del precio de la soja, que tocó los USD 335 la tonelada, superando el “techo” de USD 330 de los últimos meses. De hecho, no se verificaba desde marzo, semanas antes de que la pandemia tuviera el impacto global ya conocido.

La causa detrás de este incremento se explicaría al menos parcialmente en la depreciación del dólar contra una canasta de monedas de países desarrollados. Cada vez que se debilita la moneda norteamericana se verifica una apreciación de materias primas, incluyendo el oro, el petróleo y también los productos agropecuarios. Además también aumentó la demanda china, junto con la rápida reactivación económica de ese país tras el impacto inicial por las diversas cuarentenas que golpearon a este país en los primeros meses de 2020.

Pero este aumento en el precio podría ser también “pan para hoy hambre para mañana”. Ya en el campo están advirtiendo por la falta de lluvias, que podría perjudicar de manera significativa la próxima siembra. Si bien no se espera la sequía histórica de 2018, la disminución de superficie afectada podría ser significativa. Al menos empezó a afectar al trigo, aunque todavía falta para que impacte en la soja.

Banco Central (Maximiliano Luna)
Banco Central (Maximiliano Luna)

La expectativa es que el incremento de la soja apure las liquidaciones del sector agropecuario, que dejó mucha mercadería sin vender de la última cosecha gruesa. Además, en el caso de mayores ventas tendría no sólo un impacto en la mayor oferta de dólares en los próximos meses sino también de una mayor recaudación por retenciones.

Aún está por verse si efectivamente se da ese comportamiento, justo en el momento en el que baja drásticamente la liquidación de divisas por parte de las cerealeras, al menos en los próximos tres meses. Se trata de un tema de gran preocupación para el BCRA: la demanda sigue firme sobre todo por el dólar “solidario” pero al mismo tiempo hay poco ingreso de divisas vinculadas al comercio exterior.

También hay esperanza en el Gobierno por el impacto que podría tener una elevada adhesión al canje de deuda. El horizonte quedaría despejado en lo que respecta a los vencimientos de capital e intereses al menos en los próximos tres años y no quedarían “holdouts”, por lo que no habría peligro de litigios ante tribunales internacionales.

Hasta ahora, sin embargo, la noticia de un canje exitoso hasta ahora no impactó favorablemente en precios de bonos y acciones, al contrario. Pero habrá que esperar al 28 de agosto, que es cuando cierra la transacción y se conocerá el grado de aceptación que tuvo para ver si se trata de un primer paso para la recuperación de la confianza. El objetivo es que un cambio de expectativa genere el ingreso de dólares a través del canal financiero, lo que tiraría para abajo el dólar “contado con liquidación” y con eso una reducción de la brecha cambiaria.

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