De quedarse en casa, a quedarse con las empresas: ¿el kirchnerismo está haciendo chavismo a cara descubierta?

Esta aventura absolutamente irresponsable del Gobierno la termina pagando el contribuyente

Vicentín no quebró, está en concurso, eso no justifica una intervención y una expropiación
Vicentín no quebró, está en concurso, eso no justifica una intervención y una expropiación

Es desastrosa medida del Gobierno: no se justifica la expropiación de Vicentin. Cuando el kirchnerismo dice soberanía quiere decir el Estado metiéndose en servicios que no son públicos. Lo anunciado hoy por Alberto Fernández es una desastrosa medida del Gobierno. Vicentín no quebró, está en concurso, eso no justifica una intervención y una expropiación. Es la gente poniendo plata para que el Gobierno entre en el mercado de granos.

En su discurso, el Presidente habló de “soberanía alimentaria”, que es una palabra que le gusta mucho al kirchnerismo cuando quiere meterse en un servicio que no es público. ¿No hablaron de soberanía aérea cuando expropiaron Aerolíneas o de soberanía energética cuando fueron por YPF en ese juicio que todavía estamos pagando?

Y esto no es sólo un tema de este gobierno. Vicentin fue uno de los grandes aportantes de la campaña de Mauricio Macri, luego el Banco Nación le prestó irresponsablemente plata que desapareció y dejó una deuda de 100.000 millones de pesos. ¿De cuánto va a ser la indemnización que le vamos a pagar entre todos a los dueños de la empresa?

<b>El kirchnerismo mostró todo lo que pensaba del agro con la Resolución 125 en 2008. Hubo un poco más de normalidad con Macri y ahora se volvió a lo mismo de siempre</b>

Los que compramos un problema somos los contribuyentes porque habrá que indemnizar si es que el Congreso sanciona la ley de expropiación.

Esta aventura absolutamente irresponsable del Gobierno la termina pagando el contribuyente. El pago implica más emisión, más impuestos, más deuda pública, más inflación. Alberto Fernández no anduvo con vueltas. Dijo con toda claridad que quieren intervenir el mercado de granos y asegurarse la soberanía alimentaria como si en Argentina faltaran alimentos. En Argentina falta gente que pueda comer con normalidad, no alimentos.

El kirchnerismo mostró todo lo que pensaba del agro con la Resolución 125 en 2008. Hubo un poco más de normalidad con Macri y ahora se volvió a lo mismo de siempre. Tratar de intervenir todo lo que se pueda el mercado agropecuario. Le ponen nombres rimbombantes, pero la idea es intervenir el mercado.

Con los activos que tiene Vicentin se podría sanear la empresa. No sabemos si el concurso terminaba en quiebra. No es la primera vez que una empresa concursa, se sanea y vuelve a funcionar. Si el Gobierno hubiese querido hacer las cosas bien tenía mucho margen para hacerlo.

<b>Va a ser un problema la indemnización a los dueños de Vicentin, pero lo más grave es la discrecionalidad y la falta de respeto a las reglas del mercado</b>

Tenía que dejar funcionar al mercado, dejar que el concurso siguiera. Permitir que se presentaran los actores del concurso. Así tal vez la empresa no quebraba. Y si quebraba era una decisión del mercado.

Esto es culpable también el gobierno de Macri. Vicentin era uno de los grandes financistas de su campaña. El Gobierno de Cambiemos le devolvió ese favor a la empresa prestándole irresponsablemente dinero desde el Banco Nación.

Va a ser un problema la indemnización a los dueños de Vicentín, pero lo más grave es la discrecionalidad y la falta de respeto a las reglas del mercado. Es una pésima señal al mundo y al mercado. Esta actividad no tiene nada que ver con una actividad pública.

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