La partida de “Pocho” Sosa deja un vacío en la cultura popular de Mendoza

La noticia de la muerte del gran intérprete del canto cuyano a los 82 años, cubrió de tristeza a su tierra natal, donde era un referente del folclore y la comunidad

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Pocho Sosa, un hombre de cabello y barba blancos, sonríe sentado en un teatro con filas de asientos rojos y luces en el techo, lleva cuello alto mostaza y chaleco negro
La muerte de Carlos Alberto “Pocho” Sosa a los 82 años conmocionó a Mendoza y al folclore cuyano

En la mañana del domingo 14 de junio se conoció la noticia de la muerte de Carlos Alberto “Pocho” Sosa, uno de los grandes intérpretes del canto de Cuyo. El cantante falleció a los 82 años y dejó una huella imborrable en la historia artística de la provincia de Mendoza.

Durante gran parte del domingo, en uno de los salones de la Legislatura de Mendoza se realizó una despedida institucional para homenajear al “Pocho” y fue por allí donde familiares, amigos, artistas, autoridades y vecinos pudieron acercarse para darle el último adiós. Y el punto más emocionante de la jornada se dio cuando el coro popular entonó “Tonada de otoño”, aquella canción compuesta por Damián Sánchez y Jorge Sosa que él hizo conocida en el mundo.

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“Pocho” Sosa fue uno de los máximos referentes del folclore cuyano; es un pedazo de Mendoza. En su voz tomaron vuelo cuecas, gatos y tonadas para quedar inmortalizadas.

Un gran artista

Carlos Alberto Sosa nació el 17 de julio de 1943 en la Ciudad de Mendoza. Sus primeras enseñanzas con la guitarra fueron zambas, cuecas y gatos. Antes de dedicarse completamente a la música trabajaba como bancario.

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Hombre simple, familiero, casado con la bailarina Pochi Zimmermann, fue papá de Ailén y Lihué y feliz abuelo. Este “Ciudadano ilustre de la Ciudad de Mendoza” ha compartido escenarios con artistas de la talla de Antonio Tormo, Mercedes Sosa, el Polaco Goyeneche, Los Chalchaleros, Armando Tejada Gómez, Cuchi Leguizamón, Víctor Heredia y León Gieco entre otros.

Pocho Sosa, un hombre de cabello y barba blancos, sonríe sentado en un teatro con filas de asientos rojos y luces en el techo, lleva cuello alto mostaza y chaleco negro
Pocho Sosa fue uno de los máximos referentes del canto de Cuyo y del folclore mendocino con cuecas, gatos y tonadas

Empezó a transitar los escenarios a sus 18 años, con el Cuarteto Vocal Huanta, inspirados en Los Huanca Hua. En 1974, en Mendoza fundó Canto Trío y en Festival Nacional del Folclore de Cosquín -en 1980- obtuvo el premio Jurado Técnico, con el tema “Destituyo las rosas”, de Damián Sánchez y Helena Siró. El jurado estaba conformado por Atahualpa Yupanqui, Eduardo Falú, Cuchi Leguizamón, Hamlet Lima Quintana, Armando Tejada Gómez, Tito Francia y Jaime Dávalos.

En 1981 comienza su ciclo de solista, después de dejar su puesto en el Banco de Mendoza. Participó de una gira por veintidós estados de Estados Unidos, presentándose en ochenta universidades americanas; la gira duró cuatro meses finalizando en el Salón Dorado de la ONU. También realizó giras por Canadá, Uruguay, Chile, España, etc.

Grabó un total de quince discos propios y participó como invitado en numerosas grabaciones de cantores mendocinos y de reconocimiento nacional e internacional, entre ellos se destaca su participación como invitado de Mercedes Sosa en el álbum Corazón libre -editado en Alemania en el año 2005 y que ganó un Grammy Latino- en el que grabó “Tonada de otoño”.

En el año 2011 lo distinguieron como “Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Mendoza” por su valiosa contribución a la cultura popular desde su vasta y destacada actuación en el ámbito de la música y la canción. El 17 de julio de 2013, la Cámara de Diputados de la Provincia de Mendoza le realizó un reconocimiento por sus 50 años de trayectoria en la música. En el año 2014 fue distinguido con el título honorífico de “Embajador Cultural de Mendoza”, reconocimiento que fue entregado por el Gobernador de la Provincia.

Partió Pocho Sosa, el hincha de Independiente Rivadavia y de los “rojos” de Avellaneda y, además, fanático de Nicolino Locche. Uno de los imprescindibles de Mendoza.

[Fotos: Eduardo Dolengiewich / gobierno de Mendoza]

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