Las perlitas del triunfo de Argentina sobre Austria: de “la bola en la ingle” de Messi a las burlas para Speed de su padre

El doblete del 10 en Dallas no fue el único protagonista del partido por el Mundial 2026. El penal errado que el Kun Agüero no quiso ver y una ovación para Manu Ginóbili que estuvo en el estadio se sumaron a las historias paralelas dentro y fuera del campo

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Mundial 2026 - Argentina 2 Austria 0

Argentina venció 2-0 a Austria en Dallas, se clasificó a los 16avos de final del Mundial 2026 y lo hizo de la mano de quien más veces ha hecho gritar a sus hinchas: Lionel Messi se redimió de un penal fallado al inicio del partido con un doblete que lo convirtió en el máximo goleador de la historia de las Copas del Mundo, con 18 tantos en seis ediciones, superando en soledad al alemán Miroslav Klose.

El partido, correspondiente al Grupo J, se disputó en Dallas ante un estadio colmado de hinchas que ya desde el precalentamiento recibieron al equipo con una ovación. Messi encabezó la salida del túnel con una sonrisa, aplaudió hacia las gradas y se dirigió al centro del campo para iniciar los ejercicios.

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En las tribunas, entre miles de camisetas albicelestes, también estaba el exbasquetbolista Manu Ginóbili, con la camiseta de la selección argentina y una gorra celeste, y aplaudió y rió emocionado junto a su esposa cuando la cámara oficial captó una de las gambetas de Messi dentro del área.

La pantalla gigante del estadio lo identificó ante el público internacional como "Manu Ginóbili - San Antonio Spurs Guard 2002-2018“, y sus hijos, al verse en la pantalla, reaccionaron con sorpresa y risas. En ese momento, todo el público presente comenzó a ovacionarlo con el clásico: ”Olé olé olé, Manu Manu”

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En el palco de la FIFA, entre los presentes también se encontraban los exfutbolistas argentinos Javier Pastore, Ezequiel Lavezzi y Santiago Solari. Pastore observaba el partido con una sonrisa relajada y las manos en los bolsillos.

El precalentamiento también dejó un momento para la risa. Durante el “rondo” de los titulares, Cristian “Cuti” Romero le pegó un pelotazo a Messi en la ingle. El capitán se tomó la zona de inmediato, mientras el resto de sus compañeros reía. El propio defensor, se acercó a ver como estaba su capitán y tras chequear que se encontraba bien, lo abrazó y le dio un beso.

Desde la cabina de ESPN, el exfutbolista Sergio “Kun” Agüero también fue protagonista involuntario de uno de los momentos más comentados de la jornada. Con el marcador en 0-0, cuando Messi se preparaba para ejecutar el penal cobrado por una infracción sobre Lautaro Martínez —convalidada tras revisión del VAR—, el Kun optó por darse vuelta y mirar hacia la pared, sin poder presenciar el disparo.

Cuando el remate se desvió por el costado del poste izquierdo del arquero, Agüero se dio vuelta al escuchar la reacción, con el rostro desencajado, y se llevó la mano a la boca para morderse una uña antes de recostarse pesadamente en su asiento. En el campo, Messi miraba hacia el cielo con el semblante frustrado.

El fallo no fue recibido en silencio por las tribunas. La hinchada argentina respondió con el cántico de siempre: “Vení, vení, cantá conmigo, que un amigo vas a encontrar, que de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar”, mientras el capitán caminaba a paso lento por el césped, con la cinta en el brazo y el número 10 en la espalda, mirando hacia abajo y de a ratos levantando la vista hacia las gradas.

Entre los presentes en las gradas había una figura que no pasó inadvertida: el popular streamer estadounidense IShowSpeed, que siguió el partido con la camiseta de Austria junto a su padre, que vestía la albiceleste.

Durante el himno argentino, el creador de contenido fanático de Cristiano Ronaldo intentó cantar la letra sin conocer el español, con resultados que sus seguidores siguieron en vivo a través del chat de su transmisión. Cuando Austria contuvo el penal fallado por Messi —el marcador estaba 0-0 al minuto 38—, IShowSpeed estalló de alegría, saltó, gritó “Let’s go! Austria! Austria!” y realizó una voltereta hacia atrás en el palco.

Luego, al caer el primer gol de Argentina, quedó en shock con las manos en la cabeza mientras el estadio entero corea el nombre de Messi con la clásica reverencia. El streamer cruzó los brazos y miró hacia arriba en medio de la desesperación. Su padre le gritó el tanto con fiereza.

El penal malogrado cortó el buen arranque del combinado albiceleste y le dio aire a Austria, que durante varios tramos del primer tiempo logró controlar la pelota y complicar a Argentina en la mitad de la cancha. El equipo de Ralf Rangnick mostró falencias defensivas ante las triangulaciones de la ofensiva albiceleste y las irrupciones de Enzo Fernández desde atrás, pero supo aprovechar la incomodidad rival con la posesión. En el banco, Lionel Scaloni lo festejó con un abrazo a los miembros de su cuerpo técnico.

El punto de inflexión llegó al minuto 38: Facundo Medina lanzó un centro rasante desde la izquierda para la llegada de Messi en el punto de penal, quien remató de primera y colocó la pelota sobre la base del palo derecho del arquero Alexander Schlager. Con ese gol, la Pulga alcanzó los 17 tantos en Mundiales y dejó atrás el registro que sostenía Klose.

El segundo tiempo arrancó con Austria enchufada, pero Argentina fue administrando el partido con la posesión. Al minuto 57, Cristian “Cuti” Romero salió con una molestia en la rodilla derecha y fue reemplazado por Nicolás Otamendi. Al 63, Lionel Scaloni metió mano en el equipo con los ingresos de Julián y de Nico González, hasta que en el minuto 94, tras una jugada con múltiples rebotes dentro del área, Messi estampó el 2-0 y cerró la cuenta.

La reacción de Scaloni en el banco fue inmediata: abrazó a su cuerpo técnico y bebió agua con evidente desahogo. Pero también hubo un momento de furia. Al pitazo final, el entrenador albiceleste —quien había permanecido en el banco con gesto tenso durante los últimos minutos— simplemente se puso de pie con una expresión de alivio.

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