
La noticia ya da vueltas en los círculos literarios: a los 89 años, murió Harold Bloom, el gran crítico literario del siglo XX. Su deceso ocurrió hoy, en New Haven, la ciudad en la que dio clases de Humanidades como profesor de Yale. Su gran libro es El canon occidental, un extenso y ambicioso donde hace un recorrido por los nombres más importantes de la literatura de Occidente, reivinidicando autores consagrados pero también rescatando del olvido a escritores y escritoras que han dejado una huella invaluable.
Nacido en 1930 en el seno de la familia asquenazí neoyorquina, aprendió el yidis y el hebreo literario antes que el inglés. Estudió en las universidades de Cornell y Yale y fue un destacado profesor en la Universidad de Nueva York y en la de Yale.
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Su primer libro, Shelley’s Mythmaking, lo publicó en 1959. Tanto éste como los subsiguientes fueron muy bien recibidos por la crítica y provocaron intensas polémicas en la comunidad académica. Bloom fue, como dijo alguna vez William McPheron, un “insatisfecho con los estilos del pensamiento académico”. Lo que buscaba era encontrar una forma novedosa de abordar la literatura pero sin perder el rigor y la profunidad de análisis.

Fue en 1994 cuando su nombre estuvo en boca de todos. Ese año publicó su mayor obra, El canon occidental, donde desarrolla los veintiséis autores imprescindibles (Dante Alighieri, James Joyce, Marcel Proust, Miguel de Cervantes y Jorge Luis Borges, entre otros). Para muchos se trató de una selección “masculina” y “blanca” y fue criticado tanto por las posturas literarias de derechas como por las de izquierda.
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Publicó una gran cantidad de libros, entre los que también se pueden mencionar a Cómo leer y por qué, Anatomía de la influencia y Shakespeare y la invención de lo humano. En 2002 obtuvo el Premio Internacional Cataluña y, en 2003, el Premio Internacional Alfonso Reyes. Siguió dando clases en Yale durante sus últimos años.
En 2017 dio una vieoconferencia que se transmitió en Buenos Aires, en el CCK, en el marco de la Red de festivales Shakespeare Argentina, donde dio varias definiciones importantes. “Hoy leer es hace cada vez más difícil. Estamos en la era de la pantalla. Los jóvenes están sobreestimulados visualmente”, dijo.
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Más adelante se animó a hablar de la coyuntura: “No quisiera hablar hoy de política pero en mi país se está viviendo una especie de apocalipsis. Tenemos un monstruo como Presidente, un anticristo, una bestia del mal”, dijo en referencia a Donald Trump.
Pese a su mirada funesta, siempre quedan esperanzas. Así cerraba Harold Bloom aquella entrevista: “Hoy estamos todos en una suerte de ocaso, espero que le suceda un nuevo amanecer”.
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