Tiendas, bares, restaurantes o gimnasios, con su facturación llevada a cero, deberán pagar aportes patronales.
Tiendas, bares, restaurantes o gimnasios, con su facturación llevada a cero, deberán pagar aportes patronales.

El pasado 20 de marzo, día de inicio de la cuarentena total, muchos empresarios sintieron un alivio en medio de tanta incertidumbre. El Gobierno, a través del Ministerio de Trabajo, publicaba la Resolución 219/2020 en donde establecía que los salarios de los trabajadores que quedaban en cuarentena y no podían realizar sus trabajos de manera remota pasaban a ser no remunerativos. Es decir, el Estado buscaba aliviar la carga de los empresarios y dueños de, por ejemplo, tiendas, bares u obras en construcción, de tener que pagar sueldos con sus negocios cerrados.

Once días más tarde comenzó a circular entre los hombres de negocios una nueva resolución en donde desaparece del artículo 1 que planteaba el beneficio en la siguiente frase respecto de los salarios: los trabajadores “percibirán su remuneración habitual en tanto que, en aquellos casos que esto no sea posible, las sumas percibidas tendrán carácter no remuneratorio excepto respecto de los aportes y contribuciones al sistema nacional del seguro de salud y al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados. La Administración Federal de Ingresos Públicos dispondrá las medidas necesarias a fin de verificar la correcta aplicación de esta disposición”.

La Resolución 279/2020 publicada en el Boletín Oficial hoy oficializó la marcha atrás de ese beneficio.

Con esta resolución todos los salarios que no eran remunerativos ahora pasarán a ser remunerativos, es decir, se incrementa el costo. Cuando llamamos para averiguar que había pasado, la respuesta fue que no se podía desfinanciar a la Anses. Esto es una locura, hay una cantidad enorme de sectores que no van a poder hacer frente a esto. Los dueños de los bares, los locales de ropa, los gimnasios, son todas personas que tienen empleados y que no están facturando nada”, explicó un ejecutivo de una compañía que deberá rehacer los números de su empresa para pagar sueldos.

El sector gastronómico es uno de los que más sufre el freno a la actividad por las medidas de distanciamiento social
El sector gastronómico es uno de los que más sufre el freno a la actividad por las medidas de distanciamiento social

Desde antes de su publicación, ya habían aparecido las primeras críticas contra la derogación del beneficio. La Cámara Argentina de la Construcción le envió una carta al ministro Moroni en donde le pide oque intervenga y que rectifique la derogación del artículo 1 de la Resolución 219 en donde se establecía que los salarios eran no remunerativos.

La Camarco señala que el sector tiene 370.000 trabajadores en sus casas a los que les está pagando los sueldos con una ecuación de salarios no remunerativos. “Para la mayoría de los consultados sería materialmente imposible el pago de los aportes, contribuciones y otras cargas, además de los salarios netos en los próximos días”, señala la misiva.

Imagen de archivo que muestra una parte del área de la terminal en el sitio de construcción del cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Mexico, en Texcoco, en las afueras de la capital. 29 de octubre de 2018. REUTERS / Henry Romero
Imagen de archivo que muestra una parte del área de la terminal en el sitio de construcción del cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Mexico, en Texcoco, en las afueras de la capital. 29 de octubre de 2018. REUTERS / Henry Romero

En una carta que lleva la firma de Iván Szczech, presidente de la Cámara que agrupa los empresarios de todo el país, se le pide al Moroni la “intervención” y que se “restablezca el carácter no remunerativo”.

La misma discusión está teniendo el sector de comercio que se encuentra totalmente paralizado y que concentra a no menos de un millón y medio de empleados en todo el país.

Lo mismo le sucedería al sector automotriz. Las plantas están paralizadas y sólo queda una guardia que realiza trabajo de mantenimiento de las líneas de montaje. En las once fábricas que hay en la Argentina trabajan alrededor de 30.000 operarios que hoy están en aislamiento preventivo y en donde las empresas para las que trabajan no producen y no venden ningún 0 kilómetro.

Mientras tanto, el Gobierno trabaja en un paquete de ayuda para empresas en el que se analiza, entre otros puntos, el tema de los aportes patronales.

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