“Cuando voy a las escuelas, yo les digo a los chicos que lean para no ser tan tontos como sus padres”, dice el escritor Federico Jeanmaire y el público —más padres que chicos— se ríe. Y aplaude. No está en cualquier lado: esto es el lanzamiento, en Buenos Aires, de la 16ª Feria del Libro de Santiago del Estero, que se hará entre el 30 de septiembre y el 4 de octubre.
En el público hay escritores santiagueños, hay hijos y nietos de santiagueños que viven en Buenos Aires, hay periodistas. La presentación es importante: se vino hasta el gobernador de la provincia, Elías Suárez, que en un rato va a reafirmar aquella consigna clásica: “la cultura no es gasto, es inversión”.
PUBLICIDAD

Por eso la Feria del Libro -que se organiza en colaboración con la de Buenos Aires, la “feria grande”- en Santiago tiene dos sedes, el Centro de Convenciones Fórum y el Centro Cultural del Bicentenario. Por eso tiene actividades desde las 9 de la mañana -“esos días los santiagueños no dormimos la siesta”, se van a reír los funcionarios- y por eso tiene una dedicación en la literatura de los más chicos y por eso se abre a una cantidad de invitados: este año el discurso de apertura lo hará la poeta Beatriz Vignoli y habrá charlas con Felipe Pigna, Claudia Piñeiro, Hinde Pomeraniec, Federico Jeanmaire, Darío Sztajnszrajber, Soledad Barruti, Ximena Sáenz, Fernando Signorini, Patricia Kolesnicov y el escritor y traductor peruano Pablo Landeo Muñoz, quien ha realizado parte de su obra en quichua.

Pero ahora, a la hora de la presentación y los discursos, en el Predio Ferial La Rural de Buenos Aires el gobernador Suárez se sienta junto a Christian Rainone, quien preside la Fundación El Libro; a Ezequiel Martínez, director general de la Fundación; a Víctor Araujo, jefe de Gabinete de Ministros de la provincia; y a Juan Leguizamón, subsecretario de Cultura, a María Elena Herrera, presidenta del Consejo General de Educación, y a Cristina Campitelli, directora del Centro Cultural del Bicentenario.
PUBLICIDAD
El lema de la edición y el contexto educativo
El lema este año, dijeron, será “Santiago lee con vos”. En días en que se conocieron los decepcionantes resultados de las pruebas PISA de educación -Argentina cayó en ciencias, lectura y matemática-, la invitación es relevante.
“Los santiagueños nos sentimos con la responsabilidad de poder difundir nuestra cultura”, dijo Suárez. Con el orgullo de que Santiago sea la ciudad más antigua del país -fue fundada en 1553-, el gobernador concluyó: “Hemos contribuido a la identidad nacional desde nuestra provincia. La cultura en Santiago siempre ha sido un ámbito desde donde proyectarse hacia adelante y también una ocasión para resistir, pensar que la cultura es un ámbito democrático y participativo”.
PUBLICIDAD

Y como obras son amores, el gobernador le entregó a Rainone una copia de esos documentos históricos que son las Actas capitulares de la provincia de Santiago del Estero, y a Ezequiel Martínez una edición del Martín Fierro traducida al quichua por el músico Sixto Palavecino. “Quichua santiagueños”, dirán muchas veces. Porque la cultura originaria es presente.
Por su parte, Rainone celebró: “El año pasado tuve el honor de viajar a Santiago del Estero y vivir esta Feria por primera vez en mi rol de presidente de la Fundación El Libro. Sabía del crecimiento del evento y del compromiso de la provincia, pero debo confesarles que la experiencia superó cualquier expectativa previa. Lo que realmente hace grande a esta feria es su contenido y su gente. La programación es verdaderamente de lujo. Por sus salas han pasado y han dejado huella figuras esenciales de nuestra literatura —como Liliana Heker inaugurando con maestría el año pasado, entre tantos otros autores locales y nacionales que dialogan de igual a igual en un espacio vibrante”.
PUBLICIDAD

Se habló de actividades para chicos, se habló de promover escritores locales, de los más de 70 stands que habrá, de cómo Santiago combina literatura, música, gastronomía y arte y del cheque libro por $10.000 que recibirá cada alumno que vaya a la feria con la delegación escolar.
Antes, contó Jeanmaire, él les decía a los chicos que leer era bueno, pero su presencia no hacía que leyeran más. Ahora les dice que es difícil. Que es la herramienta para no ser tontos. Una nueva Feria del Libro abre puertas a ese camino.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La actriz Sandra Hüller, de la Alemania de posguerra al presente: "Hay que ir contra el fascismo hasta que lo hayamos derrotado"
La alemana interpreta a la hija de Thomas Mann en ‘Tierra de mi padre’, la película de Paweł Pawlikowski sobre el regreso del escritor en 1949 a su país, que está dividido. Aquí, vincula aquella herida histórica con el ascenso actual de la ultraderecha

Flavia Costa: “El desarrollo de la IA aplicado a la guerra es peligrosísimo y no va a poder frenarse con una regulación”
La investigadora argentina, autora del libro ‘Vidas artificiales’, repasa el mapa de poder detrás de la inteligencia artificial, reflexiona sobre lo que llama “guerra cognitiva” y “guerra contra las instituciones” en nuestro hemisferio y advierte sobre el avance de una “IA agéntica” que, según los principales institutos de seguridad del mundo, ya no es posible controlar

‘Slow Horses’ convierte a los peores espías de Gran Bretaña en protagonistas de la serie del momento
Con un notable Gary Oldman y el universo literario de Mick Herron como eje, la producción de Apple TV+ juega con la torpeza y el cinismo para lograr un fino relato de tensión y humor negro

La Pantera Rosa en las protestas de Francia: IA, viralización y la “memificación” de la política
En los últimos años, algún personaje de ficción irrumpe en las movilizaciones. Esta vez apareció uno generado con inteligencia artificial. ¿Retóricas pasivas en el simulacro de la batalla o nuevas posibilidades de “humanizar” el conflicto?

Del garabato infantil a las subastas millonarias: la ronda del arte y por qué solo el 1% de los artistas logra acceder al mercado global
Desde los primeros trazos en la niñez hasta las ferias donde una pieza puede cotizar cifras récord, el recorrido creativo enfrenta filtros sociales, económicos y culturales que pocos consiguen superar


