Las ventas minoristas cayeron 34,8% en junio, pero con grandes diferencias: en el Área Metropolitana la caída fue del 49,3%

En el resto del país las ventas, en cantidades, cayeron 20,3%, según la encuesta de CAME. Todos los rubros retrocedieron. En rubros no esenciales, la caída en el AMBA superó el 60%

Un hombre acomoda ropa en su local hoy lunes, luego que el gobierno permitiera la apertura de zapaterías y locales textiles en Buenos Aires. EFE/Juan Ignacio Roncoroni
Un hombre acomoda ropa en su local hoy lunes, luego que el gobierno permitiera la apertura de zapaterías y locales textiles en Buenos Aires. EFE/Juan Ignacio Roncoroni

La venta minorista en comercios del sector de pequeñas y medianas empresas (pymes) volvió a registrar una fuerte baja en junio, detectó la encuesta mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Medida en cantidades (esto es, en términos reales) las ventas registraron una baja de 34,8% en relación a igual mes de 2019.

Hubo fuertes diferencias entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA, que incluye a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y 40 Municipios del Conurbano Bonaerense), donde la caída fue del 49,3%, y el resto del país, donde fue del 20,3%, brecha que se explica porque muchos municipios del interior, con casos controlados de Covid-19, empezaron la flexibilización de la cuarentena, pasando de la etapa de “Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio” (ASPO) a la de “Distanciamiento (DISPO).

La larga serie de caídas, iniciada en 2018, se acentuó a partir de marzo, cuando los 1.100 comercios minoristas relevados informaron de una caída de 48,7%. El desplome se acentuó en abril, primer mes completo de cuarentena, cuando el retroceso fue de 57,6%. En mayo comenzó la “desaceleración” de la caída y el índice registró un retroceso de 50,8%, reducido en la medición de junio al 34,8%.

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Se trata, en todos los casos de caídas brutales del nivel de actividad comercial. Además, si se dejan de lado, las llamadas “actividades esenciales” la caída de junio fue aún mayor: de 43,1% en todo el país.

Todos los rubros declinaron, debido a la caída de ingresos, la menor circulación de gente y la incertidumbre, señaló un comunicado de la entidad empresaria. En la primera mitad del año (que consistió en 43% de “precuarentena” y 57% en cuarentena) la caída fue de 32,5% frente a igual período de 2019.

Todos los rubros relevados declinaron, debido a la caída de ingresos, la menor circulación de la gente y la incertidumbre. Además, en algunos rubros empezó a haber faltantes, por falta de liquidez para reponer stocks y porque los proveedores solo aceptan pago en efectivo

La mayor cantidad de contagios y la menor circulación de gente en el AMBA se manifestó también en una reducción del 60,7% en los niveles de venta de los rubros “no esenciales”, pese a que hasta el 30 de junio habían regido algunas flexibilizaciones acordadas entre el gobierno porteño, el de la provincia de Buenos Aires y el de la Nación, que fueron revertidas a partir del 1 de julio, con lo que probablemente la caída este mes sea aún más grande.

No se salva nadie

Todos los sectores volvieron a registrar caídas de dos dígitos en sus ventas respecto de los niveles de hace un año. El rubro que menos cayó fue Farmacias (12,7%. siempre en cantidades), con una retracción mayor aún en el AMBA (18,6%) que en el interior (8,6%). Alimentos y Bebidas cayó 19,4%, y aquí el comunicado apunta al “traslado de ventas hacia los hipermercados, sobre todo en CABA y Gran Buenos Aires”, donde las operaciones declinaron aún más: 26,4%.

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“Hay muchos comercios del sector que directamente no están abriendo, como es el caso de los almacenes chinos. A su vez, en los negocios chicos se destacan las ventas por Whatsapp y redes, que tienen más presencia que por e-commerce”, señaló CAME. La diferencia entre AMBA y resto del país fueron más marcadas todavía en en Ferreterías, materiales eléctricos y para la construcción”, que registraron una caída promedio del 22,9% para el conjunto, pero con un retroceso de 42,1% en la zona metropolitana contra una de “sólo” 3,7% en el interior”.

Los propios negocios del interior señalaron a los 30 encuestadores de CAME que tuvieron un mes mejor de lo esperado porque la gente se orientó arreglos del hogar y construcciones casera, operaciones que en las provincias se canalizan mayormente en el sector pyme. En el AMBA, en cambio, pesan más hipermercados y grandes ferreterías.

El rubro indumentaria, que había tenido un pequeño margen de flexibilización en el AMBA; registró sin embargo allí una caída del 71,7%, más del triple el descenso del 23,3% de las ventas del sector en el resto del país. Un problema adicional a la pandemia y las restricciones circulatorias pero a la vez derivado de la larga cuarentena fueron los faltantes en comercios, por falta de liquidez para la reposición de stocks y porque –señaló CAME- LOS proveedores “solo aceptaban la facturación en efectivo”. Ni las ventas del Día del Padre compensaron demasiado, por las restricciones de espacio y las largas colas que se agolpaban ante los locales, que desalentaron las ventas de bienes de más alto precio.

Una abrumadora mayoría (84,8%) de los negocios relevados registró caídas y el 12,1% (poro menos de uno cada ocho) logró aumentarlas, principalmente en el rubro farmaceútico. Cuando a los propios comerciantes se les pidió calificar su situación, un 42,4% la consideró “mala”,un 11,5% “crítica” y un 29,6% “regular”.

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