
La Argentina debe afrontar pagos por USD 5.000 millones para finales de 2019, pero no dispone de los fondos suficientes para cubrir sus obligaciones. Las reservas extranjeras suman un total robusto de USD 43.000 millones, pero esa cifra se reduce notablemente cuando se eliminan los activos intocables, como los depósitos en dólares de los argentinos o una línea de crédito de China.
Según una encuesta realizada por la agencia Bloomberg entre distintos analistas, se estimó que la cantidad que el Gobierno tiene a su disposición para gastar no es más de USD 12.500 millones. Una analista de Amherst Pierpont Securities, Siobhan Morden, estima que la cifra es de solo de USD 6.500 millones.
“Si uno se queda sin dinero, se queda sin dinero”, resumió la especialista, que dirige la estrategia de renta fija para América Latina de la firma desde Nueva York. “Existe un grave riesgo de un incumplimiento duro el próximo año”, agregó.
Los inversores de bonos están en gran medida preparados para ese momento; por eso, el precio de algunos de los bonos internacionales del Gobierno se redujo a menos de 40 centavos por dólar. Pero la grave situación de las reservas de divisas indica que el incumplimiento podría darse antes de lo que algunos esperan, quizás poco después de que el presidente electo, Alberto Fernández, asuma su cargo en diciembre.

Morden anticipa que Argentina logrará llegar hasta finales de 2019, aunque lo conseguirá gracias a los controles de capital que se impusieron luego de la victoria de Alberto Fernández en las elecciones primarias de agosto. Desde las PASO, las reservas totales disminuyeron aproximadamente una tercera parte sobre una base de USD 66.000 millones. El Banco Central (BCRA), en tanto, logró acumular reservas por más de USD 1.000 millones luego de imponer controles más estrictos a las compras en dólares, con límite de USD 200 para los individuos, después del triunfo de Fernández en octubre.
El Banco Central no publica datos oficiales sobre las reservas netas, por lo que las estimaciones sobre los fondos varían, advirtieron desde Bloomberg. Las reservas netas, entonces, podrían estar más cerca de los USD 10.000 millones, incluidos los depósitos del Tesoro en el Banco Central y las reservas líquidas, según Ezequiel Zambaglione, responsable de estrategia de Balanz Capital Valores en Buenos Aires.
Por su parte, el especialista del Bank of America, Sebastián Rondeau, en Nueva York, estimó que la cifra podría ser de USD 12.500 millones, mientras que Martín Castellano, del Institute of International Finance en Washington, calculó que la cifra es de USD 11.200 millones.

Los pagos de intereses sobre la deuda en moneda extranjera totalizan USD 3.500 millones hasta finales de 2019. Además, Argentina tiene otros USD 1.500 millones de deuda en pesos. El ministro de Economía, Hernán Lacunza, en una nota con el diario El Cronista aclaró que el Gobierno cubriría sus necesidades financieras hasta fin de año mediante la renovación de la deuda del sector público y señaló que la Argentina no perderá el control con la impresión de pesos.
En total, el país tiene una deuda pendiente de USD 115.800 millones con inversores institucionales y minoristas, según el Ministerio de Economía. Argentina posiblemente podría recurrir a partes de sus reservas brutas para mantenerse al día con los pagos, pero ello minaría aún más la confianza de los inversores y afectaría a los prestamistas existentes o potenciales. El Fondo Monetario Internacional (FMI), que acordó un préstamo récord de USD 56.000 millones en junio de 2018, tenía un objetivo de al menos USD 10.500 millones en reservas netas para finales de noviembre y USD 9.800 millones a finales de año.
Por tanto, no es de sorprender que los swaps de incumplimiento crediticio (los CDS) impliquen una probabilidad del 97% de que Argentina suspenda pagos durante los próximos cinco años. Desde la agencia de noticias consultaron al Ministerio de Hacienda y al Banco Central pero no obtuvieron respuestas.

“El acceso al mercado de Argentina está cerrado, y es muy poco probable que pueda pagar la mayoría, o alguno, de estos pagos de intereses dada su situación actual”, escribió el especialista en mercados emergentes de Citigroup, Donato Guarino, en Nueva York en un comentario sobre la carga total de la deuda. “Argentina se está quedando sin efectivo, de ahí la necesidad de reestructurar”, añadió.
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