Shai Gilgeous-Alexander fue elegido Deportista del Año y coronó una temporada histórica con el Thunder

El base canadiense MVP de la NBA, según Sports Illustrated, es reconocido por su obsesión por la mejora y su impacto en cancha. “No se trata de un galardón; busco corregir cada aspecto en el que aún no soy perfecto”, dijo

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El liderazgo de Gilgeous-Alexander dentro
El liderazgo de Gilgeous-Alexander dentro y fuera de la cancha impulsa el éxito y la proyección de los Thunder en la NBA (Mandatory Credit: Dale Zanine-Imagn Images)

Shai Gilgeous-Alexander fue elegido Deportista del Año 2025 por Sports Illustrated, luego de liderar al Oklahoma City Thunder en la conquista de su primer campeonato de la NBA.

El base canadiense sumó un triplete histórico: fue Jugador Más Valioso de la liga, máximo anotador y mejor jugador de las finales, consagrándose como el referente de una franquicia que cambió su destino.

A través de sus logros, Gilgeous-Alexander se consolidó como figura clave dentro y fuera de la cancha, extendiendo su influencia a la comunidad y poniendo en valor la perseverancia y la autoexigencia.

Shai Gilgeous-Alexander es nombrado Deportista
Shai Gilgeous-Alexander es nombrado Deportista del Año 2025 por Sports Illustrated tras una temporada histórica en la NBA

El Thunder alcanza la cima

Tras años de reconstrucción y derrotas acumuladas, el Thunder logró en la temporada 2024-2025 un registro de 68 victorias, el mejor en la historia del equipo. Bajo la dirección del entrenador principal Mark Daigneault y la visión del director general Sam Presti, el equipo terminó como líder del Oeste y se adueñó del título tras vencer a Indiana Pacers en las finales.

El equipo de Oklahoma City
El equipo de Oklahoma City Thunder conquista el título de la NBA tras derrotar a los Indiana Pacers en las finales (Mandatory Credit: Alonzo Adams-Imagn Images/File Photo)

Gilgeous-Alexander, con actuaciones decisivas en los momentos más exigentes, fue el motor ofensivo y el modelo de constancia que reclamaba la organización.

Su impacto fue inmediato desde su llegada a Oklahoma City en 2019 procedente de Los Ángeles Clippers. Con el tiempo, no solo transformó su juego, sino también su mentalidad. Según contó a Sports Illustrated, su obsesión por mejorar nació en la adolescencia, cuando escribía en un cuaderno metas como obtener una beca universitaria o ser Jugador Más Valioso.

“Hay una obsesión en él”, destacó su entrenador personal Nate Mitchell. Gilgeous-Alexander integra las metas en un proceso metódico, sin espacio para la complacencia. “Después de una de las mejores temporadas en la historia del deporte, lo que más me emocionaba era saber que aún podía crecer mucho más”, afirmó el jugador.

La obsesión de Gilgeous-Alexander por
La obsesión de Gilgeous-Alexander por mejorar comenzó en la adolescencia y marcó su desarrollo profesional en la NBA (AP Foto/Kyle Phillips)

Constancia y autocontrol

La presión no altera su serenidad ni su ética de trabajo. Daigneault lo define como dueño de un autocontrol emocional casi perfecto, calidad fundamental durante toda la postemporada. Incluso tras perder la ventaja en una serie de playoffs, lejos de rendirse, renueva su determinación. Mitchell recordó los entrenamientos privados e intensos durante la pandemia, mientras el resto del plantel esperaba el regreso de la competición.

La irrupción de Gilgeous-Alexander también marcó un cambio de paradigma en cómo el Thunder configuró su plantilla. Presti apostó desde el inicio por rodearlo de jugadores versátiles y potenciar cada aspecto de su rendimiento, desde la toma de decisiones hasta la eficiencia en los lanzamientos.

Jóvenes como Chet Holmgren y Jalen Williams se integraron en un núcleo orientado a la mejora colectiva y la superación de debilidades. El propio Presti subrayó la rapidez con la que la organización identificó las virtudes especiales de su base y adecuó la estrategia del club, según detalló a Sports Illustrated.

Sam Presti reforzó la importancia
Sam Presti reforzó la importancia de rodear a Gilgeous-Alexander con compañeros jóvenes y polivalentes como Chet Holmgren y Jalen Williams (Mandatory Credit: Jesse Johnson-Imagn Images)

Orígenes e identidad

Su origen familiar y su herencia multicultural fueron determinantes en su formación. Criado en Hamilton, Ontario, Gilgeous-Alexander es hijo de Charmaine, exatleta olímpica de raíces caribeñas, quien le inculcó la consigna de “no poner límites” y la importancia de la autoconfianza.

Su educación combinó experiencias en varios deportes y la influencia de parientes ligados al atletismo y al básquet. “No necesitamos la validación de nadie”, expresó Charmaine, defendiendo la autosuficiencia que marcó la niñez tanto de Shai como de su hermano menor, Thomasi.

El lazo entre Gilgeous-Alexander y la comunidad de Oklahoma City va más allá del básquet. El jugador ha destinado tiempo y recursos a programas sociales tanto en Canadá —restauración de canchas, apoyo a proyectos musicales— como en Oklahoma, participando en iniciativas para infancia y juventud, como centros dedicados al autismo y hospitales infantiles.

Asimismo, el alcalde de la ciudad, David Holt, relacionó el éxito del Thunder con el resurgimiento económico y social de la región, y afirmó que el equipo “cambió fundamentalmente nuestra identidad”.

La relación de Gilgeous-Alexander con
La relación de Gilgeous-Alexander con Oklahoma City se fortalece por su compromiso social más allá de su desempeño en el básquet (Mandatory Credit: Alonzo Adams-Imagn Images)

Más que una estrella deportiva

En el seno del Thunder, su presencia es considerada la conexión ideal para una franquicia que representa a un mercado tradicionalmente pequeño. “Si tuvieras que elegir una estrella para encabezar el Thunder, la opción perfecta sería Shai”, expresó su hermano Thomasi para Sports Illustrated.

El hermano de Shai Gilgeous-Alexander
El hermano de Shai Gilgeous-Alexander asegura que el jugador es la opción perfecta para liderar el Thunder (Mandatory Credit: Jerome Miron-Imagn Images)

La identificación de Gilgeous-Alexander con la vida diaria en Oklahoma City también se refleja en su rutina familiar y su liderazgo sin ostentación, cualidades que lo acercan a la afición y lo distinguen entre los grandes nombres de la NBA.

Lejos de la cancha, Gilgeous-Alexander desarrolló una visible afición por la moda y el diseño de zapatillas deportivas. Supera los 4 millones de seguidores en redes sociales, creó su propio calzado (el Shai 001) y colaboró con marcas reconocidas. No obstante, insiste en que lo suyo es una afición y no una meta comercial. Encuentra inspiración en el proceso de otros creadores, equiparando el impulso creativo en la moda con la estrategia requerida en el básquet.

Para Gilgeous-Alexander, el éxito no se limita a los títulos ni al énfasis habitual en los “anillos” de la NBA. Su objetivo es superarse de manera continua y fomentar el desarrollo personal y deportivo a largo plazo.

“No se trata de un galardón; busco corregir cada aspecto en el que aún no soy perfecto”, declaró en el reportaje de Sports Illustrated. Las conversaciones sobre legado, confirma su entorno, rara vez se enfocan en trofeos; el acento está en el ejemplo y los valores que pretende dejar a las próximas generaciones.

El legado que busca Gilgeous-Alexander
El legado que busca Gilgeous-Alexander se centra en los valores y el ejemplo para las próximas generaciones, más allá de los trofeos (Mandatory Credit: Bryan Terry/USA TODAY NETWORK via Imagn Images)

A sus 27 años, mantiene conciencia plena de la exigencia que implica permanecer en la élite, pero está decidido a reinventarse sumando recursos tácticos y cuidando su físico. Su evolución individual y colectiva mantiene al Thunder como aspirante a nuevos éxitos, aunque para él el objetivo principal sigue siendo el crecimiento personal.

La historia de la franquicia, marcada en el pasado por épocas difíciles y limitaciones, tiene ahora en Gilgeous-Alexander un símbolo de transformación y esperanza.

Aunque ha cumplido muchos de sus sueños, Gilgeous-Alexander admite que el asombro ante su realidad persiste. Con una mezcla de humildad y ambición, mantiene la certeza de que el deseo de superación permanece, incluso cuando los logros confirman que ha alcanzado aquello que alguna vez solo escribió en su cuaderno de adolescente.