
La frase lo condenó en Núñez. La sorpresiva eliminación de River ante San Lorenzo en aquella Copa Libertadores dejó como máximo exponente a Oscar Ahumada, el ex volante que describió la fatídica noche del Monumental con una sinceridad brutal. "Cuando el partido se puso 2 a 1 se escuchó un silencio atroz"
"Tengo muchas ganas de ir a la cancha de River, no fui más porque no sé cómo puede llegar a reaccionar la gente después de las famosas declaraciones. Me muero de ganas, mi viejo es fanático del club, pero la verdad es que nunca volví al club", contó a 9 años de su famosa declaración. "Pensé en ir disfrazado alguna vez, pero no lo hice", confesó.

"Yo creo que todo pasa, es cuestión de tiempo. Sé que voy a volver al Monumental algún día. Aparte que quiero ir como hincha tranquilo a ver un partido y disfrutarlo, como lo hacía de chico con mi viejo", se explayó. Destacó también que ya tiene superado lo que pasó porque "fue un momento de calentura y nada más, todavía a mí me duele la tirada de maíz y pañales después del partido de San Lorenzo, fue una reacción".
El mediocampista recordó que en ese entonces hasta recibió escraches. "Fueron a mi casa, me cortaron la calle, mi familia la pasó mal". Además, confesó un dato de ese momento poco conocido: "Después de la declaración, llegó una propuesta de Boca, pero no hubiese jugado nunca. Ni loco. Aparte mi viejo me mataba".
Sin escaparle a ningún tema, Ahumada calificó de "bipolar" a Pasarella y explicó el juicio que mantiene con River. "Lo que tengo es un juicio laboral que sigue abierto, ya lleva 5 o 6 años. Ahí sí quedó un poquito de dolor porque yo cuando me voy no inhibo al club porque en ese momento era el técnico Pasarella y tenía una relación relativamente buena. Él me pidió que no lo haga y no lo hice, y después nunca más me dieron pelota. Se estaban por vencer los dos años que tenía para poder hacer el juicio para cobrar y finalizando esos dos años decidí hacerlo", contó en diálogo con Arroban Fútbol Show.
Sobre su época de jugador, confesó que siempre intentó que las cosas quedaran en la cancha, con una excepción: "Una vez con Mouche pasó que había pica como para seguirla afuera. Sabía que él paraba en un lavadero y fui a buscarlo, pero no estaba. Después pasó, quedó ahí", reveló.
Además, destacó a Juan Román Riquelme como uno de los jugadores más difíciles que enfrentó. "Era terrible, era molestísimo, es grande, cubre bien la pelota, es inteligente. En el momento en que por ahí uno está superior que él, se te aleja, empieza a jugar lejos y vos no podés salir hasta allá. Me costaba un montón", recordó.
Finalmente Ahumada también se refirió al presente de la selección argentina y analizó: "Yo veo que van, intentan, luchan. La intención está. La cuestión es totalmente psicológica, son fantasmas que te agarran como jugador. Cuando no entra una, no te entra la otra. Pero son chicos que llegaron a tres finales, una del mundo, hemos sido muy duros con ellos".
LEA MÁS
Independiente se pone a prueba ante Olimpo en Bahía
Vélez debe sumar ante Atlético Tucumán para no sufrir abajo
Pidieron 7 años de prisión para Alexis Zárate por abuso sexual
Últimas Noticias
Carlos Álvarez pone en aprietos a Yonhy Lescano en debate presidencial: “A mí Abimael Guzmán nunca me agradeció por sus servicios”
Las intervenciones incluyeron ataques, referencias al pasado político y medidas como pena de muerte y depuración policial

Nueva Escuela Mexicana cumple tres años: Mario Delgado encabeza foro de evaluación educativa
El foro incluyó mesas de análisis sobre el Plan de Estudio 2022, recuperación de enfoques pedagógicos y discusión de la aplicación del modelo en distintos contextos

Manifestaciones, accidentes y bloqueos en CDMX y Edomex hoy 23 de marzo: padres de familia cierran Ermita y La Viga
Mantente informado en tiempo real sobre el acontecer del Valle de México

Pico y Placa: ¿Puedes manejar en Medellín sin infringir la ley?
Esto le interesa si va a manejar en la ciudad hoy martes

Conoce el clima de este día en Ecatepec
La temperatura más baja registrada en el territorio mexicano fue la del 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro descendió hasta los -25 grados



