Estos son los ganadores de la primera Bienal de Arte Indígena

El evento, que comienza el 11 de febrero, ya anunció sus ganadores. El encuentro agrupa a 46 creadores que exhibieron piezas en cerámica, pintura y textil. El detalle

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Félix Peralta, de Paraguay, obtuvo
Félix Peralta, de Paraguay, obtuvo el Primer Premio

La Primera Bienal de Arte Indígena en Buenos Aires no solo reconoce el talento de creadores originarios, sino que además subraya la vigencia y aporte de sus cosmovisiones en el arte contemporáneo. Este certamen, que comienza el 11 de febrero en el pabellón de Bellas Artes de la Universidad Católica Argentina y, tras la cancelación en el Palacio Libertad, en la galería Vitriol, anunció los ganadores de la edición de la que participan 46 artistas de diferentes comunidades indígenas.

Entre los 46 artistas indígenas provenientes de Chaco, Formosa, Salta, Jujuy, Tucumán y países vecinos, se distribuyeron los principales galardones: Félix Peralta, de Paraguay, obtuvo el Primer Premio con una retribución de 1.500.000 pesos argentinos; Denis Ramírez Nunta, de Perú, se alzó con el Segundo Premio, dotado de $ 1.200.000; y Reynaldo Prado, de Argentina, recibió el Tercer Premio, consistente en $ 800.000.

Denis Ramírez Nunta, de Perú,
Denis Ramírez Nunta, de Perú, se alzó con el Segundo Premio

Además, se reconocieron tres Menciones Estímulo: María Antonia Carema Nivakle, de Paraguay, con 400.000 pesos; Candela Mendoza, de Argentina, con $ 300.000; y Olga Mori Shipibo Petu, de Perú, con $ 200.000.

El jurado también otorgó menciones honoríficas a Sara Díaz (Wichí, Argentina), Analía Gallardo (Wichí, Argentina) y Yolanda Abrigo (Qom, Argentina). Las obras presentadas en esta bienal abarcan cerámica, pintura, madera, textil y artes visuales: todas comparten una mirada que desafía formatos tradicionales y propone nuevas formas de diálogo entre el arte y las identidades originarias.

Reynaldo Prado, de Argentina, recibió
Reynaldo Prado, de Argentina, recibió el Tercer Premio

Los organizadores buscan que las piezas actúen como ventanas a la cosmovisión, la espiritualidad y la historia de las comunidades indígenas, promoviendo una reflexión profunda sobre su importancia en la sociedad actual.