La revolución poética de Goma, una editorial de libros inusuales

La originalidad y el diseño experimental son la marca de la editorial de María Antonia “Maito” Rodríguez, que propone experiencias de lectura inusuales y conquista a lectores curiosos y exigentes

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El catálogo de Goma incluye
El catálogo de Goma incluye siete títulos en su primer año, con autores argentinos y extranjeros, y géneros que abarcan poemarios y libros de fotografía

Alguna vez alguien señaló el número de editoriales independientes en la Argentina. Ese número, anecdótico, que tal vez funcione para las estadísticas, es irrelevante en los hechos, porque lo significativo es la identidad que poseen, lo rico de la bibliodiversidad que trae aparejado este suceso y el aporte al mapa del sector.

Hay casos en los que, por estética, por la conformación del catálogo, por temática, libros y proyectos editoriales son fácilmente identificables fuera de los estantes de las librerías, y se posicionan rápidamente en la mira de lectores exigentes.

Así sucede con Goma, de la argentino-venezolana María Antonia Maito Rodríguez, una editorial independiente que, como se lee en su web, “cree en la belleza de la imagen poética y en el poder del libro para transmitirla a través del lenguaje escrito y visual“. Con apenas un año de vida, dos premios en su haber, esta editorial nació con dos líneas editoriales iniciales: poesía y libros-obra de fotógrafos y artistas visuales.

Al cierre de esta nota tienen publicados siete títulos: cuatro poemarios, un libro de poemas gráficos y dos libros de fotografía. Entre sus autores, hay vivos y muertos; argentinos; extranjeros que viven en la Argentina y otros que producen desde diversas latitudes.

María Antonia 'Maito' Rodríguez fundó
María Antonia 'Maito' Rodríguez fundó Goma Editora tras una trayectoria en revistas culturales y un exitoso proyecto fotográfico personal, "Error de madre"

Maito Rodríguez lleva tiempo vinculada con el mundo editorial, a través de revistas y suplementos culturales de arquitectura y arte. Cofundó el colectivo fotográfico La ONG Buenos Aires; editó en 2020 Error de madre, un libro con fotografías descartadas de sus hijos y breves textos poéticos, que fue finalista del Premio Internacional FELIFA.

“El proceso de concebir, diseñar y editar ese proyecto resultó tan enriquecedor que decidí dedicarme de lleno al trabajo editorial. Así nació Goma Editora. En Goma busco reunir mis intereses en diseño, literatura y artes visuales, pero sobre todo experimentar con el libro como espacio de exploración formal y conceptual”, cuenta.

Maito conversó con Infobae Culturaacerca de esta editorial, que se “propone ser un laboratorio donde confluyen voces emergentes y consagradas, siempre con la intención de expandir los límites de lo que un libro puede ser”.

La editorial independiente Goma destaca
La editorial independiente Goma destaca en la escena literaria argentina por su enfoque en poesía y libros de arte

—Antes que nada, ¿cuál es el origen del nombre?

—El nombre llegó después de semanas de rumiar opciones, como una meditación en segundo plano: aparecían palabras o frases, imágenes y evocaciones, pero ninguna me resultaba del todo adecuada. En paralelo, la identidad de la editorial se iba delineando con mayor claridad, hasta que un día escuché la palabra ‘goma’ y fue un momento ¡AH!

Goma evoca algo elástico, maleable, que se estira y cambia de forma, pero puede volver a su estado original. Esa flexibilidad es fundamental para la editorial: la posibilidad de reunir intereses diversos —la poesía, las artes visuales, el diseño, el experimento—, todo en torno a la forma libro.

Es también un sonido sencillo y directo: pocas letras, una sola palabra. Goma está lejos de la solemnidad, y eso es importante para mí: poder sostener una seriedad divertida, no banal, parecida a la que tienen los niños cuando juegan.

Todas las implicancias de la palabra me resultan apropiadas para el trabajo editorial: algo que sirve para borrar; una sustancia que puede pegarse a otras; una rueda que se pone en movimiento o una teta que nutre. Un globo.

Podría seguir eternamente —cuando hablo de esto me pongo un poco goma [risas].

La flexibilidad, la seriedad lúdica
La flexibilidad, la seriedad lúdica y la experimentación definen la identidad de Goma, en consonancia con el significado de su nombre

—¿Cómo nace el proyecto, que apenas cumplió un año, pero ya ha hecho olas?

—El proyecto nace de un deseo largamente postergado, que empezó a materializarse durante el año de la pandemia. En ese momento, los proyectos de los que formaba parte —ligados a la fotografía y a la enseñanza— se disolvieron en ese licuado de paranoia y parálisis que fue ese tiempo. Aproveché entonces la crisis existencial para asomarme al abismo, es decir, a los archivos desordenados de mi disco duro. Allí encontré, entre otras cosas, innumerables fotos descartadas de mis hijos. Con ese material decidí hacer un libro que se llamó Error de madre. Trabajé durante varios meses con un diseñador e imprimí apenas diez copias. El proceso de materializar ese libro me produjo tanta satisfacción y placer que, en medio del vértigo pandémico, decidí que este era el trabajo que quería hacer de ahora en adelante. Error de madre fue seleccionado para el Premio Internacional FELIFA 2023 y, hace apenas unos días, también quedó finalista del premio del CdF (Centro de Fotografía de Montevideo). Sigue dándome alegrías.

Luego vino un tiempo de búsqueda y definición de la identidad del sello, en el que fue fundamental mi amigo Lope Gutiérrez, de In-House International. A partir de ahí, todo empezó a ocurrir de manera bastante orgánica. Los libros comenzaron a hacerse realidad hace poco más de un año, pero el deseo de tener un sello editorial propio es mucho más antiguo. Finalmente, los senderos de mis múltiples intereses profesionales me trajeron hasta aquí.

Goma prioriza la sostenibilidad económica
Goma prioriza la sostenibilidad económica diversificando puntos de venta, alianzas y asesoría editorial, sin ceder su apuesta por la calidad y la estética

—El catálogo apuesta por dos géneros ambiciosos: poesía y arte. ¿Cómo se sostiene en una coyuntura complicada, teniendo en cuenta que son libros de factura compleja y costosa?

—La edición independiente es siempre desafiante en términos económicos, pero también es, ante todo, una toma de posición. Editar poesía y libros de arte hoy implica decidir qué vale la pena sostener en un contexto que privilegia la velocidad, la rentabilidad inmediata y la estandarización. En ese sentido, cada editorial independiente va construyendo sus propios modos de financiamiento como parte de un modelo de trabajo.

En el caso de Goma, el proyecto comenzó con una inversión inicial importante y una curva de aprendizaje intensa. Los primeros libros tuvieron tiradas demasiado grandes, marcadas por el entusiasmo y la falta de realismo. Con el tiempo aprendimos a ajustar esas decisiones, a diversificar los puntos de venta para ganar visibilidad y a construir alianzas con otros editores, libreros, ferias, que comparten una mirada similar sobre el libro como objeto cultural.

La búsqueda de financiamientos públicos y apoyos institucionales forma parte de esa misma estrategia de supervivencia. Es un trabajo que requiere tiempo y energía, pero que a veces da frutos. Recientemente, recibimos un premio del Fondo Nacional de las Artes para editar un libro con obras de Andrea Ostera y Beatriz Vignoli, y también apoyo del Gobierno de Brasil para la traducción al español de un libro del poeta brasileño Glauco Mattoso.

Paralelamente, tenemos otros trabajos y ofrecemos asesoría editorial para proyectos por encargo, que no integran el catálogo de Goma, pero que permiten financiar los libros que sí lo conforman. Dormimos poco. Todo esto es una forma de malabarismo permanente: a veces agotador, a veces gratificante, pero siempre creativo.

Para nosotras, es fundamental que el condicionante económico no determine qué se edita y qué no. Las concesiones, cuando existen, deben darse en otros planos: reducir la cantidad de títulos por año, ajustar las tiradas o repensar los modos de producción, pero no renunciar al sentido ni a la apuesta estética. En ese margen se juega el verdadero trabajo de una editorial independiente.

La editorial ha recibido premios
La editorial ha recibido premios como el Fondo Nacional de las Artes y apoyos institucionales que avalan su labor en la edición independiente y la traducción de obras

—Publicaron un libro como La ciudad oculta y apostaron por hacer un ejemplar único y original (casi invisible) que, además, juega con el título. ¿Hay una búsqueda en Goma de apostar por libros en los que la materialidad no sea un ítem más en la edición?

—Sí, exactamente como lo planteas en tu pregunta: la materialidad de los libros es algo que va a ser cada vez más central en el catálogo de Goma. No la entendemos como un elemento accesorio, sino como una dimensión de sentido, inseparable del texto. El ejemplo que usas es un libro que reproduce el largo poema La ciudad de Gonzalo Millán, en tinta reactiva a la moneda. Por eso parece un libro en blanco, que debe descubrirse raspando sus páginas con una moneda de 10 pesos chilenos incluida en la solapa. Decidimos hacer este libro ante la imposibilidad de conseguir una edición impresa accesible.

Goma apuesta a la materialidad
Goma apuesta a la materialidad del libro, como en 'La ciudad oculta', donde el lector descubre el poema raspando el papel, resaltando el libro como experiencia

El poema fue censurado durante la dictadura de Pinochet y luego permaneció reiteradamente fuera de circulación, atrapado en burocracias. Nos interesaba trabajar sobre ese doble silenciamiento y convertirlo en una experiencia de lectura: un texto que existe, pero que hay que revelar. Al mismo tiempo, el poema —en su versión original, publicada por Millán durante su exilio en Canadá— se encuentra disponible libremente en PDF, como ocurre hoy con gran parte de la literatura. Ese contraste nos parece clave. En nuestra era, creemos que el objeto libro tiene que sumar una capa de experiencia para ser un verdadero hijo de su tiempo. Para disputar espacio a la digitalidad, la materialidad no puede limitarse a reproducir.

Goma apuesta a la materialidad
Goma apuesta a la materialidad del libro, como en La ciudad oculta, donde el lector descubre el poema raspando el papel, resaltando el libro como experiencia

—El catálogo es muy ecléctico, ¿cómo fueron seleccionando autores y obras?

—Los primeros títulos de poesía se los debo a mi amiga y poeta Gabriela Bejerman, que fue una especie de madrina de la editorial. Yo nací en Buenos Aires, pero crecí y desarrollé mi vida profesional en Venezuela, así que me sentía una suerte de outsider, una paracaidista. Gabriela me allanó el camino dentro de la poesía contemporánea argentina, presentándome poetas, escritores y colegas editores. De ese intercambio surgieron los primeros libros del catálogo.

Con el tiempo, los criterios editoriales de Goma se fueron definiendo con mayor claridad. Nos interesa publicar obras que asuman riesgos formales, que trabajen con el humor o la irreverencia sin perder densidad; que propicien algún tipo de juego con la materialidad del libro, como ocurrió con el proyecto de Millán. Mi formación en diseño y fotografía también atraviesa esa curaduría. Por eso, el catálogo incluye artistas visuales como Suwon Lee y Beto Gutiérrez, cuya obra dialoga con el lenguaje editorial y con una idea de libro expandido, donde texto, imagen y objeto se piensan de manera integrada.

También estoy acostumbrada a escribirle directamente a la gente que quiero publicar, simplemente porque admiro su trabajo. La mayoría de las veces los artistas están abiertos a nuevos proyectos o tienen obras inéditas, y así el catálogo se va construyendo: guiado por la afinidad, la curiosidad, la amistad y, también, por la fortuna de estar rodeada de personas talentosas.

El catálogo curado de Goma
El catálogo curado de Goma se orienta hacia obras arriesgadas en lo formal y autores latinoamericanos, consolidando su línea antes de explorar otros géneros

—La identidad está marcada por la estética, los géneros, la factura, ¿están abiertos a más líneas editoriales?

—Somos –o tenemos– un catálogo de arte y poesía, centrado en la obra de autores latinoamericanos. Por el momento nos interesa permanecer ahí, consolidar esa línea antes de avanzar hacia otros territorios o géneros literarios.

Dicho esto, por supuesto que estamos abiertos a escuchar propuestas y a conocer nuevos artistas y contextos. A expandirnos. Somos de Goma, contenemos multitudes.

Fotos: gentileza prensa Goma Editora (©Beto Gutiérrez y ©Luis Marino Cigüenza).