La historia de Gerónimo Rulli con el pequeño fanático de la Real Sociedad conmovió al mundo del fútbol. Se conocieron hace 5 años, cuando el argentino arribó de Estudiantes con la misión de cuidar la valla vasca, pero su compromiso con el club del norte de España no sólo se basó en el aspecto deportivo.

"Danel es un chico que conocí el primer año cuando llegué (2014). No lo conocía de nada y un día cuando llegué al vestuario me encontré con un nene chiquito, calvo, que estaba peleando contra una enfermedad", explicó el platense en diálogo con el programa Jugones, de la televisión europea.

La enfermedad de la que hablaba Rulli era cáncer, una palabra tan dura que hasta el propio protagonista evitaba mencionarla. Aquella imagen del pequeño Danel debilitado por la quimioterapia movilizó al futbolista. "Simplemente actué con el corazón. Intenté que pase ese momento de la enfermedad de la mejor manera posible", deslizó Rulli.

La relación entre ambos fue creciendo gracias a las sorpresas que le preparaba el referente del conjunto vasco con el pequeño simpatizante. Apariciones inesperadas en los cumpleaños, invitaciones al cine, cenas en la casa del futbolista o regalos de camisetas, guantes y todo tipo de indumentaria profesional que Gero usaba en cada presentación fueron algunos lazos que sirvieron para alimentar la relación.

En la actualidad continúan brindándose un apoyo mutuo. El hincha lo hace desde la tribuna y el arquero fuera de las canchas. Como los resumieron los padres de Danel, "Rulli es considerado parte de la familia". Una familia que se formó bajo los colores azul y blanco que representan al pueblo de euskera.

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