Guido Sandleris (centro), presidente del BCRA. (BCRA)
Guido Sandleris (centro), presidente del BCRA. (BCRA)

Fue una semana volátil y algo tensa para el mundo financiero, en la que primero se impuso la suba del tipo de cambio, la toma de ganancias y las posiciones de cobertura, pero que terminó con un Banco Central que retomó el centro de la escena. La suba de la tasa de interés de las Letras de Liquidez (Leliq) consiguió revertir el traspaso de pesos a moneda norteamericana y la salida de inversores de acciones y bonos.

El BCRA subió este viernes por sexta sesión consecutiva los rendimientos abonados por sus Letras de corto plazo exclusivas para bancos al 49,5% e interrumpió la racha alcista del dólar, que alcanzó el miércoles los 40 pesos en el mercado mayorista y los 41 pesos en la franja minorista.

"La esterilización a través de Leliq evitó movimientos abruptos hacia la dolarización de cartera de los agentes. En ese contexto, la política monetaria se enfrenta con un límite respecto a revertir el nivel de tasa de interés por la eventual dolarización que se podría generar en un año electoral", explicó Martín Calveira, economista del IAE Business School de la Universidad Austral.

"Es dable esperar que de retomar la dinámica de tasas decrecientes será a un ritmo menor", indicó un reporte de la consutora Neix.

La divisa de EEUU cerró la semana operada a $40,21 al público y a $39,22 mayorista, con una ganancia semanal de 1,6%, y aún próxima a sus precios máximos históricos de fines de septiembre. En el transcurso de 2019 acumula un modesto ascenso de 4 por ciento.

La renovada demanda de moneda norteamericana, con importantes volúmenes operados de USD 900 millones en el mercado de contado el martes y el miércoles, no significó una caída en el nivel de reservas internacionales, que permanecieron cerca de máximos históricos de 67.000 millones de dólares.

Para las acciones y los títulos públicos fue una semana negativa que acortó las ganancias de un auspicioso arranque del año. La volatilidad del dólar apuró al toma de beneficios y generó nerviosismo, aunque el cierre de semana moderó la tendencia y abrió un compás de espera para un mercado bursátil ávido de nuevos fundamentos para retomar la recuperación de precios.

El índice accionario S&P Merval terminó la semana con una caída de  2% en pesos, en los 36.716 puntos, y se alejó del máximo de 2019, los 37.685 puntos del 12 de febrero. Medido en dólares el panel líder acumuló una pérdida de 3,5 por ciento.

Ese deterioro de cotizaciones en dólares se plasmó más claro en el recorrido de los ADR argentinos en las bolsas de Nueva York, que reportan notorias caídas en transcurso de febrero.

Fuente: Rava Online
Fuente: Rava Online

Jorge Fedio, analista de Clave Bursátil, reconoció que "el 'ajuste técnico' vino con velocidad y en muchos casos fue hasta cruel, con bajas importantes y sin anestesia que le pegan a los ADR y, consecuentemente, a las acciones del panel líder" de ByMA (Bolsas y Mercados Argentinos).

Los bonos soberanos en dólares finalizaron la semana con leve caída y una brecha de rendimientos que se amplía de 9,5 y 12,2 por ciento anual para los títulos en dólares.

Mejoró el panorama de los activos argentinos el descenso del Riesgo País, que quedó en 695 puntos básicos.

Desde el exterior también podría llegar el impulso alcista para los alicaídos bonos y acciones argentinos, ante los esperados avances en las conversaciones entre EEUU y China en materia comercial, ahora con el presidente estadounidense Donald Trump y el vicepresidente chino Liu He como protagonistas.

Las dos principales potencias económicas y comerciales del mundo negocian contrarreloj ante la inminente aplicación por parte de EEUU de aranceles adicionales a productos chinos a partir de marzo.

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