Antes de la inteligencia artificial: cómo los pioneros del fotomontaje reinventaban la realidad con tijera y pegamento

La exposición en Ámsterdam del museo neerlandés Rijksmuseum reúne obras históricas que exploran la creatividad manual en la fotografía, muestran el ingenio de artistas en el siglo XIX y revelan cómo la fascinación por desafiar la percepción visual es un fenómeno persistente en el tiempo

Guardar
La exposición Fake! en el
La exposición Fake! en el Rijksmuseum de Ámsterdam revela que la manipulación fotográfica comenzó mucho antes de la era digital y desafía la confianza en lo que vemos - (rijksmuseum)

La exposición Fake! Early Photo Collages and Photomontages en el Rijksmuseum de Ámsterdam revela que la manipulación de imágenes es tan antigua como la propia fotografía. Más de un siglo antes del auge de la inteligencia artificial, fotógrafos y artistas ya exploraban formas manuales para alterar la realidad y transformar la percepción visual del público.

La muestra, abierta al público desde el 6 de febrero hasta el 25 de mayo, reúne más de 50 fotografías históricas tomadas entre 1860 y 1940. El objetivo central es demostrar cómo el collage fotográfico y el fotomontaje surgieron para satisfacer el deseo de generar ilusiones visuales sorprendentes, algunas imposibles de distinguir de una imagen auténtica. El curador Hans Rooseboom señala que incluso entonces, identificar el límite entre lo real y lo manipulado suponía un verdadero desafío.

El Rijksmuseum diseñó esta exposición para subrayar que la manipulación de imágenes no es exclusiva del entorno digital, sino que formó parte del nacimiento de la fotografía, en una época en la que se creía en su fiabilidad absoluta.

Más de 50 fotografías históricas,
Más de 50 fotografías históricas, tomadas entre 1860 y 1940, muestran el desarrollo de técnicas como el collage y el fotomontaje en la búsqueda de ilusiones visuales asombrosas - (rijksmuseum)

Técnicas como tijeras, pegamento, exposición múltiple y retoques sobre negativos permitían a los artistas provocar la risa, evocar la fantasía o influir en la opinión pública. La exposición destaca que los primeros fotógrafos no solo registraban la realidad, sino que también la reinventaban con creatividad y destreza técnica.

El recorrido por la muestra explica la diferencia entre collage fotográfico y fotomontaje. De acuerdo con información del Rijksmuseum, los collages consisten en unir, de manera manual, recortes de distintas imágenes en una sola composición. En contraste, el fotomontaje combina varias fotografías y, tras superponerlas, se realiza una nueva toma que produce una imagen impresa única.

Ambas técnicas facilitaron desde la construcción de escenas manifiestamente imaginarias hasta ingeniosas falsificaciones perceptibles solo tras un examen detallado. Entre los ejemplos seleccionados figuran postales y obras producidas por empresas como Martin Post Card Company y Olson Photograph Company, conocidas a principios del siglo XX por su creatividad en la generación de imágenes humorísticas y surrealistas.

Tijeras, pegamento, exposiciones múltiples y
Tijeras, pegamento, exposiciones múltiples y retoques sobre negativos formaron parte de los métodos manuales que desafían la supuesta autenticidad de la fotografía - (rijksmuseum)

El visitante puede observar escenas en las que un hombre empuja una carretilla con una cabeza gigante o una pareja parece flotar con sus maletas sobre Hamburgo. Otras composiciones muestran automóviles sobrevolando parques de Nueva York, ilustrando el papel del humor y el asombro en esa cultura visual. Estas imágenes exploran los límites de la credulidad y la imaginación, y presentan un testimonio de la fascinación por el engaño visual.

La manipulación de la fotografía no solo tuvo fines lúdicos. El artista alemán pionero del fotomontaje político John Heartfield empleó esta técnica en los años 30 para denunciar los mensajes del régimen nazi y señalar directamente a Adolf Hitler. Según Il Giornale dell’arte, sus obras, publicadas en la revista “A-I-Z”, transformaron la fotografía en un recurso para la crítica, anticipando el potencial subversivo del fotomontaje mucho antes de la era digital.

La exposición ofrece un recorrido por imágenes que no solo buscaban la carcajada fácil, sino que también invitaban a la reflexión y al cuestionamiento del poder. El contexto del museo otorga a esta exposición una relevancia especial. El Rijksmuseum, ubicado en la plaza Museumplein en el corazón de Ámsterdam, es uno de los museos más famosos e importantes del mundo. Alberga una de las colecciones más completas del arte neerlandés, con más de 8.000 obras distribuidas en 80 galerías y cuatro plantas.

Obras de empresas como Martin
Obras de empresas como Martin Post Card Company y Olson Photograph Company ejemplifican el uso del humor y la creatividad en la producción de imágenes surrealistas e ingeniosas - (rijksmuseum)

El visitante puede admirar piezas maestras como La ronda de noche de Rembrandt, La lechera de Vermeer y el Autorretrato de Van Gogh. Además de pintura, la colección incluye casas de muñecas, maquetas de barcos, armería, cerámica de Delft, arte asiático y una de las bibliotecas más bellas del mundo, la Biblioteca de Cuypers. El edificio, diseñado por Petrus Cuypers y renovado en 2013, evoca estilos góticos y renacentistas y constituye por sí mismo un motivo de visita.

El Rijksmuseum es célebre por su capacidad de atraer tanto a especialistas como a un público general, gracias a la variedad y calidad de su colección. Además, es el escenario de grandes proyectos de restauración, como la Operación Ronda de noche, que estudia y preserva la icónica obra de Rembrandt ante la mirada del público.

Fake! demuestra que recursos técnicos como el fotomontaje y el collage fotográfico servían tanto para generar asombro y humor como para la sátira política y la crítica social. El Rijksmuseum subraya que algunas imágenes buscaban la sonrisa inmediata, mientras otras proponían un análisis más profundo sobre la manipulación de la realidad. Así, la fotografía no solo documentaba el mundo, sino que lo reconstruía con ingenio y creatividad.

El Rijksmuseum destaca su importancia
El Rijksmuseum destaca su importancia global como custodio de arte neerlandés y escenario de grandes proyectos de conservación e innovación museística - (rijksmuseum)

En la actualidad, la proliferación de imágenes digitales creadas por inteligencia artificial confirma que los desafíos en torno a la confianza visual y la identificación de lo auténtico tienen una larga historia. El valor de la exposición reside en recordar que el juego entre veracidad y engaño siempre acompañó a la cultura visual, ofreciendo claves para interpretar los desafíos actuales en torno a la autenticidad.

La muestra invita a reflexionar sobre cómo la incertidumbre ante las imágenes persiste y cómo la frontera entre realidad e ilusión continúa siendo una cuestión escurridiza y cautivadora. La fotografía, desde sus inicios, no solo sirvió para registrar hechos, sino que también fue un campo fértil para la invención y el cuestionamiento de lo que consideramos verdadero.

El Rijksmuseum, con su rica colección y sus exposiciones innovadoras, reafirma su papel como epicentro del arte, la historia y el diálogo visual, y convierte cada visita en un encuentro con la creatividad y la crítica a través de los siglos.