La marca seguirá produciendo y mantendrá abiertos sus locales
La marca seguirá produciendo y mantendrá abiertos sus locales

Cada vez son más las marcas de ropa que atraviesan complicadas situaciones financieras y se ven obligadas a solicitar concursos de acreedores. El último caso es el de la firma de indumentaria femenina Ayres, que se suma a otras como Ay Not DeadWanama y Cook y Legacy.

"Presentamos el concurso de acreedores hace unas semanas. Tenemos una situación financiera que resolver y estamos tratando de negociar y ponernos de acuerdo con los bancos. Las empresas del sector textil son el rubro más castigado", explicó a Infobae Gabriel Isersky, titular de Engrama, dueña de la marca Ayres.

“Las empresas del sector textil son el rubro más castigado”

"Nuestra situación se agravó con la devaluación del año pasado. Trabajamos con muchos materiales importados y de repente debíamos en dólares el doble de pesos. Necesitábamos el doble de capital de trabajo, es una combinación mortal. Cuando los bancos vieron que el sector estaba en problemas cerraron todo tipo de financiación, lo que empeoró la situación", señaló Isersky, que fundó la empresa en 1998.

El rubro de indumentaria es uno de los más golpeados en el mercado interno: las ventas de febrero disminuyeron 13,8% en comparación con el mismo mes del año anterior, según los datos de CAME.

Las ventas de indumentaria cayeron cerca del 14 por ciento en febrero
Las ventas de indumentaria cayeron cerca del 14 por ciento en febrero

Con todo, Ayres seguirá produciendo y no planea cerrar locales. Si bien desde la empresa tienen alguna expectativa de una leve recuperación del consumo por el año electoral, reconocen que esta crisis es la más difícil que les tocó atravesar. "Pasamos otros momentos difíciles, pero esta crisis es distinta porque no sabemos cómo termina, más allá de la situación particular de Ayres. De nosotros dependen muchas familias. Nunca en mi vida tuve un cheque rechazado ni incumplimientos y mantuve una conducta de empresa blanca y bien calificada por los bancos", aseguró Isersky.

De acuerdo con la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, la contracción de la demanda de ropa afecta negativamente a la industria nacional: durante enero la caída de las cantidades fabricadas de indumentaria fue de 12,5% interanual, según datos del Indec. Al mismo tiempo, el eslabón textil —proveedor del principal insumo de la industria— tuvo una caída en su producción de 27,9%.

“Pasamos otros momentos difícil, pero esta crisis es distinta porque no sabemos cómo termina”

"El financiamiento de las empresas del sector continúa siendo uno de los principales problemas: la tasa de interés para adelantos de cuenta corriente se ubicó en 52,3% anual en febrero. Se espera que los recientes anuncios del gobierno nacional de fondos por $60.000 millones para descuento de cheques a una tasa anual de 29% se plasmen en la realidad y sean un aporte para alivianar la falta de acceso al crédito y las altas tasas de interés, que restan competitividad a las empresas", explicaron desde la CIAI.

Pese a la fuerte devaluación del peso del año pasado, las importaciones de ropa cerraron 2018 con USD 509,6 millones, 9,9% más que en 2017. Mientras que las exportaciones de ropa argentina fueron de USD 21,3 millones durante todo el año pasado, un 34,9% menos que en 2017.

Sector de cosmética y belleza, también complicado

En las últimas semanas, además, cerró una planta fabricantes de perfumes e insumos para la industria cosmética que estaba ubicada en el partido bonaerense de San Martín. Era propiedad de empresa Dybelcorp, una de las proveedoras de Tsu Cosméticos. Sus empleados, unas 80 personas, fueron reubicados en la firma de cosméticos o cerraron distintos acuerdos de retiro.

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