Para Buddy Guy, un defensor inquebrantable y firme del blues, no hay nada más importante que mantener su género musical en el centro de la conversación. Le sale de manera natural: Guy es uno de los más grandes guitarristas de Estados Unidos, un artista singular con una larga lista de fanáticos de primera categoría, entre ellos Eric Clapton, Jimmy Page y Gary Clark Jr. La lista también incluye al innovador escritor y director Ryan Coogler, quien eligió a Guy para su aclamada película Sinners a principios de este año, y a artistas como Peter Frampton y Joe Walsh de The Eagles, quienes participan en su nuevo álbum Ain’t Done with the Blues (No he terminado con el blues) El disco se publicó esta semana en coincidencia con el cumpleaños número 89 de Buddy Guy.
Para el músico ganador de ocho premios Grammy, esos reconocimientos no son la prioridad. La longevidad de la música que dio sentido a su vida es su principal preocupación. “Como le prometí a B.B. King, Muddy Waters y a todos ellos”, dice, “hago lo mejor que puedo para mantener el blues vivo”.

Le preocupa que las radios ya no programen blues y que el género pueda perder la conexión con los oyentes más jóvenes. Es una de las razones por las que Ain’t Done with the Blues es una fuerte colección de clásicos que corren el riesgo de ser olvidados, como en el cierre del álbum “Talk to Your Daughter”, una interpretación del tema del cantante y compositor J.B. Lenoir.
En la actuación de Guy, hay una universalidad innegable. “El blues se basa en la vida cotidiana”, dice. “Un buen momento o un mal momento”. O, como lo explica de otra manera: “La música es como un buen gumbo (N. de la R.: guiso típico de la comida criolla afroamericana). Tienes todo tipo de carne ahí. Tienes pollo, tienes salchicha. Tienes mariscos... Cuando tocamos música, ponemos todo ahí”.
Está resonando. En su informe de mitad de año de 2025, Luminate, una empresa de datos y análisis de la industria, encontró que las transmisiones de audio bajo demanda de blues en Estados Unidos han aumentado este año debido al éxito de Sinners. Jaime Marconette, vicepresidente de conocimientos musicales y relaciones con la industria de Luminate, describe el momento actual como un “resurgimiento del blues”, tras Sinners.

“Varios artistas presentados en la banda sonora de la película, que incluye obras de músicos de blues, folk y country de la vida real, vieron picos en la semana del estreno en cines de la película”, explica. “Y todos están disfrutando de un aumento sostenido en la audiencia incluso más de dos meses después del lanzamiento”. Guy también ha notado el cambio. “Entro en la tienda de comestibles o en la farmacia y la gente me reconoce. ‘Sabes, escuché esa música de Sinners. Hombre, suena bien’”, dice. “Nunca van a entrar y decir: ‘Lo escuché en la radio’”.
Esa es parte de la razón por la que Guy en primer lugar, decidió participar en el filme. “Espero que esto le dé un impulso al blues, porque mi preocupación ahora mismo es, como dije, un joven no sabe lo bueno que es un gumbo — tienes que probarlo”. Por ahora, está emocionado de ver cómo la gente responde a su nuevo álbum— pero no lo está escuchando. “Escucho todo menos a Buddy Guy”, dice. “Ya conozco a Buddy Guy. No puedo aprender nada de eso”.
[Fotos: AP/Nam Y. Huh]
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