“Todos creen que jugar básquet es fácil, pero no tienen ni idea”: Shaquille O’Neal reavivó el debate sobre cuál es el deporte más exigente

En una entrevista con “The Big Podcast with Shaq”, la exestrella de la NBA debatió con otras leyendas sobre la exigencia física y mental de cada disciplina y defendió el lugar de su generación en la historia del deporte

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Shaquille O’Neal encendió la polémica
Shaquille O’Neal encendió la polémica al afirmar que el básquet es percibido erróneamente como un deporte fácil por quienes desconocen sus exigencias

“¿Es el básquet el deporte con los atletas más flojos?” La polémica declaración de Shaquille O’Neal en una entrevista para el podcast The Big Podcast with Shaq en YouTube reavivó uno de los debates más intensos en el mundo del deporte.

Todos creen que jugar básquet es fácil, pero no tienen ni idea”, manifestó el exjugador de la NBA, que lanzó este desafío frente a un auditorio colmado de leyendas deportivas, durante la grabación de un pódcast celebrado en San Francisco, en la antesala del Super Bowl.

El debate sobre el deporte más exigente

El debate giró en torno a una pregunta de fondo: ¿qué disciplina exige a los verdaderos atletas de élite? Bo Jackson, célebre por su desempeño tanto en la MLB como en la NFL, respondió sin titubeos: “Tengo que decir béisbol, porque jugamos 162 partidos. Y lo digo solo por eso: en tu mejor momento, ¿podrías jugar 162 partidos seguidos?”.

La rivalidad entre leyendas deportivas
La rivalidad entre leyendas deportivas reveló secretos de vestuario y expuso diferencias culturales clave en el ambiente del deporte profesional (REUTERS/Sam Mircovich)

Jackson profundizó en la exigencia física y mental: “El fútbol americano es intenso y son tres horas muy duras. Pero en béisbol juegas nueve entradas cada noche, a veces dos partidos los domingos”.

Comparaciones y exigencias físicas

La conversación abordó el tenis como punto de comparación, con la mesa bromeando sobre sus cinco horas de juego ininterrumpido.

Sin embargo, la discusión regresó rápidamente al béisbol. Jackson subrayó la monotonía y el rigor de la temporada regular: “En esos 162 partidos tienes apenas cuatro o cinco días libres. Y esos días son para viajar. El béisbol es resistencia pura, no cualquiera lo soporta”.

El debate incluyó comparaciones con
El debate incluyó comparaciones con el tenis y fútbol americano, remarcando las distintas formas de agotamiento y la intensidad de cada disciplina (REUTERS/Lucy Nicholson)

O’Neal defendió el legado de la NBA y de su generación: “Me cansé de escuchar lo que hicieron Magic o Kareem. Era hora de que hablaran de mi legado, de lo que hice en los Lakers”, rememoró, aludiendo a los años en que la atención recaía sobre glorias pasadas. Su motivación, confesó, siempre fue construir su propia historia y desafiar a sus predecesores.

Diferencias culturales en los vestuarios deportivos

La charla derivó hacia las diferencias culturales y de vestuario entre deportes. “El camerino de béisbol es más relajado. Tienes a los blancos, afroamericanos, latinos, cada quien con su música: salsa en una esquina, country en otra, rap allá. Se convierte en una discoteca antes del partido, pero cuando hay que salir al campo, se apaga la música y todos se concentran”, describió Jackson.

Shaquille O’Neal marcaba el ritmo
Shaquille O’Neal marcaba el ritmo del vestuario: en su camerino, solo sonaba rap y él decidía qué se escuchaba (EFE/Tannen Maury)

En el fútbol americano, el ritual de Jackson era diferente: “Antes del partido, dormía. Solo Howie Long podía despertarme. Sabía que venía una hora de jugarme la vida y lo aprovechaba descansando”.

La cultura de la NBA, según O’Neal, imponía reglas propias: “Solo permitía rap en mi camerino. Yo controlaba la música: Biggie, West Coast, lo que estuviera de moda en ese momento”.

El respeto entre generaciones y el peso del legado

El respeto entre generaciones y el orgullo de competir al más alto nivel también formaron parte de la discusión. O’Neal recordó cuando Derrick Coleman le realizó un mate espectacular en Nueva Jersey y cómo eso lo impulsó a querer “arrancar el aro” la siguiente vez.

El legado competitivo que marcó
El legado competitivo que marcó a Shaquille O'Neal y su histórica sociedad con Kobe Bryant también apareció en el debate sobre respeto y generaciones (REUTERS/Mike Blake)

“Ese día me hicieron dos controles antidopaje por romper el tablero, pero lo único que encontraron fue cereal del desayuno”, ironizó, reforzando la idea de que la fuerza y el sacrificio no son solo una pose.

Ningún deporte quedó por encima en la mesa. Barry Sanders, referente de la NFL, sostuvo el equilibrio: “Cada disciplina tiene a sus propios guerreros. La gente no sabe realmente lo que exige jugar al más alto nivel”.

Una conclusión compartida sobre la dureza deportiva

Las intervenciones dejaron en claro que el agotamiento y la dureza se manifiestan de formas diferentes. Jackson desafió a quienes minimizan la dificultad: “Te invito a intentarlo en cualquiera de los dos deportes. No hay forma de hacer tres semanas seguidas lo que hacíamos en béisbol, y en fútbol americano el cuerpo sufre de otra manera”.

Después de destrozar el aro,
Después de destrozar el aro, Shaquille O’Neal ironizó: en el antidoping solo apareció cereal (AP)

El legado fue el eje final del debate. Jackson resaltó la singularidad atlética de Sanders, quien, a su vez, elogió la humildad de Jackson tras anotar: “No necesitaba bailar ni presumir, solo entregaba el balón al árbitro. Eso viene de casa y del ejemplo que recibimos”.

O’Neal insistió en que sus hazañas no esconden secretos. Tras romper el tablero, lo único que le detectaron fue el rastro de un desayuno común.