
El ex jugador Koikili Lertxundi, apodado simplemente Koi, reveló en una entrevista que fue maltratado por el técnico argentino Marcelo Bielsa, con quien coincidió en su paso por Athletic Bilbao, donde el Loco era entrenador.
"Sufrí bullying de todas formas, fue muy duro. Lo pasé muy mal, encima estaba lesionado en la rodilla", comentó el jugador en una entrevista con el diario catalán Mundo Deportivo. Allí también agregó: "Pensé en irme pero quería cumplir mi palabra. Tenía un compromiso con el Athletic, adonde me había costado 26 años llegar".

El lateral zurdo detalló que apenas Bielsa llegó al Athletic Bilbao , allá por julio de 2011, le comunicó que no lo tendría en cuenta. "El primer día nos comunicó a unos cuantos que no nos tendría en cuenta y nos apartó del plantel. Además, nos dijo: 'Lo mejor es que se vayan porque si no lo van a pasar muy mal'.
Lertxundi confesó que en ese momento se sintió solo y afectado "a nivel moral". Contó que incluso habló con Josu Urrutia, presidente del club, pero que este lo ignoró. "A Bielsa no lo hicieron rectificar. Lo único que hizo dar a Bielsa un paso atrás fue cuando otros dos jugadores se enteraron de que lo que él estaba haciendo era ilegal y lo denunciaron públicamente porque salvo una lesión grave o una falta de disciplina grave no se podía apartar a nadie".
El jugador recordó que tras aquel momento de tensión "Bielsa pidió perdón en una conferencia de prensa pero puertas adentro me tenía como un cono. Esos dos meses fueron aún más duros que los dos anteriores porque tener contacto con la persona que te está tratando así es jodido".
Una fuerte denuncia moral
Koi habló de Bielsa como nunca nadie lo había hecho. "Él tiene la concepción de que los valores humanos son hacia afuera, hacia la hinchada, no tanto a los medios porque les tiene miedo; pero internamente la exigencia y el trato eran muy duros, muy severos. Podrán pensar 'claro como tú no jugabas, dices esto'. No lo estoy diciendo por mí, lo estoy diciendo por el que jugaba y también estaba harto de él".

Por último agregó: "Las concentraciones eran mortales. Él era de los que pensaba que cuanto menos contacto haya con la familia, mejor, e incluso él lo aplicaba con los suyos (Bonini y el resto de sus ayudantes). No tenían contacto para nada fuera del trabajo".
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