
El curador de la 60 edición de la Bienal de Arte de Venecia, Adriano Pedrosa, calificó este miércoles de “valiente” y “acertada” la decisión de la artista Ruth Patir y los responsables del pabellón israelí de no abrir sus puertas hasta que no haya un alto el fuego en Gaza.
Pedrosa no quiso pronunciarse en nombre de la Bienal pero sí en el suyo propio, como curador de esta cita artística, que abre sus puertas al público este sábado y que se podrá visitar hasta el 24 de noviembre.
“Creo que es una decisión muy valiente por parte de la artista (...) Aprecio la decisión y la respeto y creo que también es una decisión acertada”, señaló Pedrosa, que también consideró que es un “decisión sabia que hay que respetar”.
Además resaltó el lema de la edición de este año, ‘Foreigners everywhere’ (Extranjeros en todas partes), que es el título “más políticamente franco” de una exposición que se estructura en torno a pabellones nacionales, cada uno con su idiosincrasia.

La Bienal que se centra en los artistas extranjeros -especialmente en los refugiados e inmigrantes-, en los ‘queer’ -los ‘extraños’ como primer significado de esa palabra ligada a la comunidad LGTBI+-, los ‘outsiders’ -al margen del mundo artístico oficial-, los artistas folk (o de lo popular) y los artistas indígenas.
Y uno de los aspectos de los que más se está hablando es precisamente la descolonización en el mundo del arte, un proceso ya en marcha pero en el que “siempre se puede ahondar más”, resaltó el comisario.
“Hasta los años 60, 70 y 80, la mayoría de las exposiciones estaban concentradas en artistas procedentes de Europa y Estados Unidos. En los años 90 empezamos a ver exposiciones que incluían artistas de diferentes partes del mundo”, recordó el director artístico del Museo de Arte de Sao Paulo Assis Chateaubriand y primer comisario latinoamericano de la Bienal de Venecia.

A cambiar ese dominio de los artistas masculinos y blancos ha contribuido mucho la labor de las mujeres y “ahora todos somos más conscientes de este desafío”, ha dicho.
Por este hecho, desde finales de los 90 ya no se puede hacer una exposición “verdaderamente internacional” sin artistas del hemisferio sur, de países como México, Nigeria, India, Sudáfrica, Brasil o el Líbano, añadió..
“Ya no puedes hacer una exposición de solo hombres, solo artistas blancos y solo artistas europeos”, insistió Pedrosa.
Eso se ha logrado, pero en el tema de la descolonización se puede hacer más, reflexionó. “¿Tenemos suficientes artistas ‘outsiders’ en la exposición? ¿Tenemos suficientes artistas autodidactas? ¿Tenemos suficientes artistas indígenas?”, se ha preguntado.

“Por eso intento llamar la atención y dar visibilidad (a todo tipo de artistas)”, ha argumentado. La Bienal brinda precisamente una extraordinaria oportunidad para que artistas de distinta procedencia puedan dejarse ver.
Y también es la razón por la que su trabajo en Venecia se ha enfocado en el hemisferio sur, con una atención especial a las “muchas singularidades que hay en Latinoamérica”.
“Es la presencia más grande de artistas Colombia, Chile, Argentina, Sudáfrica, Egipto, Irak o India -ha resaltado-. La mayor presencia de artistas maoríes, de artistas coreanos o de artistas indígenas”.
Una apuesta muy diferente para la Bienal y muy personal de Pedrosa, que considera que cada edición de esta cita debe ser así, “algo muy diferente” de lo anterior.
Fuente: EFE
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