"Gracias Manu Ginóbili, por hacernos disfrutar tanto el básquet. No va a ser lo mismo sin vos en la cancha. ¡Toda la suerte del mundo en tu nueva etapa!".

Lionel Messi y Emanuel Ginóbili están conectados por el exclusivo lazo de la genialidad. Por eso, el astro rosarino, que compartió con Ginóbili los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 (la Pulga ganó la medalla de oro con la Selección de fútbol, mientras que el combinado de básquetbol logró el bronce en China), le dedicó un mensaje en su cuenta de Facebook a modo de homenaje por el retiro del escolta, luego de 23 brillantes años de carrera, cuatro anillos de la NBA con San Antonio Spurs y haber hecho historia con la Generación Dorada.

Messi, de 31 años, había escrito el prólogo de una de las biografías de Ginóbili: El señor de los Talentos, escrita por el periodista Julián Mozo y editada hace cuatro años. Entonces, el delantero de Barcelona reconocía la estatura de Manu y le agradecía el respaldo ante las críticas de la prensa, sobre todo, luego de la eliminación de Argentina en la Copa América de 2011, a manos de Uruguay, en cuartos de final.

"Sé que varios jugadores figuras de la NBA usan la camiseta 10 en mi honor y es algo muy especial. Lo mismo que escuchar elogios de superestrellas como LeBron James, Kevin Durant y Kobe Bryant. Pero ninguno me llegó tanto como el de Manu, cuando salió a respaldarme luego de la Copa América 2011 en Argentina. Que alguien como él, un deportista de su nivel y compromiso, me haya apoyado de esa manera me gustó mucho", firmó.

"Nunca nos hemos cruzado el tiempo suficiente como para charlar y compartir nuestras vivencias. Manu es un espejo para muchos. No siempre es fácil hacerlo ante tanta exposición, elogios, críticas, responsabilidades y obligaciones, y él lidia con todo eso de una forma admirable desde hace años. Nunca estuvo metido en problemas o polémicas y lo noto como alguien muy sencillo y solidario", rubricó Messi sobre el perfil del basquetbolista.

Y, a la hora de elogiarlo, el capitán de la Selección hasta el Mundial de Rusia apeló a una genial definición ante las inevitables comparaciones entre las dos estrellas. "En la cancha todos sabemos que es un crack, que hace la diferencia porque además de tener talento siempre está pensando en qué necesita el equipo para ganar. Lo noto con una gran mentalidad y, por cómo actúa y lo que dice, también como un líder positivo, que privilegia lo colectivo por sobre su rendimiento. Me causa gran orgullo escuchar a algún periodista decir que Manu es el Messi del básquet. En realidad deberían decir que yo soy el Manu del fútbol", concluyó, con un concepto que viajó al ángulo, como sus tiros libres.

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