
El nazismo fue un movimiento político que atravesó naciones y continentes. No fue un fenómeno aislado de la Alemania de Hitler, tuvo simpatizantes dispersos por todo el mundo, aún entre las naciones aliadas. Existieron grupos de SS franceses, agrupados en la división Carlomagno y la Britisches Freikorps, un grupo de 59 ciudadanos de Gran Bretaña. Entre ellos se destacó la figura de William Joyce, más conocido Lord Haw-Haw por su particular forma de pronunciar.
Si bien había nacido en EEUU, más precisamente en Brooklyn, New York, de padres irlandeses y católicos, la familia volvió al Reino Unido. Pasó sus primeros años en Irlanda, donde fue reclutado por los británicos en su lucha contra el Ejército Republicano Irlandés. Después vivió en Inglaterra graduándose con honores en la Universidad de Londres. En ese tiempo se unió al Partido Fascista Británico y participó en varios choques contra los comunistas. Pronto ascendió en el Partido dado sus dotes de orador y condición de feroz combatiente. A sus inclinaciones anticomunistas se sumó el antisemitismo.
Poco antes de la guerra huyó a Alemania donde comenzó a trabajar como locutor del Rundfunk, grupo encargado de sembrar la desazón entre los británicos con noticias falsas (y también verdaderas), asistiendo a desmoralizar a la población inglesa para que claudicara en la defensa de su territorio. Su programa comenzaba con un “Germany Calling” que se repetía varias veces durante la trasmisión.

A pedido de las autoridades alemanas, Joyce dio una conferencia en la Universidad de Berlín a los miembros de la SS, donde cuestionaba el imperio británico y su capitalismo semita.
También tenía como misión buscar entre los prisioneros británicos o de habla inglesa miembros para ingresar a la Britisches Freikorps. No fue muy exitoso en esta tarea porque de los 59 miembros fundadores solo 5 persistían cuando mediaba el conflicto. También escribió un libro, El atardecer de Inglaterra, promovido por el Ministerio de Propaganda Nazi. Por su activa colaboración con el régimen, Joyce recibió la Cruz al Mérito de Guerra. Jamás logró entrevistarse con el Führer.
A medida que los aliados avanzaban en territorio alemán, la actividad mediática de Joyce aumentó, aunque a veces transmitía notablemente alcoholizado. Finalmente fue capturado y herido camino a Dinamarca. Trasladado a Inglaterra fue juzgado por traición al rey. Al escuchar los cargos se declaró “no culpable”. Durante el juicio salió a la luz su nacionalidad americana, pero el hecho de tener un pasaporte británico lo obligaba (según los fiscales) a ser leal al rey, como afirmó Sir William Shawcross, quien sería uno de los encargados del juicio de Núremberg para castigar las atrocidades de los nazis.

Según documentos hechos públicos en el 2005, Joyce hizo un trato con los fiscales para no revelar sus vínculos con el M15 (el servicio británico de contrainteligencia) a cambio de la vida de su esposa Margaret, también locutora del servicio nazi. De los 32 renegados británicos capturados en Alemania, solo Margaret Joyce no fue acusada de traición.
Hasta el último momento, Lord Haw-Haw se mantuvo leal a su ideología, acusando a los judíos y soviéticos de la decadencia de Occidente: “Estoy orgulloso de morir por mis ideas y tengo lástima por los hijos de Gran Bretaña que han muerto sin saber por qué han entregado su vida”.
El 3 de enero de 1946, Joyce fue colgado en la prisión de Wandsworth. Fue la anteúltima persona en ser ejecutada por traición (la última fue Theodore Schurch, un agente que se hacía pasar por prisionero británico para recabar información entre los demás reclusos).

El encargado de la ejecución fue Albert Pierrepoint, perteneciente a una familia de verdugos. Albert se hizo famoso por haber ejecutado a más de 500 individuos que incluía a traidores a la corona y espías nazis. En Alemania se encargó de ajusticiar a varios criminales de guerra como a Wilhelm Keitel.
El cuerpo de Joyce fue enterrado en una tumba sin nombre en el cementerio de Bohermore, Irlanda, sitio donde había pasado su infancia.
*El autor es médico e historiador, director de Olmo Ediciones y del sitio Historia Hoy
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