Las nuevas caras en la concentración argentina tras el triunfo

Por Gustavo Yarroch

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La sonrisa del capitán argentino,
La sonrisa del capitán argentino, un gesto que tranquiliza siempre.

En la puerta del Bronnitsy Training Center hoy sonríen hasta los policías rusos, habitualmente hoscos. Conscientes de que el clima cambió para la Selección Argentina y para todos quienes la rodean, a los uniformados se los nota menos tensos, como si ellos también estuvieran contentos porque van a seguir trabajando al menos unos días más alrededor del equipo de Lionel Messi.

Mientras se esperaba el comienzo del primer entrenamiento posterior a la victoria ante Nigeria y los periodistas formaban una larga fila para pasar los controles de seguridad e ingresar al predio, del lado de adentro, allí donde se encuentra la delegación, mandan los semblantes descontracturados.

La vuelta a la concentración
La vuelta a la concentración con las huellas del esfuerzo y del festejo.

El cardíaco 2-1 ante los nigerianos propició un renacer anímico de Argentina. Lo que hasta el martes era preocupación y mal ambiente, cambió súbitamente por alegría y optimismo.

A partir del sábado, cuando enfrente a Francia por los octavos de final en Kazán, a 815 kilómetros de Moscú, tendrá que buscar también el renacer futbolístico para ser más confiable como estructura colectiva.

Desde el punto de vista emocional, hoy Argentina es otro equipo. Un equipo con el pecho inflado y jugadores que se dejan ver sonrientes para las fotos después de una semana muy difícil, en la que los integrantes de la "mesa chica" del plantel le pidieron a Sampaoli tener participación en las decisiones futbolísticas.

Si los cantos de todo el grupo en el micro al llegar a la cancha para el partido ante Nigeria fueron para darse fuerzas en un momento complicado, los que todos entonaron a la salida de la cancha y en el vuelo que los llevó de San Petersburgo a Moscú, tuvieron otro propósito: darle rienda suelta al desahogo que significó para ellos haber conseguido el pasaje a los octavos de final.

El plantel cantó arriba del micro y del avión el hit de los hinchas argentinos en el Mundial: "Ponga huevo, vaya al frente la Argentina/ponga huevo, vaya al frente jugadores/este año tenemos que dar la vuelta/vinimos todos a Rusia a ser campeones/Vamos Argentina, sabés que yo te quiero/hoy hay que ganar y ser primero/Está hinchada loca, deja todo por la Copa, la que tiene a Messi y Maradona". La música es la de la canción "Hoy acá en el baile", de Pepo, cantante y compositor de cumbia.

También entonaron el otro tema preferido por los hinchas argentinos aquí en Rusia, con la música del tema "Imposible", de Callejeros, una de las bandas preferidas por un rockero de ley como Sampaoli. "Vinimos todos juntos a Rusia a alentar a Argentina/dejando muchas cosas de lado para verte a vos/ la banda nunca se olvidará de las Islas Malvinas/ y ya le demostró al mundo entero lo que es la pasión./ Ganar la Copa del Mundo es lo que imagino/ los jugadores dejando la vida en cada partido/no importa dónde sea el Mundial/ igual te seguimos,/ y todos juntos vamo' a festejar/ la Plaza Roja vamos a copar/ todos los brazucas se pondrán a llorar/porque este año la Copa se la lleva papá…".

A las letras las saben casi todos los integrantes de la delegación y entre los que no se la acuerdan todas está Sampaoli, quien en la intimidad comenta que le gusta mucho ver celebrar de ese modo a los futbolistas como si fueran hinchas.

Después del enorme esfuerzo físico y mental que les demandó el choque ante los nigerianos y de la llegada a Bronnitsy cerca de las 6 de aquí, las 24 en Argentina, el plantel dedicó buena parte del día a descansar hasta el entrenamiento de las 19. La mayoría de los jugadores aprovecharon para dormir incluso hasta después del mediodía de Rusia, luego compartieron un asado a modo de la continuidad del festejo y posteriormente volvieron a descansar antes de volver a los entrenamientos.

A la Selección le quedan otras dos jornadas de trabajo aquí en Bronnitsy y el viernes volarán hacia Kazán a la espera del partido ante los franceses. Con el ánimo renovado y la esperanza de que ante Nigeria "haya empezado otro Mundial para Argentina", tal la frase que todos pronuncian por lo bajo aquí en la concentración.