El pianista, compositor y arreglista argentino Pablo Ziegler, una figura clave de la historia del tango y su evolución que él patentó como Nuevo Tango -una virtuosa fusión del género porteño tradicional con el jazz y la música académica europea- vuelve a tocar en Buenos Aires este fin de semana. Será este viernes 21 y sábado 22 a las 20 hs., y el domingo 23 a las 19 y 21.30 hs. en Bebop Club.
“Buenos Aires siempre será parte de mí. Volver significa reencontrarme con mi historia, con los sonidos y la energía de la ciudad que me formó. Es un regreso emocional, porque cada calle, cada rincón, me recuerda mis comienzos y la influencia que esta ciudad ha tenido en mi música”, le dijo a Infobae Cultura en la previa de sus recitales en el club de jazz de Palermo, en donde se presentará junto a Quique Sinesi (guitarra), Walter Castro (bandoneón) y Horacio Hurtado (contrabajo).

A sus 81 años y con varias décadas de residencia en Estados Unidos, Ziegler puede presumir de una gran historia con el tango. Durante más de una década, formó parte del legendario quinteto de Astor Piazzolla, participando en álbumes icónicos como Tango: Zero Hour y La Camorra. Desde hace más de 25 años, lidera sus propios grupos, explorando nuevas fronteras dentro del tango contemporáneo y redefiniendo su sonido con un enfoque innovador y sofisticado. Ha llevado su música a escenarios de renombre como el Royal Albert Hall de Londres, y el Carnegie Hall y Lincoln Center de Nueva York, y festivales internacionales de jazz en Montreal, Tokio y San Francisco. Ejerció la docencia en prestigiosas universidades como Yale, Harvard y Berklee. Y recibió importantes premios, entre ellos varios Grammy y Latina Grammy.
—¿Cuál es el estímulo para seguir tocando a su edad, y con su gran trayectoria?
—La música es mi vida. No se trata solo de una carrera o de un trabajo, sino de una necesidad vital. Seguir tocando significa seguir explorando, descubriendo nuevas formas de expresión y conectándome con el público. Cada concierto es una experiencia única, una oportunidad para compartir emociones y mantener viva la tradición del tango desde mi propia visión. Es la única manera de conectarme con la realidad que nunca abandonaría. Me renueva y rejuvenece.

—¿Qué repertorio interpretará en estos conciertos de Bebop?
—Voy a presentar una selección de mi música, incluyendo composiciones propias y algunos clásicos de Piazzolla con mi impronta personal. Habrá espacio para la improvisación y para explorar la riqueza del nuevo tango en un formato más íntimo, donde cada instrumento puede dialogar con libertad.
—¿Se siente cómodo bajo la caracterización de “nuevo tango”? ¿Cómo lo define?
—Me siento cómodo porque es un reconocimiento a una evolución dentro del tango. Pero el nuevo tango no es solo una etiqueta, sino una manera de expandir los límites del género, incorporando armonías más complejas, una rítmica más libre y una actitud más cercana a la música de cámara o al jazz. En mi caso, lo defino como una forma de jazz tango o tango contemporáneo, abierto a la improvisación y a la interacción entre los músicos.

—A su entender, ¿qué tienen en común el tango con el jazz? ¿Se puede decir que definitivamente se unieron en las grabaciones de Piazzolla con Gary Burton?
—Nuevo Tango y jazz comparten la improvisación y la libertad rítmica, aunque con enfoques distintos. En el nuevo tango, la interpretación es muy expresiva y llena de matices rítmicos, mientras que en el jazz, la improvisación es una parte esencial de la estructura musical. La colaboración de Piazzolla con Gary Burton fue un momento clave en la fusión de ambos géneros, pero yo diría que esa conexión ya existía en la música de Piazzolla desde antes. Él absorbió influencias del jazz y las incorporó a su lenguaje, y yo he seguido explorando ese camino con mi propia visión.
—A la distancia de tiempo y lugar, ¿sigue sintiendo que el tango es la música de Buenos Aires?
—Sin duda. El tango nació en Buenos Aires y su esencia sigue ligada a la ciudad, a su melancolía, su ritmo y su historia. Pero al mismo tiempo, el tango se ha globalizado y ha evolucionado en distintas direcciones. Hoy es una música del mundo, con intérpretes y públicos en todas partes, pero su alma sigue siendo porteña.
[Fotos: Shigeto Imura-Masae Shiwa; gentileza Pablo Ziegler web]
Últimas Noticias
“Una canción de María Elena Walsh, mi querida amiga”: Joan Manuel Serrat volvió a cantar en Mendoza
El cantautor catalán interpretó “Serenata para la tierra de uno” en un concierto organizado por la Universidad Nacional de Cuyo, que este viernes le entregó el título de doctor honoris causa

Feria del Libro 2026: un Nobel, Pérez-Reverte y Padura, entre los grandes autores que vendrán
La 50° edición del gran encuentro de Buenos Aires promete una atractiva programación cultural. Lo que se sabe hasta ahora

La Universidad de Buenos Aires distingue a Alejandro Dolina con su máximo honor
La UBA concederá el título de doctor honoris causa al músico, escritor y conductor radial por su destacado papel en la literatura, la música y los medios de comunicación durante más de 40 años

Una fórmula simple para combatir la nostalgia (la descubrí en una mudanza)
La respuesta me la dio un viejo cuadro que estuvo colgado durante décadas en la casa de mis abuelos y después en la mía

La guitarra que David Gilmour tocó en discos clásicos de Pink Floyd fue subastada en un precio récord
La Fender Stratocaster negra de los solos memorables en “Money” y “Confortably numb”, fue vendida por más de 14 millones de dólares, la mayor suma pagada en la historia



