
En el Grand Salon de la Bastide du Jas de Bouffan, los visitantes pueden contemplar las pinturas que Paul Cézanne realizó directamente sobre las paredes cuando tenía poco más de veinte años. Fragmentos de uno de estos murales salieron a la luz durante los trabajos de conservación realizados el año pasado, mientras que otros, retirados y vendidos por antiguos propietarios, han sido reunidos en el Museo Granet para una reconstrucción única del salón tal como lucía en la época del artista. Entre los lienzos destacan figuras femeninas ataviadas con vestidos antiguos, portando fruteros y ramos de flores.
Este verano, Aix-en-Provence se convierte en epicentro de celebraciones dedicadas al célebre pintor, nacido en la ciudad en 1839 y considerado uno de los padres fundadores del arte moderno. El programa “Cézanne 2025” despliega una serie de eventos y exposiciones que buscan resaltar el vínculo entre el artista y su ciudad natal, culminando con una retrospectiva monumental en el Musée Granet.
La muestra, titulada “Cézanne au Jas de Bouffan” y abierta hasta el 12 de octubre, reúne 130 dibujos, acuarelas y pinturas del artista, muchos de ellos procedentes de instituciones internacionales como la Courtauld Gallery de Londres, el Musée d’Orsay de París, la National Gallery de Praga, el Kunstmuseum Bern, la National Gallery of Art de Washington D.C. y el Montreal Museum of Fine Arts.

La ciudad ha invertido €30 millones (USD 35 millones) en estas celebraciones, que representan la culminación de importantes proyectos de restauración. La apuesta económica se justifica por el precedente de 2006, cuando el centenario de la muerte de Cézanne atrajo una oleada de turistas y generó ingresos por €65 millones.
El programa no se limita a exposiciones. Tras su reciente conservación, la Bastide du Jas de Bouffan, residencia familiar de Cézanne durante cuatro décadas y fuente constante de inspiración, vuelve a abrir sus puertas al público. Los visitantes pueden recorrer los espacios donde el pintor se relajaba, admiraba los paisajes provenzales y experimentaba con nuevas técnicas pictóricas. Además, se habilita el acceso a su primer estudio, permitiendo una inmersión en las etapas iniciales de su desarrollo artístico.

Los entusiastas del artista también pueden visitar el Atelier des Lauves, el último taller de Cézanne. El pintor descubrió este edificio por azar mientras pintaba al aire libre y, en 1901, lo transformó en un amplio espacio de trabajo bañado por luz natural. Tras su muerte, el taller quedó prácticamente intacto y, desde la década de 1950, funciona como museo público. En los últimos años, el lugar ha sido restaurado y reabierto, conservando el ambiente íntimo de la vida creativa del artista.
Como parte de la estrategia para reforzar la identidad local ligada a Cézanne, la oficina de turismo de Aix ha registrado como marca tanto el nombre completo del pintor como la frase “Cézanne chez lui” (“Cézanne en casa”). Esta expresión figura en los productos oficiales asociados a “Cézanne 2025”, consolidando la imagen de la ciudad como refugio mediterráneo y cuna de uno de los grandes renovadores de la pintura.
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