
Dos obras adquiridas por el coleccionista argentino Eduardo Costantini y que serían parte de una muestra a finales de agosto en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) -en la que se va a presentará en sociedad Diego y yo de Frida Kahlo- fueron relacionadas con un increíble robo entre miembros de una familia de la alta sociedad brasilera, en un un golpe que incluyó la venta de obras a otros museos del mundo y que llega a los 140 millones de dólares, reveló la Policía de Río de Janeiro.
El caso despertó un escándalo en la clase alta carioca, aunque si bien la la policía protegió la identidad de la familia, Infobae Cultura pudo confirmar que se trata de la familia Boghici. La fuerza policial aseguró la detención de cuatro personas, entre ellas a Sabine Boghici, hija de Genevieve Boghici (82), la viuda de uno de los más importantes coleccionistas de arte del país vecino, quien fue estafada.
La hija, informó la Policía Civil de Río, mantuvo cautiva a su madre durante un año para cometer un golpe en el que la estafó vendiendo obras de artes, joyas y robando dinero en efectivo. Costantini había adquirido dos piezas a los herederos de Jean Boghici, que a priori estarían fuera de sospecha para la policía.

Se tratan de Elevador Social (1966), de Rubens Gerchman, y Maquete para Meu Espelho, de Antonio Dias, valuadas cada uno en 300.000 dólares.
Según pudo conocer Infobae Cultura, el empresario adquirió las obras en 2021 mediante una galería de arte brasileña, por lo que posee todas las documentaciones que confirman el estado legal de la compra. En ese sentido, al revelarse el caso del robo, la justicia deberá separar la paja del trigo, entre las piezas que sí fueron parte del hurto y aquellas que fueron vendidas en los marcos de la legalidad.
De acuerdo a un portavoz policial citado por la cadena Globo, la hija vendió cuadros a galerías de arte que por su lado los revendieron a museos y coleccionistas de todo el mundo, aunque, desde fuentes cercanas a Costantini, aseguran que éste no sería el caso de las obras en cuestión.
En un comunicado, el fundador del Malba explicó que “a partir de la información pública sobre el robo a la viuda del coleccionista brasileño Jean Boghici” y aclaró “que en 2021 adquirió cuatro obras de esta importante colección de arte moderno brasileño por intermedio del galerista Ricardo Camargo”.

“Según la información sobre la procedencia, dos de estas obras pertenecían a la hija de Boghici y fueron compras de buena fe y debidamente registradas”, indicó en referencia a las dos piezas de arte en cuestión. Además, sostuvo que “durante el proceso y hasta la fecha, mantiene un vínculo directo con Genevieve Boghici, viuda del coleccionista, quien estaba al tanto de estas adquisiciones”.
Fallecido en 2015, Jean Boghici fue un importante galerista que lanzó a artistas como Dias y Gershman, y que representó a artistas extranjeros poco conocidos en el Brasil en ese entonces como Joaquín Torres Garcia, Veira da Silva y Alexander Calder.
Boghici creó una de las colecciones más importantes del siglo XX en Brasil, con obras de Tarsila do Amaral, Portinari, Di Cavalcanti, Volpi, Lucio Fontana y Calder, entre otros. En 2012, a causa de un incendio en su apartamento, perdió algunas de las obras de su colección, entre la que se encontraba Samba, de Di Cavalcanti.
Historia de un robo
De acuerdo a la Policía Civil, fue la propia hija de la anciana quien articuló el plan en enero de 2020, cuando contrató a una mujer para que se acercara a su madre en la calle y le dijera que pronto moriría alguien de su familia. A partir de ese momento, la anciana fue presentada a otras dos mujeres, identificadas como adivina y madre de santo. Luego, el grupo le pidió que pagara “un trabajo” para salvar la vida de su hija.

Así, durante las primeras semanas, la anciana dio casi USD 100 mil a los delincuentes, mientras su hija despedía a los empleados más fieles de la mujer engañada para aislarla en su residencia. Cuando se dio cuenta del golpe y dejó de hacer las transferencias, Genevieve comenzó a ser agredida y amenazada por su hija Sabine y el grupo comenzó a llevarse piezas del departamento.
El robo incluyó obras de arte que fueron recuperadas este miércoles por la Comisaría de la Tercera Edad de la Policía Civil (investigaciones) de Río de Janeiro como O Sono, de Tarsila do Amaral, valuada en 58 millones de dólares, y otros dos cuadros de la misma autora modernista brasileña, Sol Poente y Pont Neuf, que según los agentes valen 48 millones y 29 millones de dólares, respectivamente.
Además, entre las obras robadas por la hija y tres cómplices a la mujer de 82 años que estuvo un año secuestrada siendo víctima de la estafa familiar, están las de autores como Alberto Guignard, Di Cavalcanti, Cícero Dias, Kao Chi-Feng, Ilya Glazunov, Emeric Marceir y Michel Macreau.
Con información Télam
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