“Estoy agotado”: el desgarrador diálogo de Neymar con su padre tras la última lesión que estuvo a punto de retirarlo

El papá del astro brasileño reveló la cruda charla que tuvo y que lo hizo lamentarse por no lograr “proteger la cabeza” de su hijo

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La posibilidad de un retiro prematuro marcó los últimos meses de Neymar, luego de que, según su padre, el delantero brasileño llegó a considerar abandonar el fútbol a causa del desgaste físico y mental derivado de una larga secuencia de lesiones. El pasado 23 de diciembre de 2025, tras aplazar una cirugía para ayudar al Santos a evitar el descenso en el Brasileirao, Neymar finalmente pasó por el quirófano con la mirada puesta en recuperar su mejor nivel para aspirar a un sitio en la Selección de Brasil en la Copa del Mundo 2026. Estas revelaciones, reportadas por Deadline Day, dejaron ver un costado vulnerable de uno de los talentos más influyentes de la última década.

De acuerdo con el portal sudamericano, el padre del futbolista detalló que la idea del retiro surgió en varias ocasiones, profundizándose en los últimos años conforme las lesiones se acumularon. El entorno del jugador explicó que el desgaste no fue solo físico sino también mental, un peso agravado cada vez que los periodos de inactividad se prolongaban. “Ya no puedo más. Necesito una cirugía, pero ni siquiera sé si vale la pena, papá. Estoy agotado”, le confesó Neymar a su padre.

“Estoy agotado”, reconoció el astro brasileño a su papá, mientras transitaba uno de los momentos más difíciles de su carrera

Las palabras del propio padre del delantero cobran particular contundencia al describir no solo el sufrimiento de su hijo sino también la dinámica mediática que lo rodeó. En una entrevista en el canal Rafa Tecla T de YouTube, declaró que la filtración temprana del diagnóstico a la prensa impactó fuertemente en su hijo: “La prensa lo filtró antes de que habláramos con él y se quedó en blanco”. En otro pasaje, el padre de Neymar relató: “Le afectó mucho que la gente dijera que no volvería a jugar ese año. Cuando llegó a casa me dijo que no aguantaba más”. Más adelante, admitió: “Por un segundo no logré proteger la cabeza de mi hijo”, haciendo referencia a la dificultad de blindarlo emocionalmente ante la presión y la frustración.

Esa presión cristalizó durante su reciente paso por el Santos. Allí, Neymar resolvió posponer una intervención quirúrgica que ya se consideraba necesaria, para apoyar a su club de origen en la recta final del Brasileirao. Fue determinante en la permanencia del equipo en la máxima categoría, anotando goles importantes y asumiendo el rol de referente ante la urgencia deportiva. Esta decisión, a costa de su propia salud, prolongó el deterioro físico que lo afectaba desde temporadas anteriores.

Neymar logró evitar el descenso
Neymar logró evitar el descenso con el Santos en las últimas fechas del Brasileirao (REUTERS/Thiago Bernardes)

El historial médico del atacante brasileño es una sucesión de lesiones de gravedad. Entre ellas, la rotura del ligamento cruzado anterior durante la campaña 2023-2024 lo forzó a una ausencia de más de 300 días, durante los cuales se perdió 48 partidos oficiales. Además de este episodio, las lesiones musculares recurrentes, las afecciones en tobillo y muslo y las cirugías sucesivas lo alejaron del terreno de juego más de 1.300 días desde la temporada 2013-2014. Solamente entre las temporadas 2024-2025 y 2025-2026, acumuló más de 200 días fuera de actividad por diversas lesiones.

Esa serie de contratiempos no solo redujo su continuidad, sino también su rendimiento y expectativas en torno a su carrera, como subrayan los informes. A pesar de ello, a finales de 2025, Neymar decidió someterse a la cirugía pendiente. Según reveló el Santos, el procedimiento fue realizado mediante artroscopia por un especialista, con el objetivo de optimizar los tiempos de recuperación y maximizar sus probabilidades de llegar en condiciones al próximo Mundial.

El futuro de Neymar en Santos se definió con su renovación hasta el 31 de diciembre de 2026, lo que garantiza la permanencia del dorsal 10 en Vila Belmiro al menos durante una temporadas más. Así, el anhelo de estar en la cita mundialista con Brasil permanece intacto, a pesar de la seguidilla de obstáculos físicos y del desgaste emocional que lo llevó a contemplar la posibilidad de “colgar los botines” en varias ocasiones recientes.