De los casetes destrozados a la escena musical actual: Yan Jun, un artista vanguardista que llega a Buenos Aires

El músico y poeta chino, fundador del sello Sub Jam, participará de la primera edición de Primavera Noise. En diálogo con Infobae Cultura, repasa su historia y asegura: “Hago música para ayudarte a matar el tiempo”

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Yan Jun, músico y poeta
Yan Jun, músico y poeta chino, recuerda la experiencia de los años 90 cuando en China se importó material excedente de la industria discográfica de EE.UU. y Canadá

Imaginate estar en los comienzos de 1990, un mundo previo a la masificación de Internet, querer escuchar música de otras latitudes y encontrar que esos casetes están inutilizables, todos dañados por una sierra eléctrica. Esa experiencia ocurrió cuando China importó toneladas de material excedente de la industria discográfica de Estados Unidos y Canadá para utilizar en plantas de reciclaje, y lo marcó con intenciones de que no fuera consumido culturalmente.

En su primera visita al país, el músico y poeta chino Yan Jun, repasa aquella vivencia que retrató en el libro Generación Dakou (Dobra Robota 2020). “Éramos personas muy hambrientas, realmente queríamos tragarnos el mundo”, resuelve. “La mayoría de la gente no sabe de eso, nunca ha estado en una situación similar y no lo entiende, pero para mí ha sido muy natural. Y recién hace unos años pude ver que no lo era”.

En la previa a su presentación de este sábado en el festival Primavera Noise, Yan Jun rememora esos tiempos como una apertura a la expresión artística. “Para muchas personas el arte significa algo perfecto, y el Dakou, que en chino significa ‘hacer roturas’, me hizo sentir que el arte debía quebrarse. Todos esos casetes rotos eran la cosa más importante”. Antes de escuchar la música, había que restaurar esos objetos quebrados. Era una forma estética y un sentimiento muy básico. Y recién luego estaba la música, que no llegaba con una historia o un árbol genealógico, era todo aleatorio. “En una noche conseguías música muy diferente. Y no sabías qué relación había entre sí, o si había alguna siquiera. Eran fragmentos de algo”. Ese concepto de partición es importante para él. “Ahora, mi escritura, y a veces mi música, son fragmentos”.

El músico destaca la escena
El músico destaca la escena de música noise actual en Pekín, con jóvenes y personas de todas las edades explorando expresiones sonoras simples pero interesantes

Fundador del sello discográfico Sub Jam, sus trabajos en música se centran en las grabaciones de campo, la voz, la electrónica experimental, el movimiento corporal y la improvisación. Al momento de esta charla, Yan Jun no ha decido cómo será el set que presentará en Buenos Aires, pero sí que lo llevará a algo básico. Por supuesto, la reducción al mínimo de elementos para nada se traduce en algo sin impacto, como se puede ver en el set del Cement Park Festival. “Lo que usé ahí fue una consola retroalimentada al estilo ‘no-input’ y un micrófono de contacto adosado a la mesa, que, al tocar la superficie, el sonido cambiaba por completo”.

—¿Qué diferencias encontrás en la escena de Pekín de aquellos años con la de ahora?

—En ese entonces era básicamente rock, había una escena con muy buenos músicos, y la escena subterránea estaba vinculada más a aquellas personas que sin saber tocar bien tenían mucha actitud. Por supuesto, había cierto conflicto entre esos dos perfiles, y yo era más del segundo tipo, más punk. Ahora es más raro ver esa diferenciación, quizás se mantiene cierta influencia de aquellas épocas, pero ya no ves ese tipo de rock and roll subterráneo.

Su enfoque musical es variado,
Su enfoque musical es variado, abarcando desde lo mínimo perceptible hasta lo ruidoso

En su desempeño actual, Yan Jun está lejos del rock and roll, pero hay un circuito de expresiones ruidosas que le resulta bien interesante. “La escena noise me parece que es más fuerte que antes. La parte más especial es que hay jóvenes y gente como yo, que ya no soy joven, haciendo cosas muy simples, que podrían parecer aburridas, y que para algunas personas no es música, sino arte performático”, cuenta. Lo que allí muchas personas podrían ver como “música aburrida”, él lo ve como una extensión de la cotidianidad actual: “No hay muchas cosas emocionantes para hacer. No tenés dinero, no tenés oportunidades, no tenés futuro, no tenés trabajo, así que ¿qué hacés? Tenés tiempo, entonces tocás algo de música para matar el tiempo.

—¿Dirías que hacés música para matar el tiempo?

—Diría que lo que hago no es música a veces. O digamos así: Hago música para ayudarte a matar el tiempo.

Su segundo título de publicación local, No importa si no es (música) (Dobra Robota 2023), parte de su experiencia como artista sonoro. “Muchas veces la gente me dice ‘esto que hacés no es música’. Ok, no tiene por qué ser música, podés darle un nombre o lo que sea. Lo que estoy haciendo es algo que me gusta. Eso es más importante. Es todo cuestión de juicio. Quitarnos esos juicios sería mejor para todos”, sostiene.

—¿Qué te interesa generar en quienes asisten a tus presentaciones?

—No tengo una intención de dar algo específico con lo que hago. Me gusta que las personas hagan por sí mismas, que descubran o creen por sí mismas. Esa es la mejor situación. Desencadenar sus propias habilidades es más importante que darles algo de mi parte.

Para él, la belleza y
Para él, la belleza y el valor de un sonido dependen de la interpretación individual

Muchos de los álbumes y tracks que pueden escucharse en su perfil de bandcamp son grabaciones ambientales en donde el sonido se reduce a lo mínimo perceptible, y cada detalle logra dibujar una escena puntual. “Es difícil para mí decir qué estoy haciendo”, explica. “Hago música electrónica, acústica, grabaciones de campo, hago cosas ruidosas y otras veces tranquilas, a veces simplemente no hago sonido”. A pesar de las distinciones, Yan Jun encuentra un denominador común. “Creo que un gran sonido y uno pequeño son lo mismo. Son igualmente poderosos e igualmente insignificantes. Podés decir que son igualmente bellos o para nada en absoluto”. Para argumentar el razonamiento, toma al compositor estadounidense John Cage: “El silencio no es hermoso, al menos desde el punto de vista de John Cage no es para nada hermoso; es lo que es. Es neutral. Así que el ruido y el silencio son totalmente iguales. Igualmente hermoso y no hermoso.

—¿Y qué hace que sea una u otra cosa?

—Que lo disfrutes. Vos le ponés emoción, lo cargás de tu experiencia, de tu humanidad. El valor lo pone cada persona.

* Yan Jun se presentará en el segundo día del Festival Primavera Noise en el Centro Cultural Richards (Honduras 5272, CABA). Las entradas pueden sacarse por el sistema Passline

[Fotos: Gentileza Prensa Yan Jun]