La canchita en el Barrio 9 de la Villa 31 donde todas las divisiones del club entrenans (Matías Arbotto)
La canchita en el Barrio 9 de la Villa 31 donde todas las divisiones del club entrenans (Matías Arbotto)

El sol comienza a caer por detrás de la Autopista Arturo Illia, las luces de la canchita de césped sintético se empiezan a encender mientras varios nenes se van acercando a un profe que lleva una pelota de rugby en sus manos. No están solos, comparten el terreno con una escuelita de fútbol femenino. “Cada actividad tiene sus horarios en los que puede usar la cancha y tratamos de que todo el barrio los respete”, le explican a Infobae.

Aquel campo, que tiene arcos de fútbol pero se utiliza para todo tipo de deportes, se encuentra dentro del Barrio 9, en el corazón de la Villa 31 de Retiro. Entre las casas levantadas con material, pintadas de distintos colores o con los ladrillos naranjas a la vista y entre los pasillos angostos yace este recinto, como una especie de Coliseo. Los niños, que están aprendiendo a tacklear y pasarse la pelota ovalada, pertenecen al Villa 31 Rugby & Hockey Club, que desde hace 12 años funciona como nexo para que los chicos no solo practiquen deporte sino también adquieran valores.

Sin embargo, la institución tiene un gran problema: no posee una sede propia. Es así que por esta razón surge una historia de luchas y reclamos, de derechos y sueños, y con un actor como bandera de este pedido: Juan Manuel Toconás.

Juan Manuel Toconás es jugador, entrenador y dirigente de la institución (Matías Arbotto)
Juan Manuel Toconás es jugador, entrenador y dirigente de la institución (Matías Arbotto)

Para Cumbia, como lo llaman en el barrio, el club V31 es su vida. La institución y, sobre todo, las personas que la integraban fueron las que se toparon con Juanma en un momento difícil. Allí encontró el lugar para dejar una vida complicada atrás y cambiar su mentalidad gracias al apoyo que recibió por parte de sus entrenadores y compañeros. Es así que a lo largo de los más de diez años que lleva dentro de la entidad azul y roja y en la que participa como jugador, entrenador y dirigente, decidió ponerse al hombro el objetivo que tiene con sus compañeros.

El 18 de septiembre, por la señal del canal Telefe, se emitió un nuevo episodio del programa ¿Quién quiere ser Millonario?, hasta ahí llegó Juan Manuel para visibilizar la historia de su club. Claro que no fue lo único que hizo, ya que participó del juego que propone el programa y se ganó 300 mil pesos pero con una sola razón. “Toda la plata la voy a donar al club, no voy a tocar ni un centavo de lo que gané”, aseguró quien debió pedirle un traje prestado a un amigo que es abogado y confiesa que no estudió para someterse al ping pong de preguntas que le lanzó Santiago Del Moro.

Sin embargo, el club se encuentra en una disputa con el Gobierno para que le cedan un terreno en el que allí puedan levantar la sede con la que sueñan. Esta puja con idas y vueltas ya tiene más de dos años y es por eso que Juan Manuel le vuelve a abrir las puertas de su hogar a Infobae para explicar su historia. “En 2017 se prendió fuego un terreno baldío que estaba desocupado. Una vez que apagaron el fuego quedó un descampado sin usar. Así que nos juntamos con la comisión del club para charlar sobre el tema y así poder iniciar las gestiones necesarias para que nos cedan ese terreno”, empieza su relato.

Sin obtener respuestas por parte del Portal (Oficina de la Secretaría de Integración Social y Urbana) y con la urgencia de un lugar propio para poder albergar los terceros tiempos. Fue así que desde el V31 decidieron tomar por cuenta propia el terreno, pero la aventura les duró poco ya que los desalojaron y decidieron instalar allí un centro de salud transitorio, aunque con la condición de que una vez que se inaugure el sanatorio permanente a un par de cuadras de allí, les iban a ceder el lugar que pedían.

Desde el club reclaman que el Gobierno les seda un terreno en el que puedan construir la sede (Matías Arbotto)
Desde el club reclaman que el Gobierno les seda un terreno en el que puedan construir la sede (Matías Arbotto)

Nosotros vamos a hablar al Portal constantemente pero ahora nos dicen que la gente que hizo el acuerdo con nosotros en su momento ya no está y que ellos no se pueden hacer cargo de los arreglos que hicieron otros”, informa Cumbia, después de asegurar que la sala de salud ya está terminada y a punto de abrir sus puertas.

Tanto para Toconás como para el resto de sus compañeros que se esfuerzan día a día por sacar a los niños de las calles y brindarles un espacio donde puedan practicar deportes, la adquisición de un lugar físico es fundamental. Es así que tras las buenas repercusiones que dejó su participación en la televisión, los representantes del club están juntando firmas de los vecinos del barrio para demostrarle al Estado el apoyo que tienen de parte de su comunidad.

Creo que estamos en el comienzo de algo grande. Desde que comenzamos con esto, tener un lugar propio en el que podamos sentarnos a charlar de todo lo que hacemos, donde los chicos puedan tomarse una chocolatada, donde puedan alimentarse, pero también donde podamos dar las charlas técnicas antes de un partido. Sería algo increíble porque el esfuerzo que hacemos nosotros es todo a pulmón, no nos paga nadie. Los mismos profes son chicos que empezaron jugando en el club, aprendieron del deporte y hoy lo enseñan”, cuenta con ojos brillosos y aires de esperanza.

Juanma ganó 300 mil pesos en un programa de TV y los va a donar al V31 (Matías Arbotto)
Juanma ganó 300 mil pesos en un programa de TV y los va a donar al V31 (Matías Arbotto)

Para todos los que componen el V31 club el trabajo que hacen allí es claro, no solo porque lo sienten así sino porque además ellos mismos estuvieron del lado de los chicos que hoy intentan proteger. “El club les enseña disciplina, respeto, responsabilidad. Les da mucha contención sobre todo, es lo que a mi me dio. A mi este club me ayudó mucho y se que estos chicos lo necesitan también para no llegar a lugares jodidos, lugares en los que yo ya estuve. Acá si no estás contenido y te juntas con gente indebida, terminás metido en la droga, que es una enfermedad y es muy complicada. Si uno hace deporte, se piensa mejor y tenés la cabeza más limpia”, afirma Juan Manuel.

La práctica de los infantiles llega a su fin. La noche ya se apodera del cielo que cubre el barrio y la canchita se prepara para recibir el entrenamiento de los más grandes. Juan Manuel se despide no sin antes dejar un última frase: “Si me cruzaría a un funcionario le explicaría que nos tiene que dar el terreno porque somos un conjunto de jóvenes que nacimos en el barrio y hace 12 años venimos trabajamos con los chicos a pulmón. Sabemos lo que queremos, tenemos un objetivo claro y todo el barrio nos apoya. Lo invitaría a que venga a mirar lo que estamos haciendo y nos diga si no nos merecemos el lugar. Nosotros mientras seguimos esperando una respuesta”.

Seguí leyendo: