El cambio de reglamento de último minuto que la Fórmula 1 estrenará en GP de Japón

La FIA acordó con los fabricantes de motores una modificación en la gestión de energía eléctrica. En qué consiste. Los detalles

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La Fórmula 1 estrenará el cambio en la gestión de energía en la clasificación de Japón (REUTERS/Jakub Porzycki)
La Fórmula 1 estrenará el cambio en la gestión de energía en la clasificación de Japón (REUTERS/Jakub Porzycki)

La Federación Internacional del Automóvil (FIA), junto a los cinco fabricantes de motores de la Fórmula 1, confirmaron un inesperado acuerdo técnico: modificar los parámetros de energía permitidos en la clasificación del Gran Premio de Japón. La novedad impactó a horas de salir a pista en el histórico Autódromo de Suzuka.

El organismo rector y los proveedores de impulsores (Mercedes, Ferrari, Honda, Red Bull-Ford y Audi) decidieron recortar el límite de recarga eléctrica por vuelta de 9 megajulios a 8 megajulios, son la unidad de medida para la energía eléctrica recuperada y desplegada por el sistema híbrido en cada vuelta llamado Energy Recovery System (ERS) .

Esta medida se aplicará desde la clasificación del evento japonés y redefine cómo se disputa el acceso a la grilla de partida. Además, revela los retos inmediatos que genera el revolucionario reglamento técnico estrenado por la categoría.

La FIA justificó el ajuste como parte del “proceso normal de optimización” tras haber constatado, durante los primeros eventos bajo la normativa 2026, dificultades en la gestión energética de los autos. Lo singular es que el nuevo límite, acordado en unanimidad con los fabricantes de motores, busca minimizar maniobras artificiales como “lifting and coasting”, es decir, la práctica de reducir intencionalmente la velocidad o frenar en zonas no habituales para administrar la batería.

El comunicado de la FIA con el cambio en la gestión de energía desde la clasificación del GP de Japón de F1
El comunicado de la FIA con el cambio en la gestión de energía desde la clasificación del GP de Japón de F1

La entidad presidida por el emiratí Mohammed Ben Sulayem destacó que el cambio fue reclamado directamente por los pilotos y los equipos, quienes advirtieron que la clasificación podía reciclarse en un ejercicio matemático y no en un desafío de conducción al límite.

Bajo las normas técnicas estrenadas en 2026, los motores híbridos de F1 duplicaron el protagonismo de su componente eléctrico, que ahora representa aproximadamente el 50% de la potencia total del auto. Esta transformación, según la FIA, convierte el proceso de recuperación y despliegue de energía eléctrica en un asunto central de la competitividad.

En palabras del comunicado oficial, los eventos iniciales con el reglamento 2026 “fueron operacionalmente exitosos”, pero el recorte energético busca preservar “la esencia deportiva de la clasificación”. La razón es técnica: en circuitos especialmente exigentes como Suzuka, el límite anterior de 9 megajulios obligaba a los pilotos a dosificar la aceleración, modificar zonas de frenado y priorizar la recarga de batería antes que el tiempo por vuelta.

A partir de ahora, el tope de 8 megajulios por vuelta busca reducir la urgencia de recurrir continuamente a modos de ahorro y permite a los pilotos acelerar durante más tiempo, comprometiendo menos la velocidad en curva. Como datos de la propia FIA, esto se espera que devuelva el protagonismo al manejo puro y limite la influencia de la gestión automatizada realizada por el “software” de cada motor, una crítica manifestada por diversos equipos.

El argentino Franco Colapinto se destacó en la gestión de energía con sus defensas ante Esteban Ocon, Lewis Hamilton y Oliver Bearman (REUTERS/Jakub Porzycki)
El argentino Franco Colapinto se destacó en la gestión de energía con sus defensas ante Esteban Ocon, Lewis Hamilton y Oliver Bearman (REUTERS/Jakub Porzycki)

Para la temporada 2026, la mitad de la potencia entregada por cada monoplaza depende exclusivamente de la carga eléctrica generada en la vuelta, un fenómeno sin precedentes en la historia de la categoría.

La consecuencia directa, según el propio comunicado del organismo, es que “la habilidad del piloto de ir al máximo ya no es lo que cuenta” en la vuelta de clasificación. Por el contrario, quienes sean más eficaces en optimizar los sistemas energéticos automatizados serán los grandes beneficiados, desnaturalizando el desafío tradicional de la vuelta rápida.

La reciente revisión del límite a 8 megajulios aspira a corregir esa desviación, devolviendo parte del protagonismo al talento humano detrás del volante.

Para los motores híbridos de la F1 en 2026, la FIA calcula que “la energía eléctrica tiene un principal problema: se acaba muy rápido”. Por lo tanto, la gestión de la batería en cada vuelta se convierte, desde Suzuka, en una pieza central del espectáculo y del resultado competitivo.

El mismo comunicado, citado por el medio original, anticipa que este no será el último cambio reglamentario antes de consolidar la nueva era técnica de la Fórmula 1. El organismo avisó que “en las próximas semanas habrá nuevas reuniones entre la FIA, los equipos y los fabricantes para seguir ajustando la gestión de energía”, una muestra de que “el reglamento 2026 todavía está en construcción y Suzuka es apenas el primer intento de encontrar el equilibrio correcto”.

La magnitud de la reforma alcanzada en Suzuka marcará también el diseño futuro de la competencia. Por primera vez, la categoría pone en primer plano el desafío de equilibrar innovación tecnológica, autonomía de los pilotos y atractivo deportivo, sin sacrificar la integridad del espectáculo.

Cabe destacar que la entidad rectora venía analizando este cambio para después de la carrera japonesa y aplicarlo en Bahréin (12/4) o Arabia Saudita (19/4), pero sus cancelaciones por el conflicto en Medio Oriente llevaron a la FIA a adelantar la medida para la clasificación de este fin de semana.