El mercado interno se movió tímidamente en junio respecto de mayo, y se espera mayor reacción en julio (iStock)
El mercado interno se movió tímidamente en junio respecto de mayo, y se espera mayor reacción en julio (iStock)

El plan Junio 0 Km, implementado por el Gobierno para impulsar la venta de automotores, comenzó a dar sus primeros resultados, aunque en el sector estiman que el principal efecto se verá a partir de julio. La Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) había informado que durante junio de 2019 se patentaron 35.954 vehículos, un 44,4% menos que en igual mes del año anterior.

Mientras que el presidente de Adefa, Luis Fernando Peláez Gamboa, dijo: "Hay que continuar trabajando en la implementación de medidas que permitan potenciar al sector, tales como las adoptadas para incentivar las ventas a través de bonificaciones a clientes, o las que se pusieron en práctica para mejorar las exportaciones que representaron 72% de la producción de junio y 62% en lo que va del año".

El balance de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) arrojó un aumento de las entregas de unidades a la red de concesionarios de 30,6% en junio respecto del muy pobre registro de mayo

Si bien el resultado inicial arrojó un saldo positivo tras dos meses de apreciable contracción no solo respecto del año anterior, cuando aún el ciclo recesivo no se había hecho presente, sino en comparación con los 30 días previos. El balance de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) arrojó un aumento de las entregas de unidades a la red de concesionarios de 30,6% en junio respecto del muy pobre registro de mayo.

Pero en el desagregado, entre las colocaciones de máquinas salidas de los trenes de montaje de las 12 terminales afiliadas, y de las de procedencia del resto del mundo, principalmente desde Brasil, ingresadas por las propias empresas fabricantes locales, fue notablemente dispar: las de nacionales apenas aumentaron 3,6%, a 8.320 automotores; mientras que las foráneas se elevaron 41,5%, a 28.181 máquinas.

Giro de la balanza comercial en unidades

Como consecuencia de ese movimiento, el saldo del intercambio comercial de automotores con el resto del mundo volvió a la senda negativa, luego de haber anotado en mayo un superávit transitorio de 1.920 unidades, porque las exportaciones  habían totalizado 21.834 máquinas y las de importados habían descendido a 19.914 equipos; porque ahora la menor demanda de Brasil debilitó las entregas al exterior en 20,3%, y provocó un resultado negativo en la balanza comercial de 10.780 automotores.

En junio las ventas de importados se expandieron a 28.181 unidades, mientras que las exportaciones declinaron a 17.401 máquinas

Si bien para el corriente mes se espera alguna reacción de la demanda final de unidades nacionales que contribuya a reactivar la producción y cesar los programas de suspensiones y recorte de la jornada laboral en algunas terminales, se sabe que la estructura del mercado interno está más dominada por los equipos de procedencia externa, principalmente de Brasil; mientras que la fabricación se orienta mayormente al resto del mundo.

De todas formas, se proyecta que por efecto de la fuerte recesión en los meses previos se mantendrá el severo recorte del déficit del intercambio comercial en unidades.

En el primer semestre el saldo negativo pasó de 180.980 unidades en 2018 a 27.528 en similar período del año siguiente, como consecuencia de que las exportaciones se contrajeron 11,4%, pero las importaciones se derrumbaron 55,3 por ciento.

En el primer semestre el saldo negativo pasó de 180.980 unidades en 2018 a 27.528 en similar período del año siguiente, como consecuencia de que las exportaciones se contrajeron 11,4%, pero las importaciones se derrumbaron 55,3 por ciento

De ahí que desde la industria no solo destacan la importancia de fomentar el mercado interno, sino también de incentivar las ventas al resto del mundo, con quita de las retenciones adicionales; y la vigencia de un tipo de cambio competitivo hasta que puedan prosperar reformas estructurales que contribuyan a reducir la presión tributaria, bajar los costos laborales no salariales y disminuir las tasas reales de interés.

Seguí leyendo: