La revelación de Wayne Rooney sobre un regalo especial que le hizo Maradona en Manchester: “Conseguí algo bueno esa noche”

El ex futbolista inglés contó el gesto que tuvo el astro argentino con él tras una frustrante jornada

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Wayne Rooney junto a Diego
Wayne Rooney junto a Diego Maradona

Wayne Rooney ha conservado durante años un recuerdo especial de una velada en Manchester: una elegante corbata que Diego Maradona le regaló en persona después de coincidir inesperadamente en un restaurante, tras una noche tensa que se originó por una decisión de Sir Alex Ferguson en un partido de la Champions League.

Según relató el ex futbolista inglés en el último episodio de su programa, The Wayne Rooney Show, la insólita anécdota permitió transformar una jornada frustrante en un momento memorable, gracias al gesto del astro argentino, tal como recoge el medio Daily Mail.

La historia se remonta a la noche del 13 de febrero de 2013, cuando el Manchester United se enfrentó al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu durante los octavos de final de la UEFA Champions League. Rooney recordó especialmente ese encuentro, calificando al recinto del Merengue como su estadio favorito en Europa y describiendo la jugada que derivó en el empate: “Danny Welbeck marcó un gol de cabeza. Yo ejecuté el tiro de esquina, Welbeck anotó y empatamos 1-1”, afirmó el retirado delantero en su relato.

Pese a su buena actuación, Rooney explicó que Sir Alex Ferguson, entonces técnico del United, decidió relegarlo con los suplentes para el partido de vuelta. “Me dejó en el banco. Ferguson me llamó aparte y me dijo que iba a quedarme afuera, lo cual me enfureció, porque había jugado fuera de posición y ayudé al equipo a sacar un buen empate de visitante, pero perdimos 2-1 esa noche”, recordó. La decisión dejó al delantero visiblemente molesto y marcado por un sentimiento de frustración que arrastró tras el partido.

La noche en la que
La noche en la que coincidieron en un restaurante y Diego le regaló su corbata

De regreso en Manchester y aún alterado por la decisión de su entrenador, Rooney eligió cenar en el restaurante Wing’s, conocido local frecuentado por futbolistas de la Premier League. “Esa noche fui a Wing’s en chándal y Maradona estaba allí”, relató Rooney. Al describir el sorprendente encuentro, añadió: “Me tomé una foto con él y todo. Él llevaba un traje completo y corbata, y me regaló su corbata. Fue un poco extraño, se la quitó, me la puso encima, yo todavía con mi conjunto del club”. El delantero reconoció que el momento fue tan inesperado como significativo, regalándole, literalmente, “algo bueno” en una noche que había comenzado de la peor manera.

La presencia del Diez argentino en Manchester aquella noche no fue casualidad. Maradona asistió al estadio Old Trafford para presenciar el encuentro y por aquellos años visitaba frecuentemente la ciudad, ya que su hija Giannina estaba casada con el entonces delantero del City, Sergio Agüero.

La admiración entre ambos futbolistas era reconocida públicamente. Casi diez años antes de aquel encuentro, Maradona había elogiado el talento de Rooney tras verlo debutar en la selección inglesa con tan solo 17 años en la clasificación para la Euro 2004 frente a Macedonia. “No aparecen tan seguido jugadores que puedan convertirse en verdaderas estrellas de clase mundial”, afirmó Diego entonces, calificando a Rooney como “un talento especial que los ingleses deben valorar”.

Diego y Rooney se admiraban
Diego y Rooney se admiraban mutuamente

Años más tarde, tras la muerte de Maradona en 2020, Rooney reiteró el peso de esa admiración al definir al argentino como “el mejor” en una sentida despedida pública. El vínculo entre ambos, nacido a la distancia y sellado aquel 2013 con un gesto tan peculiar como simbólico, sigue vigente en los recuerdos personales del inglés: “Sí, todavía la tengo en casa”, declaró sobre la corbata.

La noche en la que la frustración futbolística se transformó en una anécdota única culminó, en palabras de Rooney, con una celebración poco habitual: “Había salido enfurecido, tomé algunas copas de vino para ahogar mis penas. Al menos conseguí algo bueno esa noche: la corbata de Maradona”.