El día que Michael Jordan “hipnotizó” a un jugador de la Selección y Manu Ginóbili lo despertó de un “cachetazo”

Sucedió en un cruce entre San Antonio Spurs y Charlette Hornets, franquicia de la cual Su Majestad es accionista. El magnetismo del astro llevó a que el bahiense tomara medidas extremas con su compañero

Hoy convertido en un basquetbolista de élite, con pasado en la NBA y presente en el Real Madrid de España, Nicolás Laprovittola se enamoró del deporte después de ver Space Jam, la película en la que Michael Jordan se mezcla con Bugs Bunny y el Pato Lucas en una cancha de baloncesto. Se entiende, entonces, el impacto que le habrá generado tener la posibilidad de estar cara a cara con Su Majestad en un vestuario...

En pleno reverdecer de la imagen de MJ por el furor de la serie The Last Dance, el base, de 30 años, recordó la divertida anécdota en el podcast Hola, qué tal, cómo estás, que comparte con el periodista Germán Beder. Ocurrió en su paso por los San Antonio Spurs, en 2016.

“Jugábamos en Charlotte (franquicia de la cual Air es accionista), habíamos terminado de hacer la entrada en calor un ratito antes y ya nos disponíamos a entrar a la cancha por el pasillo del equipo visitante. Faltaban 20 minutos para el juego. Y mientras avanzábamos corriendo todos juntos, de pronto, aparece Jordan”, prologó Lapro la historia.

“Se para a saludar a Lamarcus Aldridge y Kawhi Leonard, que usan la marca Jordan. Yo iba trotando cada vez más despacito, porque tenía a Jordan adelante y directamente estaba hipnotizado. No podía creerlo. Tenerlo tan cerca... Era como estar al lado de un Dios...”, continuó describiendo el hechizo, que se rompió con la aparición de su compatriota Ginóbili, más experimentado y acostumbrado a cruzarse tamañas celebridades.

“Entonces, como para volver a la realidad, alguien aparece de atrás y me mete un cachetazo en la cara. Era Manu. ‘Dale, boludo, que tenemos que salir a jugar’. Y nos fuimos corriendo. Al día de hoy, cuando cuento esta historia, se me pone la piel de gallina”, concluyó el subcampeón con la Albiceleste en el último Mundial de China.

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Vale recordar que el bahiense llegó a enfrentar a Jordan en su última incursión en la NBA, con la camiseta de los Washington Wizards. Ocurrió el 31 de diciembre de 2002, en San Antonio. El equipo de Su Majesta superó 105 a 103 a los Spurs, con 17 puntos del astro. En la planilla del partido figura que Manu estuvo un minuto en cancha, con 0-1 en lanzamientos de dos puntos y 0-1 en triples. La realidad marca que apenas fueron segundos, que para un admirador que tiene la posibilidad de enfrentar a su ídolo, resultaron eternos.

Manu supo narrar la historia en su blog, en 2016, que les contó a sus hijos gemelos (Dante y Nicola" ese momento histórico, aunque, claro, fue más desde el púnto de vista estadístico que desde el contenido.

EL RELATO DE MANU

"En mi mente, lo que sucedió esa noche fue más o menos así. El juego comenzó. Había entusiasmo en el aire. Nada en el primer cuarto, pero era previsible. Nada durante la mayor parte del segundo cuarto y desde ahí ya me estaba preocupando, pero cuando estaba a punto de irme para el vestuario, Pop se dio vuelta, me miró y me dijo: “¡Entrá! ¡Vas por TD!”.

Lo que recordaba era que había jugado alrededor de 7 segundos, no había tocado el balón y que MJ ni siquiera estaba en la cancha en ese momento. No importa. Es un juego de 48 minutos. Muuuuuy largo y faltaba una pareja segunda mitad. Voy a estar bien. Después del descanso me aseguré de que estaba listo para el resto del juego, estaba volando durante ese calentamiento, creo que incluso hice una volcada de molino una vez. Quizás hacia el final del tercer cuarto, pensaba que, al menos para darle un respiro a Bruce Bowen, podía jugar. No. No sucedió. El partido se mantuvo parejo en el último cuarto y Pop nunca volvió a usarme. Juego terminado. Derrota. No MJ. Sin historia interesante que contar. Muy pobre final del 2002. Alguien podría pensar, ‘relajate, hay otro juego contra ellos en San Antonio. Cuando por fin estés sano vas a ser capaz de jugar’. ¡NO! Los Wizards habían llegado a San Antonio dos semanas antes, unos días después se me torció el tobillo. Definitivamente no iba a haber otro juego de MJ-MG”.

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