Gustavo Alfaro volvió a aparecer en una cancha luego de la dolorosa eliminación ante River de la Copa Libertadores. A pesar de haber ganado el Superclásico en la Bombonera, el global de la serie quedó 2 a 1 a favor del Millonario y la Banda volvió a festejar ante el Xeneize.

Para mí fue un aprendizaje muy duro. No es fácil estar en este vestuario por las cosas que hay que soportar. Te pegan con bajeza y uno hace silencio. Agacha la cabeza para seguir trabajando. Siento que aprendí mucho en todo este tiempo y estoy muy orgulloso del plantel que tengo”, había dicho el DT unos instantes antes de lanzar la frase que incentivó a las especulaciones de cara a su continuidad: “Quiero volver a mi casa para recuperar mi vida”.

Gran parte de la prensa y los medios tradicionales que habitualmente intentan marcar la agenda deportiva comenzaron a realizar elucubraciones donde se animaron a deslizar nombres como posibles reemplazantes del técnico. Gabriel Heinze, Jorge Almirón, Diego Maradona, Ricardo Gareca y Martín Palermo fueron algunos ejemplos que se instalaron en los programas de TV.

Sin embargo, antes del partido que Lanús le ganó a Boca por 2 a 1 en La Fortaleza, el propio Alfaro se encargó de aclarar lo que quiso decir en la recordada conferencia. “Me hicieron una pregunta que no puedo responder, porque yo no puedo decir si tengo que quedarme. Puedo hacer una evaluación de mi trabajo y nada más. Hay otras declaraciones en las que hablé de un futuro en Boca y no se tomaron en cuenta”, reflexionó desde el banco de suplentes.

Además, Lechuga aprovechó el momento para agradecerle a Marcelo Gallardo por lo que había manifestado públicamente relacionado a la tensión y presión en la que están inmersos los entrenadores: “Tengo muy buena relación con él. Los dos sabemos las cosas que pasamos y a lo que estamos sometidos”.

Luego del encuentro, en la conferencia de prensa, Gustavo Alfaro se explayó aún más sobre su frase que trajo mucha polémica y su futuro en Boca más allá de diciembre: “No hay nada que aclarar, soy lo suficientemente claro cuando digo las cosas y solo respondo las preguntas que me hacen. Si me ofrecieran seguir, sentiría satisfacción. Siempre va a tener un sí rotundo, pero yo no voy a ser quien lo diga y los balances hay que hacerlos al final. Ojalá llegue la propuesta y obviamente habrá que ponerse de acuerdo en los objetivos que uno puede tener en el plano deportivo. Por supuesto, puede ser que no te lo ofrezcan también entonces ahí me tendré que ir a mi casa. Se analizará en su momento. Todavía el tiempo de los balances personales no lo hacemos. Es muy cómodo y muy fácil trabajar en Boca, que te ofrece todo. No tengo duda que el próximo proceso que se inicie va a ser distinto al que me tocó cuando asumí”.

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