Picasso y la fuerza secreta de lo sagrado: cómo una exposición que revela su lado más inesperado

Obras icónicas, símbolos cristianos y una mirada renovada sobre la influencia religiosa en la creación del maestro de la pintura sorprenden, hasta el 29 de junio, en la Catedral de Burgos, desafiando la imagen clásica del artista moderno

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La exposición "Picasso: Raíces Bíblicas" en la Catedral de Burgos explora la influencia religiosa en la obra del artista malagueño - REUTERS/Roselle Chen NO RESALES. NO ARCHIVES
La exposición "Picasso: Raíces Bíblicas" en la Catedral de Burgos explora la influencia religiosa en la obra del artista malagueño - REUTERS/Roselle Chen NO RESALES. NO ARCHIVES

La exposición “Picasso: Raíces Bíblicas” en la Catedral de Burgos ofrece una mirada nueva sobre el trabajo de Pablo Picasso, resaltando la huella de la iconografía cristiana en su arte. Organizada por la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso, la muestra reúne 44 obras prestadas por instituciones como el Museo Reina Sofía y el Museo Thyssen-Bornemisza, bajo la curaduría de Paloma Alarcó. La exhibición desafía la percepción común sobre Picasso al presentar su arte bajo el prisma de los valores y símbolos religiosos.

La exposición revela que las imágenes y temas de inspiración cristiana, como la paloma, escenas familiares devotas y la maternidad, aparecen de manera recurrente en la obra de Picasso. Aunque el artista era conocido por su ateísmo y su simpatía con el comunismo, la nueva mirada destaca cómo su formación y experiencias tempranas influyeron en la presencia constante de lo religioso a lo largo de distintas etapas creativas.

Catedral de León (Adobe Stock).
La muestra reúne 44 piezas de Picasso procedentes de museos como el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza, bajo la curaduría de Paloma Alarcó - (Adobe Stock).

El vínculo de Picasso con la religión y su formación temprana

La educación religiosa de Pablo Picasso comenzó en su infancia en Málaga, donde asistía a misa acompañado de su madre. De acuerdo con Artnet News, al mudarse a Barcelona, su padre —también pintor y docente— impulsó su participación en la Escuela de Artes y Oficios con la aspiración de que se formara como pintor religioso.

Entre sus primeras obras destaca "El monaguillo" (1896), donde la perspectiva se sitúa a nivel del joven acólito. Ese mismo año, Picasso presentó "Primera comunión" en la Exposición de Bellas Artes y Oficios de Barcelona, recibiendo atención local por su dominio de la iconografía sacra.

Si bien pronto se alejaría de los modelos artísticos tradicionales, estas piezas demuestran que el lenguaje visual cristiano fue fundamental en su formación.

Picasso en la Tate Modern de Londres INTERIOR
La iconografía cristiana, con símbolos como la paloma y la maternidad, aparece de forma recurrente en distintas etapas creativas de Picasso

La persistencia de la iconografía cristiana en la obra de Picasso

A pesar de distanciarse de la religión institucional tras su traslado a París, Picasso mantuvo a lo largo de su vida referencias visuales cristianas. Su obra "La familia" (1920) representa a un grupo reunido fuera de una iglesia en Navidad y "Crucifixión" (1932) muestra el dramatismo del tema religioso desde un enfoque expresionista.

Durante su periodo cubista, cuadros como "Copa" (1914) y "Copa y pipa" (1914) incluyen objetos como el cáliz, evocando simbólicamente la Última Cena. Después de la Segunda Guerra Mundial, experimentó con naturalezas muertas al estilo de las vanitas barrocas, empleando la calavera en obras como "Vanitas" (1946) y "Naturaleza muerta con calavera y tres erizos" (1947), aludiendo a la fugacidad de la vida y al concepto de trascendencia.

De igual forma, la figura de la Virgen ocupa un lugar relevante. Materiales de la exposición citados por Artnet News recuerdan la admiración juvenil de Picasso por las vírgenes románicas de Gósol y las Sagradas Familias de Alonso Cano y Murillo. Este símbolo femenino regresa en cuadros como "Madre con niño rezando" (1899-1900), "Maternidad" (1921), protagonizada por Olga Khokhlova y su hijo Paulo, y en "Madre con hijo muerto (II). Posdata a Guernica" (ca. 1937), donde la maternidad se convierte en emblema del sufrimiento.

Durante el periodo cubista y posguerra, Picasso resignificó los símbolos religiosos integrándolos en naturalezas muertas y escenas expresionistas - Europa Press
Durante el periodo cubista y posguerra, Picasso resignificó los símbolos religiosos integrándolos en naturalezas muertas y escenas expresionistas - Europa Press

Modernidad y resignificación de lo sagrado en Picasso

A pesar de su ruptura con la religión organizada, Picasso nunca dejó atrás el lenguaje plástico sacro aprendido en su juventud. La curadora Paloma Alarcó afirma que logró integrar estos símbolos en un contexto laico, resignificándolos para explorar los dilemas de su tiempo.

Este proceso permitió a Picasso transformar y dotar de nuevos significados a los temas religiosos, estableciendo un diálogo entre la tradición y la modernidad. Su producción artística evidencia que lo sagrado puede cobrar nueva relevancia en el marco de la creación contemporánea.

Capilla del Condestable, en la catedral de Burgos (Web de la catedral).
La exposición sugiere que Picasso reinterpretó el arte sacro desde una perspectiva laica y moderna, manteniendo la vigencia simbólica de lo religioso - (Web de la catedral).

Según Artnet News, la exposición sugiere que Picasso fue capaz de abordar cuestiones religiosas desde la distancia, manteniendo viva su influencia visual y simbólica a lo largo de diferentes etapas. “Picasso: Raíces Bíblicas” permanecerá abierta en la Catedral de Burgos hasta el 29 de junio.

Así, la muestra demuestra que el impulso secularizador de la modernidad no impidió a Picasso recurrir a referentes religiosos para explorar viejos y nuevos interrogantes, otorgando al arte cristiano una vigencia inesperada en el lenguaje de su tiempo.