Las alocadas confesiones del Flaco Traverso: remisero de Mirtha Legrand, cuando atentó contra la municipalidad de Ramallo y el día que pasó por encima de un rival

El mítico piloto dejó un sinfín de anécdotas en un recorrido por su carrera en el automovilismo

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El mítico piloto dejó un sinfín de anécdotas en un recorrido por su carrera en el automovilismo

Los últimos 50 años del automovilismo argentino llevan la huella de Juan María Traverso. El Flaco, carismático y arriesgado, cosechó amores y títulos en el Turismo Carretera (6), el Top Race (3) y el TC 2000 (7). El afamado piloto se animó a pasar por el Líbero Versus de TyC Sports y dejó varias alocadas confesiones. “Lejos, soy el mejor piloto argentino de la historia. Y los que me están puteando: lo digo porque si no no hubiera corrido.. Si vos no pensás que sos el mejor, no podés correr, no podés jugar al fútbol, no podés hacer nada. Soy un tipo normal, Sigo manejando mejor que todos los que están mirando este programa. En lo demás, soy peor que ustedes”, se autodefinió.

LAS MEJORES ANÉCDOTAS DEL FLACO

Su historia como chofer de Mitha Legrand

“La tuve como clienta cuando yo trabajaba en una remisería. Durante un año la llevé y la fui a buscar todos los días al canal. La elijo como la mujer más linda del país”.

El día que atentó contra la Municipalidad de Ramallo

“Acá está, en la plaza, del pueblo, uno de los cañones de la Vuelta de Obligado. Lo hicimos funcionar. Y pensábamos que la bala llegaba al río, pero le pegamos a la muni que estaba enfente. Ahí volvimos a la comisaría”.

El mítico piloto dejó un sinfín de anécdotas en un recorrido por su carrera en el automovilismo

La maniobra más arriesgada de su carrera

“Llegando a las Cataratas, en una etapa de un Premio de la Mesopotamia, adelante mío iba Carlos Marincovich. Largábamos de a uno, íbamos por la tierra colorada, la selva, y había un lugar en el que había un badén, muy hondo y muy corto. Para mí era a fondo y (Héctor Luis) Gradassi, que venía conmigo, me decía no, ‘esto es primera, a dos por hora’. Pero como Marincovich me venía ganando, fui a fondo. Y no era a fondo, Reboté en el techo de Marincovich, que estaba abajo, se clavó abajo; pegué y pasé. Y gané la etapa. Lo contás y no lo podés creer. Marincovich llegó al parque, le preguntaron, ‘¿volcó Marincovich?’ Y respondió: ‘No, el animal éste me pasó por arriba del techo’”.

El mítico piloto dejó un sinfín de anécdotas en un recorrido por su carrera en el automovilismo

El día que cruzó la meta con el auto prendido fuego

“Vengo de un automovilismo en el que si no sabés de mecánica no podías correr. Y eso me dio la ventaja a mí de saber que el fuego estaba en un lugar donde está el combustible. Por supuesto me saqué los cinturones, destrabé la puerta, miré donde estaban los bomberos, todo. Y venía puteando, porque decía, ‘no te podés prender fuego auto de mierda’... Y justo cuando bajan la bandera no tenía más aceite y voló el motor”.

Cuando levantó el pie del acelerador para no terminar segundo

En un campeonato estábamos terminando la última carrera, como llegábamos era campeón, subcampeón, tercero. Venía ganando, se me rompe la palanca, me pasa Ortelli, y lo esperé, lo esperé, lo esperé y antes de llegar, me pasó. En el podio festejaba, todo. Y me dijo: ‘¿Vos levantaste?’. ‘Sí'. ‘¿Por?’. ‘Porque este te ganó a vos, no a mí'. Y me empezaron a putear... El primer perdedor es el segundo”.

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