(Gentileza Rafaela Noticias)
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El Banco Central realizó modificaciones de último momento a la normativa que rige el funcionamiento del sistema financiero durante el período de cuarentena obligatoria. La entidad conducida por Miguel Pesce dio marcha atrás con la decisión de posponer hasta el 1º de abril la compensación de cheques, dadas las quejas de empresas que argumentaba que no podían hacer frente a los pagos de sueldos de marzo que deben concretar en los primeros días del mes próximo sin poder cobrar los documentos de sus clientes. Este jueves ya se podrá compensar cheques normalmente, aunque los días de suspensión de la operatoria no será computada para el vencimiento de los mismos.

El BCRA decidió este martes que a partir 26 de marzo se reestablecen las sesiones de compensación electrónica de cheques que habían sido suspendidas desde el 20 de marzo, pero aclaró que los días que no hubo clearing no computaran para el vencimiento del plazo de 30 días para la presentación de los cheques.

Esto quiere decir que si, por ejemplo, un cheque vencía el miércoles 25 de marzo, no pasa a ser exigible de inmediato, tendrá que descontar los días en que no hubo compensación de cheques. Los días que no hubo clearing se van a sumar para postergar el vencimiento de esos documentos.

El BCRA decidió hoy que a partir 26 de marzo se reestablecen las sesiones de compensación electrónica de cheques que habían sido suspendidas desde el 20 de marzo, pero aclaró que los días que no hubo clearing no computaran para el vencimiento del plazo de 30 días para la presentación de los cheques

Además señaló que continuarán en funcionamiento las acreditaciones de depósitos en efectivo por cajeros automáticos, terminales de autoservicio, empresas transportadoras de caudales, buzones de depósito y por los medios pactados, de manera tal que los empleadores pueden acreditar cobros a tiempo para los gastos de abril.

Las trabas al clearing bancario estaban entre las principales preocupaciones empresarias en medio del parate económico que generaron las medidas de aislamiento social dictadas desde el Poder Ejecutivo el 20 de marzo pasado. Con las ventas golpeadas por el derrumbe en la actividad que generó el confinamiento masivo en hogares de todo el país, muchas empresas necesitaban con urgencia poder percibir los pagos que sus clientes les hicieron a través de cheques.

Cuando se decidió interrumpir esta operatoria, en el Banco Central primó la preocupación por la contención de la epidemia de coronavirus COVID-19. Prefirieron mantener cerradas a las sucursales bancarias y a la mayor cantidad de trabajadores bancarios en sus hogares por sobre el resto de los inconvenientes. Sin personal en las sucursales la compensación de cheques se volvía poco menos que imposible.

Con las ventas golpeadas por el derrumbe en la actividad que generó el confinamiento masivo en hogares de todo el país, muchas empresas necesitaban con urgencia poder percibir los pagos que sus clientes les hicieron a través de cheques

Para enfrentar cualquier problema de liquidez que pudieran sufrir las empresas, en particular de cara al pago de los salarios de marzo que se abonan en abril, el Central confiaba en el impulso a créditos de capital de trabajo a una tasa del 24% -una tasa real negativa, por debajo de la inflación esperada- por parte de los bancos. Para facilitarlos, la autoridad monetaria liberaría pesos hoy colocados en Leliq y relajaría las normas de encajes.

Sin embargo, el sector empresario está escasamente bancarizado y la solución no convenció a todos por igual. El resultado fue la necesidad de dar marcha atrás al calor del pedido de los empresarios.

Gracias a la liberación de liquidez del BCRA, los bancos contarían con recursos para asistir a sus clientes si se da un desajuste entre el cobro y el pago de cheques. Lo que advierten en las organizaciones empresarias, y en lo que están trabajando junto al Ministerio de Desarrollo Productivo, es que normalmente las entidades financieras otorgan los créditos a las empresas con buena calificación, por lo que muchas pymes suelen quedar afuera. Para evitar este problema, se está trabajando en el otorgamiento de garantías.

Estos créditos podrían ser usados para el pago de sueldos, por ejemplo, pero otra alternativa que pedían los empresarios y que por ahora no tiene respuesta oficial es que los bancos amplíen los montos para girar en descubierto a una tasa de interés razonable, por lo que si una empresa no recibe pagos pueda utilizar el descubierto para pagar sus obligaciones más urgentes.

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