Memoria, identidad e imaginación: diez libros infantiles y juveniles para disfrutar y reflexionar durante la cuarentena

Recuerdos que se hacen presente, el amor, la ausencia, la mirada de niños y niñas sobre la dictadura, lo distinto, la escuela, el deseo de saber y la posibilidad de crear, en esta selección de novedades (y no tanto) para leer en estos días

10 libros infantiles y juveniles para disfrutar y reflexionar durante la cuarentena
10 libros infantiles y juveniles para disfrutar y reflexionar durante la cuarentena

Marzo es por naturaleza en Argentina un mes de salir: comienzan las clases, el año “lectivo”. También es el mes que contiene al 24 de marzo, día nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia con el encuentro seguro en la plaza, para recordar a las víctimas de la última dictadura militar.

Pero este marzo es distinto. La escuela y sus docentes llegan a la casa con propuestas virtuales, y hay que inventar otros modos de marchar y conmemorar, que no impliquen salir. Aquí se incluyen algunas lecturas para decir: Memoria, Verdad, Justicia. Textos e imágenes que nos cuentan sobre la dictadura desde el arte.

Y como también está el tiempo y las conversaciones en casa, en familia, la idea es echar leña al fuego con libros que alimenten y den materia prima.

Dice Michelle Petit en El arte de la lectura en tiempos de crisis citando al escultor Jean-Paul Melet: “El arte no es únicamente algo que viene a sustituir una realidad desfalleciente, también algo que le hace frente al caos… que se resiste al orden general… En él se da la creación de un espacio insustituible.”

Memoria verdad justicia en clave de cuento, novela, poesía, y libro ilustrado

Una caja de libros, escrito por Valeria Daveloza, ilustrado por Natalia Aguerre. Córdoba: Superpoder, 2019

Este libro es para compartir. Una ternura sin fin. Un libro que repara. Una mujer que fue niña en dictadura, evoca. Y su historia cuenta sin hacer panfleto. Los libros fueron ladrillo y basamento. ¿Cuál es el poder de una caja llena de libros? Infinito.

“Dictadura para mí, es libros perdidos.

Hubo muchos libros desaparecidos. Desaparecieron bibliotecas, editoriales, editores, y también muchos dueños de libros. Pero en ese entonces yo tenía 5 años y había palabras que estaban muy lejos de mí.

No había en esa, mi infancia, nada que contara los tiempos que vivíamos.”

Esta historia cuenta desde lo íntimo, una realidad colectiva. Las ilustraciones tienen una ternura que envuelve.

El libro dice algo muy necesario entre la tapa y la contratapa: “Una caja llena de libros. (…) Por los abrazos que nos faltan.” Desde las guardas los libros acompañan. Y Aguerre maneja los espacios de la doble página construyendo climas: miedo, misterio, placer, lectura. Las diagonales arman el recorrido de la historia, que está contada sin estridencias.

Los recuerdos, reconstruir, abrazar. Contar la historia propia.

Un libro que invita a las conversaciones sobre la infancia y la dictadura. Y que lleva a quienes lo leen a pensar como sería su caja de libros. ¿Cuáles pondrían en la caja?

Recomendadísimo para leer con niñas y niños que se hacen preguntas sobre la historia dolorosa de la última dictadura.

Los que volvieron, escrito por Márgara Averbach. Buenos Aires: Sudamericana Joven, 2016

Una historia que pedía ser contada. Tumbas sin nombre. La tenacidad. Inspirada en un hecho real, una mexicana y un francés (Yves Domergue y Cristina Cialceta) que fueron asesinados y desaparecidos en la última dictadura. En 2003, un grupo de alumnos de una escuela de Santa Fe hizo una investigación sobre dos tumbas NN. Al llegar esa investigación a los organismos de derechos humanos, con el trabajo del equipo de Antropología Forense se pudo identificar a la pareja de militantes. La autora afirma que este libro no es la historia tal como sucedió. Que lo considera una resonancia de lo que ocurrió realmente en Melincué y en Rosario y también afuera de Argentina. Dice Averbach en el prólogo, que nombra además como dedicatoria y advertencia: “Lo que inventé es un homenaje al pueblo que buscó con cuidado el final para una historia interrumpida. Y se lo dedica en parte a Melincué: “el pueblo que recibió dos muertos desconocidos y buscó y siguió buscando hasta que consiguió devolverles el nombre.”

La novela está dividida en cuatro partes: Tema, Investigación, Segunda Investigación y Conclusiones, y transcurre Los Baguales, un pueblo inventado.

Hay dos planos en esta historia que se va armando entre voces y fragmentos. En un plano están los cinco estudiantes secundarios que tienen la consigna de hacer un trabajo de Historia. Una de las estudiantes, Ju, propone que la investigación sea sobre las dos tumbas NN que están en el cementerio del pueblo. La investigación se va armando y al final se suman a los chicos, la profesora de historia, la familia, el pueblo. Pero, además, están las voces de los mismos desaparecidos, que hablan con con Ju. Cuando terminen el trabajo de historia, nada en el pueblo será lo mismo.

A veces, en la espera, leemos juntos los apellidos de los otros, las palabras que dicen vidas enteras sobre el mármol, sobre la madera antigua y dura, sobre el cemento crudo.

Hay un árbol entre las tumbas. Conversamos con él en las noches de viento. Él nos cuenta que lo plantaron un mes antes de que llegáramos.

Márgara construye una historia en la que confluyen distintas búsquedas. Los personajes se mueven entre reflexiones sobre la vida, la muerte, los ideales, la identidad.

“Él acaba de llamarla y, antes del grupo, hacía tanto tiempo que nadie le decía “Ju” en voz alta. Ella, como nosotros, busca desde hace años el sonido de su nombre perdido en el aire.”

Una novela imprescindible, sin golpes bajos llena de dolor y horror, pero también de lucha, de resignificación, de encuentros y búsquedas. Márgara cuenta una historia de búsqueda con una escritura poética, construyendo imágenes potentes con las palabras. Muy recomendada para jóvenes y también para adultos.

El negro de París, escrito por Osvaldo Soriano, ilustrado por Miguel Rep. Buenos Aires: Seix Barral, 2010

Un exilio, una dictadura, un gato, o en realidad dos. El chico que protagoniza esta historia se tiene que exiliar y al irse deja una vida en Buenos Aires. Y con esa vida a su gato Pulqui, que dormía hecho una bolita en su cama en Buenos Aires. En París conoce al Negro… Cuando leemos “el negro de París” no se puede no pensar en el autor, quien se exilió en París en la dictadura… ¿Sería él también el negro de París?

“Así que estuvimos mirando hasta que lo vi al Negro. Estaba sobre un troco largo que atravesaba la jaula, echado, con la mirada distante como si soñara. No bien lo vi, con esos ojos redondos como cacerolas y esos bigotes largos como cañas de pescar, me pareció que lo conocía de toda mi vida.”

La historia brinda una mirada sobre el exilio, la dictadura desde los ojos de un niño que tiene que aprender a armar su vida en otro país. Y aquí entra en medio de su nueva vida, un gato con el que puede mirar otras realidades, y contarlas. Soriano amaba los gatos. Y es a partir del vínculo entre el niño y el gato que se arma la trama. El relato está lleno de aspectos de las historias maravillosos. “Los gatos tienen un lenguaje que no comprenden quienes no aceptan el misterio", y esta novela está llena de momentos que pueden llevar a recordar algunos cuentos de hadas. Una oportunidad para compartir y charlar en familia sobre literatura, dictadura, gatos, mundos terribles y maravillosos…

Y las ilustraciones de Rep, con sus característicos planos de ciudades, y escenas cotidianas, brinda un escenario a quienes lean. Es inspirador. Les propongo dibujar el barrio, las calles. Representar donde vivimos puede ser muy rico en estos momentos de estar en casa.

Una historia que puede llevar, y ojalá lo haga, a otros libros del autor. Una puerta de entrada a la literatura de Soriano. Una oportunidad para compartir esta historia. Es un cuento largo que puede leerse en un par de noches, antes de dormir.

Para que sepan de mí, escrito por Laura Devetach. Ilustrado por Juan Lima. Buenos Aires: Calibroscopio, 2016

“No sé qué hacer /con estos versos. / Quizás/ ponerlos aquí/ para que cada cual/ se sirva/ por su propia mano”, dice Laura Devetach en la contratapa de este libro. Durante la dictadura, cuenta que escribía en papelitos que les mandaba a las personas que estaban exiliadas lejos, desde el exilio interno. De esto modo surgió para que sepan de mí. Con esos versos que circularon antes por muchísimas manos. El libro está separado en tres: I- Para que sepan de mí 1979-1983, II- Así de simple 1984-1986 y III- Apretadas síntesis 1986-1987. En todos, tienen lugar la intimidad, el amor, lo cotidiano, la escritura, la soledad. Laura hace uso de su oficio de palabrera y narra una época a través de sus poemas en papelitos.

Un libro que funciona como oráculo, ya que siempre tiene algo para decirle a quién lee.

Tantas margaritas deshojé

para responder preguntas

que el mundo entero

se me puso en blanco.

Respuestas

En esta edición, las ilustraciones sobre transparencias de Juan Lima sobre papel vegetal, se intercalan y juegan con los poemas, con hojas pintadas que por momentos parecen notas musicales que esconden algunos versos, dejan ver otros que descubrimos al dar vuelta la página. Y recuerdan la fascinación de una edición vieja de Juan Salvador Gaviota, de Richard Bach, en la que en el medio de la trama las gaviotas se iban volando, alejándose o acercándose a la historia. Un libro recomendadísimo para jóvenes, y para adultos y adultas también, claro.

Los poemas pasan de la levedad íntima al golpe seco, sin perder fuerza poética.

1979: Algo para ganar


Si viviera en Holanda

yo sería de esa gente

que le va ganando tierra al mar.

Si estuviera en el Sahara

ganaría lluvias

cultivando rosas

sobre pausados camellos

que conocen la vivienda de las aguas.

Pero soy de aquí

y soy millones

vibrando en el cansancio elemental

de ganarles nuestra vida

A un puñado de crápulas.

Dos de escuela, que nos espera

La escuela no fue siempre así, escrito por Pablo Pineau y Carlas Baredes. Ilustrado por Javier Basile. Buenos Aires: Iamiqué, 2017

“Aunque te cueste creerlo, las escuelas no existen desde siempre ni fueron siempre como son ahora. Tampoco se les dio siempre la misma importancia ni fueron siempre lugares pensados para que los niños se sintieran cómodos. Hubo épocas que funcionaron en cobertizos húmedos y sombríos y otras en las que se las construía cual si fueran palacios; hubo escuelas para unos poquísimos alumnos y escuelas que tenían un para quinientos niños Hubo tiempos que los que no había patios ni recreos, los varones estaban separados de las niñas, y los alumnos rebeldes o los más lentos eran duramente castigados….

Cierra tus cuadernos, deja tu tarea para otro día y prepárate para descubrir que la escuela no fue siempre así”

Este libro, escrito en 2008, invita a un recorrido por la historia de la escuela como institución educativa. Sus cambios, sus datos curiosos. En estos tiempos de encierro, la idea es conocer un poco más de esta institución que es tan variada y cambiante. Como en esta época, que el cambio se da por la coyuntura. Este libro da cuenta de eso y además nos propone pensar y conocer datos y detalles que tal vez ni se imaginan. La escuela, dice Pineau en Aseo y Presentación, otro de sus libros, configura estéticas colectivas, que luego produjeron y siguen haciéndolo, éticas y políticas determinadas.

El índice está escrito con letra manuscrita sobre una hoja de carpeta que anuncia los “Temas del día”: Las primeras escuelas, Popurrí escolar, ¡A leer y a escribir!, ¡Todos a la escuela!, Del cobertizo al palacio, ¿Dónde te sientas?, ¿De qué trabaja tu maestro?, ¡Recreo!, y varios otros. Cada tema propone algunos apartados que se repiten: Ubícate, Sabías qué…, ¡Increíble! Y Las frases del día. La línea de tiempo, en la parte superior de cada doble página, que abarca desde la edad media a los tiempos contemporáneos.

El libro incluye un juego de tablero: “El juego de la historia de la escuela” que es muy divertido jugar, y también agregar ítems según la biografía escolar de quienes participen.

Recomendado para leer y conversar con toda la familia. La editorial lo recomienda para curiosos de 8 a 108 años (y para padres y maestros en aprietos) Puede visualizarse en la página de la editorial.

¡Ya vienen!, escrito por Sylvie Neeman, ilustrado por Albertine. Buenos Aires: Limonero, 2019

“Ya está. Los escucho. Son ellos. Estoy segura de que son ellos. ¿Dónde están? ¿Cuántos son? ¿Cien? ¿Mil?”

Así comienza ¡Ya vienen! ¿Se imaginan quién está hablando? Un libro álbum sobre las clases y los miedos… de una maestra antes de empezar el año escolar. Una maestra que tiene miedo, dudas, preguntas.

Un libro que invita a meterse en la sala del jardín, o en el aula, o en la biblioteca. Pero también en la cabeza de una persona adulta que no puede dejar de imaginar seres fantásticos y extraños. Un libro para mirar y disfrutar. Las ilustraciones de Albertine son de colores plenos y vibrantes, avanzan, miran, se esconden. El relato está marcado por los colores, las tramas y las formas de estos seres que dan ritmo y movimiento sobre las dobles páginas con base blanca.

Un libro que invita a leer y a escribir y a inventar, y a conversar sobre todo lo que se imagina frente a lo desconocido. Quién dice que algunas personas niñas no puedan crear sus propios disfraces de cuarentena y volver a la escuela o al jardín al terminar, ¡convertidos en verdaderos monstruos!

Un libro recomendado para las personas más pequeñas de la casa… Y para todos los demás también.

Dos del universo… y esas preguntas de todas las épocas

¿Quién fue primero?, escrito por Laura Devetach, ilustrado por Clau Degliuomini. Buenos Aires: Norma (Colección Buenas Noches), 2019.

Laura Devetach regala uno de sus clásicos cuentos de acumulación… Y lo hace como solo ella sabe hacerlo, genial. La colección Buenas noches suma otro de esos libros que van a pedir ser leídos una y otra vez.

La tapa tiene un efecto tan volumétrico, que la gallina realmente parece asomarse. Las ilustraciones de Degluiomini son delicadas, sutiles y mayormente en colores pastel.

-Lo primero fue el huevo-contestó el yacaré-. ¡Pero de yacaré!

-¡Aquí no discutimos sobre el huevo de yacaré. Sino sobre el huevo de gallina! - Se enojó Papanata.”

¡Quién no se hizo esta pregunta? Laura propone una historia en la que todos los personajes se suman e intentan averiguar algo que todos queremos saber: ¿quién fue primero?

Esta pregunta tan vieja como la necesidad humana de querer resolver el dilema del origen de la vida.

¿Qué fue antes: el huevo o la gallina? La gallina Papanata se inquieta antes de poner su huevo número 3. Ella quiere saber si nacieron primero las gallinas que ponen huevos, o si fue al revés. Y entonces sale a averiguar. Y a su cruzada investigativa se van sumando muchos otros animales (y no tanto).

Muy recomendado para las personas más pequeñas de la casa.

Imposible. Escrito e ilustrado por Catarina Sobral. Buenos Aires: Limonero, 2019.

“Todo comenzó cuando todo estaba en el mismo lugar. Antes de que nosotros existiéramos, hace casi catorce mil millones de años, el universo estaba contenido en un minúsculo punto final…” Así comienza esta historia, que a ojos vista parece imposible. Un álbum que cuenta con mucho color y poesía el origen del universo. Las ilustraciones son muy ricas en formas, vetas y tramas. El libro cuenta que, si el universo tuviera un año solo, si el big bang pudiera determinarse en una fecha concreta, como ser el 1 de enero, la tierra y el sol recién se abrían originado en septiembre.

En una entrevista para el blog de la Fundación Cuatro Gatos, Sobral afirma: “Para mí, la facultad de leer imágenes es tan importante como la de leer palabras. Ayuda a desarrollar el pensamiento metafórico y la creatividad.” Sus ilustraciones rompen con los estereotipos y muchas veces relata en viñetas. Tiene un manejo muy interesante de la paleta y del espacio. En Imposible, es muy rico el trabajo que realiza con las guardas.

Partículas, sistema solar, dinosaurios, flores y otros seres vivos aparecen en el relato. El libro cuenta al final con un glosario de conceptos: oso de agua, árbol genealógico, telescopio óptico, galaxia, lápiz, (sí, lápiz) y otros términos que sirven para profundizar sobre algunas partes de Imposible.

Hermoso libro especial para compartir con las personas pequeñas pero disfrutable a cualquier edad.

Dos de Santiago González Riga, más conocido como Chanti

La historieteria. Historias para todos los gustos, de Chanti. Buenos Aires: Comiks Debris (Colección Toing), 2016.

Hacer historietas a pedido, que mejor que eso para contrarrestar la cuarentena.

Cuenta Chanti que esta historieta se le ocurrió cuando le contaba a sus sobrinos cuentos en los que ellos elegían los “condimentos” y sus risas fueron marcando el camino que él siguió para crearlas. Por eso les dedica el libro. Las distintas historias que arman La historietería fueron publicadas primero semanalmente en El Sol de Mendoza y luego en la revista Mister K, de España. Y algunas también en la revista Billiken y en la web La Biblio de los Chicos (EducaRed-Revista Imaginaria).

“La Historietería es una tienda donde se pueden pedir historietas de todos los gustos, como si fuera una heladería. Hay varios “sabores” a pedido de los lectores: terror, cursi, asquerosa, vergonzosa, educativa... ¿Qué pasará cuando se combinen?”

Hay una propuesta: Amarillo, para historias bobas, negro para terror, rosa para historias cursis, las asquerosas en verde, las que dan vergüenza rojas y las educativas azulas. En cada una, hay personajes que eligen y el obrero de la historietería, todo un artista, las hace marchar.

También podrán encontrar historias gourmet, en donde los personajes especiales se crean por encargo… Una idea genial para llevar a cabo lecturas y creaciones en esta época de quedarse en casa.

Noche peluda, por ejemplo, nace de un doble pedido: negro y rosa. “¡Muy bien! ¡Marche una historia negra con final rosa!”

O el chico que pide: “- ¡Quiero todas! ¡Quiero una historia con tooodos los colores! ¿Se puede?

- Si, pibe, se puede, dame un minuto…”, responde el historietista agarrando todos los lápices con ambas manos.”

En el escritorio, un lapicero maceta tiene muchos lápices de colores de los que van a brotar un sinfín de historias. Porque además de las que creo Chanti, seguro que se les ocurren nuevas historietas a quienes lean este libro, que fue distinguido con una “Mención” de los Premios Banda Dibujada 2012. Recomendadísimo especialmente para niños y niñas.

La saga de los distintos, vol 1. Pez en el ereino de los mamíferos. De Chanti. Buenos Aires: Planeta Junior, 2019.

En la contratapa del volumen uno de esta historieta hay un anuncio: “En Animalia hay cuatro reinos distintos. Son Reinos que no se conocen entre sí, que ignoran la existencia de los otros. Pero todo esto cambia para siempre el día que llega la tormenta más grande que se pueda imaginar y comienza... ¡La Saga de los Distintos!”

Chanti logra hablar de lo distinto, de la aceptación de otro, de mamíferos y de peces que se ahogan, y que sea divertido y no obvio ni con un sentido unívoco para quienes leen. Eso es para aplaudir.

El libro incluye un glosario de los animales de Sudamérica que inspiraron los personajes de la historia. Allí se pueden conocer características del coatí, del carpincho, del ciervo de los pantanos, del dorado, del lobito de río, del coipo, del yaguareté y de muchos animales más.

Recomendado para aquellas personas niñas que quieren leer, divertirse y aprender y conocer. Para quienes se entusiasmen, la colección promete tres títulos más.

Hasta aquí esta selección. Títulos para sumar y tener a mano. Hay muchas librerías de barrio que se organizan para entregar libros a domicilio, editoriales que liberan derechos y ponen sus libros disponibles online y muchas propuestas para la cuarentena.

¿Qué mejor que leer, escribir y dibujar en estos días guardar? Estamos en cuarentena, quédense en casa, leyendo.

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