En el marco de la octava jornada del Torneo Clausura, el duelo entre Estudiantes de La Plata y River Plate en el Estadio UNO Jorge Luis Hirschi tuvo acción desde el amanecer. Después de que Giuliano Galoppo abriera el marcador desde un tiro de esquina, Ignacio Fernández estiró la ventaja a favor del Millonario a los 16 minutos del primer tiempo. Sin embargo, Nicolás Ramírez, árbitro principal, anuló momentáneamente la acción por una supuesta mano de Nacho. Después de una revisión en el VAR, convalidó el tanto del equipo de Marcelo Gallardo.
Con el marcador 1-0 a favor de la visita, el Pincha se quedó con un jugador menos por la lesión de Leandro González Pírez durante un breve lapso de juego. Allí, River aprovechó para imponer las condiciones en el juego a partir del inesperado esquema que planteó el Muñeco Gallardo: tres centrales y dos carrileros. En este contexto, Fabricio Bustos escaló por el sector derecho del ataque millonario y tiró un centro punzante que no pudo despejar el defensor Facundo Rodríguez.
Su rechazo impactó en el torso de Nacho Fernández, quien posteriormente definió de zurda para vencer la resistencia de Fernando Muslera. El juez principal, Nicolás Ramírez, anuló automáticamente el tanto al considerar que el balón había tocado el brazo del futbolista de River antes de la definición. Sin embargo, después de unos minutos de revisión por parte de Fernando Echenique en el VAR, el réferi de pie de campo se acercó a chequear la jugada al monitor.
El llamado a Ramírez fue correcto por el hecho de que la pelota nunca golpeó el brazo de Nacho Fernández, más allá de que hubo un rápido movimiento que pudo prestarse a la confusión. Además, fue acertado que este tenga que ver con sus propios ojos la jugada, ya que no era una jugada factual según el protocolo y tenía que observar con detenimiento para determinar el veredicto final.

“Luego de la revisión en el campo, observo que el gol es totalmente válido, no ha impactado el balón en el brazo. Decisión final: gol”, le comunicó a todo el estadio Nicolás Ramírez después de la revisión. Desde el banco de suplentes de Estudiantes expresaron su malestar por la convalidación del tanto y hubo fuertes quejas por parte del cuerpo técnico y futbolista. Por esta razón, el árbitro principal optó por mostrarle la tarjeta amarilla al entrenador Eduardo Domínguez.
En la segunda parte, otra vez el VAR fue fundamental: Franco Armani recibió un pase atrás, demoró en sacar el pelotazo y Cristian Medina llegó a toda velocidad para tapar el remate. El ex Boca saltó, se dio vuelta y el balón rebotó en él, para terminar metiéndose en el arco vacío del Millonario. Aunque Ramírez pitó inicialmente el descuento, desde la herramienta tecnológica le advirtieron que debía anularlo porque la pelota había pegado en el brazo del mediocampista del local.
La pelota le dio en la mano/brazo y, por más que sea involuntario, el reglamento impide que se anote un tanto si hay un toque en la mano o el brazo. Como no es una acción de interpretación, directamente desde el VAR le informaron que debía anularlo en una acertada decisión.
El Reglamento de la IFAB advierte que si bien “no todos los contactos del balón con la mano o el brazo constituyen infracción”, el hecho de “marcar un gol en portería adversaria” con la mano debe ser sancionado con falta: “Directamente con la mano o el brazo —incluso si la acción se produce de forma accidental", aclaran.
Aunque estas no fueron las únicas jugadas que estuvieron bajo la lupa de la polémica en el encuentro. Antes del final de la primera etapa, Lucas Martínez Quarta fue expulsado en River por doble amonestación. ¿La curiosidad? Solo hubo dos minutos de diferencia entre cada tarjeta amarilla.
El primer apercibimiento que recibió el marcador central fue a los 37 minutos de partido después de una fuerte entrada sobre Santiago Ascacibar. Un par de jugadas después, a los 39, disputó una pelota aérea con José Sosa, a quien le pegó un codazo. Ramírez no dudó y le mostró la segunda tarjeta amarilla.
Esta acción supuso un cambio de ánimos en el desarrollo del enfrentamiento. Antes de la roja, River impuso las condiciones en el terreno de juego y dominaba el trámite. De hecho, Estudiantes no podía contrarrestar el parado táctico que planteó Marcelo Gallardo en la visita. Sin embargo, desde que el Millonario se quedó con 10 hombres, el León acechó el arco de Franco Armani y generó claras ocasiones de gol.
Cabe recordar que ambos elencos tendrán actividad durante la semana: disputarán el duelo de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores. Estudiantes viajará a Río de Janeiro para enfrentarse a Flamengo en el Estadio Maracaná, el próximo jueves desde las 21:30 (hora argentina). Por su parte, River Plate recibirá en el Más Monumental a Palmeiras de Brasil el miércoles a partir de las 21:30. Vale resaltar que las series se cerrarán la semana siguiente, en el mismo día y horario.
*La roja a Lucas Martínez Quarta en River
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