La llegada de Unsupervised, la obra interactiva de inteligencia artificial desarrollada por el artista digital Refik Anadol en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) ha reavivado el debate sobre el papel de la tecnología en el arte y los límites de la autoría creativa.
Este fenómeno, analizado recientemente por la revista ARTnews y en el programa ’60 Minutes’, divide a críticos, artistas y público acerca de si una creación generada por una máquina puede considerarse arte.
PUBLICIDAD
La instalación, presentada en 2022, utiliza los datos de más de 138.000 obras de la colección del MoMA. El método de Anadol consiste en alimentar sistemas de inteligencia artificial con esa base de datos, lo que permite que el algoritmo produzca abstracciones visuales que evolucionan de manera continua e inspiran asociaciones con estilos de artistas como van Gogh, Monet o de Kooning.
“Cuando pienso en los datos como pigmento, no necesita secarse. Puede moverse en cualquier forma, color y textura”, señaló Anadol en su conversación con la periodista Sharyn Alfonsi en ’60 Minutes’, de acuerdo con ARTnews.
PUBLICIDAD

Reacción del público a la obra en el MoMA
El impacto de Unsupervised en el público fue destacado. Según cifras citadas por Anadol y recogidas por ARTnews, los visitantes permanecieron frente a la instalación alrededor de 38 minutos, muy por encima del promedio habitual, que según un estudio de 2017, es de apenas 27 segundos frente a una obra convencional.
El ambiente en el museo fue de amplia participación: algunos visitantes descansaron en los sofás del vestíbulo para observar la pantalla, otros bailaron y muchos grabaron o compartieron imágenes en redes sociales. Esta respuesta marcó una diferencia notable respecto a otras exposiciones del MoMA.
PUBLICIDAD
Opiniones favorables al arte con inteligencia artificial
La acogida positiva posicionó a Anadol como figura prominente en el entorno tecnológico y artístico. Algunas de sus obras creadas con inteligencia artificial han superado el millón de dólares en subastas, lo que el entonces director del MoMA Glenn Lowry consideró un indicio del éxito de la instalación y del interés despertado en la audiencia, según ARTnews.

Para el artista, la inteligencia artificial es más que una herramienta y la ve como un colaborador creativo. Sostiene que busca una colaboración equitativa, con una división “50–50” entre el ser humano y la máquina durante el proceso de creación.
PUBLICIDAD
Críticas y cuestionamientos sobre autoría y ética
No todas las voces coinciden con este enfoque optimista. El crítico de arte Jerry Saltz, citado por ARTnews. Describió la obra de Anadol como una “enorme lava lamp tecnológica” y un “salvapantallas de medio millón de dólares”, restando valor artístico a la instalación y sugiriendo que representa “un promedio de promedios”.
Saltz opina que la concurrencia de público no garantiza la calidad artística. Si bien reconoce que la inteligencia artificial podría consolidarse eventualmente como una forma de arte, sostiene que, en la actualidad, gran parte de los resultados son genéricos y carecen de verdadera innovación individual. Una afirmación que también recibió apoyo de la artista y escritora Molly Crabapple, quien expresó inquietudes éticas referidas a la obra.
PUBLICIDAD

El centro de la polémica es si debe considerarse arte aquello que crea una máquina al reinterpretar el legado visual de la humanidad. Las posiciones se mantienen enfrentadas.
Anadol defiende que el progreso tecnológico abre nuevos caminos, mientras que Saltz los equipara a experimentos visuales ya conocidos.
La experiencia de Unsupervised muestra que el vínculo entre arte y tecnología está en pleno proceso de transformación. Para muchos, este tipo de obras marca la llegada a un terreno desconocido, donde la imaginación humana se mide ante herramientas inéditas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Los 12 libros que no hay que perderse en la Feria de Editores 2026
La FED reúne este fin de semana a sellos de todo el país, con una oferta que incluye títulos de Romina Paula, Renata Schussheim, Santiago Gerchunoff, Belén Mentasti e Inés Ulanovsky, entre otros

Sofía Balbuena, una escritora entre Salto y Madrid: “Cuento la mugre de ser mujer”
Este año se llevó el Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve por un libro cuyas protagonistas no son heroínas. "El gesto feminista es romper, me parece infantil", dice. Se presenta esta tarde en la Feria de Editores.

La FED 2026 arrancó con premios a una librería cordobesa, una ilustradora y una editorial de libros de música
Volcán Azul fue reconocida por “labor librera”, Ornella Pagliaruolo se llevó el galardón “Afiche” y Gourmet Musical Ediciones obtuvo la distinción “Camino a Guadalajara”

Incertidumbre por el Coro Nacional de Niños: las familias reclaman respuestas tras meses sin ensayos ni conciertos
La histórica institución atraviesa una etapa de duda luego de la suspensión de sus actividades y los cambios impulsados por el Gobierno

Del miedo en los foros al cine: cómo Internet creó una nueva era del terror con los Backrooms
El fenómeno combina cultura digital, nostalgia audiovisual y nuevas formas de narrar el miedo que captaron especialmente la atención de las generaciones más jóvenes



