El debate por la despenalización del aborto demostró un caso real de empoderamiento ciudadano a través de internet (Gustavo Gavotti)
El debate por la despenalización del aborto demostró un caso real de empoderamiento ciudadano a través de internet (Gustavo Gavotti)

Colaboración de Santi Siri @santisiri
Democracy Earth Foundation

Un Troyano en el Congreso

El Diputado nacional por la provincia de Tucumán Facundo Garretón, del bloque Cambiemos, decidió abrir el debate sobre la ley de #AbortoLegal a la participación ciudadana usando las mismas herramientas que creó y promovió el Partido de la Red en su origen. Más de 14.000 personas de todo el país participaron de la votación hasta el 14 de junio en una experiencia que profundizó el debate dentro de la ciudadanía sobre una cuestión tan compleja como la legalización del aborto. Esta iniciativa ayudó a darle visibilidad a nuevas formas de hacer democracia vinculando el uso de internet para fomentar la participación. Y si bien dijeron "sí" 50.87% de los participantes a favor de la ley (un porcentaje muy similar al obtenido en el recinto), el voto del diputado terminó siendo "no" dado que la mayoría de sus representados de la provincia de Tucumán no apoyaban esta norma.

Si bien dijeron “sí” el 50,87% el voto del diputado fue “no” por que la mayoría de los tucumanos no apoyaba la norma

Si bien celebramos la iniciativa del legislador en impulsar estos métodos dejando un precedente a nivel nacional, queda el desafío de plantearse cómo garantizar que el voto ciudadano se vea reflejado. Este suceso ayuda a explicar la razón por la cual en 2012 fue fundado precisamente el Partido de la Red: la apuesta fue la de crear un espacio que tenga el mandato político de comprometer a sus candidatos a respetar lo expresado en la esfera digital y de ese modo lograr una democracia participativa donde sea posible votar con mayor frecuencia que una vez cada dos años.

Desde el punto de vista técnico hay aspectos de la herramienta que usó el diputado que son indispensables mejorar: la validación de la identidad es crítico para prevenir votos dobles o la intervención de bots como puede detectarse en encuestas digitales hechas en Twitter. A su vez, una democracia que depende de un servidor central corre el riesgo de ser manipulada por quienes controlan ese servidor. En ese sentido es donde debe destacarse las garantías que las blockchains ofrecen para esta clase de sistemas: un blockchain puede hacer costosa la creación de identidades falsas y al ser una red decentralizada, los datos registrados no pueden ser corrompidos por ninguna clase de autoridad.

Las formas democráticas que permite la esfera digital a su vez pueden ser incluso más inteligentes que los modelos de democracia directa o representativa a las que nos acostumbró el sistema político histórico. Actualmente desde la fundación Democracy Earth estamos dedicados al desarrollo de herramientas de democracia líquida: un modelo que permite votar directamente sobre diferentes temas o delegar el voto no a un candidato político, sino a un amigo, compañero o familiar que es parte de nuestro día a día.

La experiencia del diputado Facundo Garretón fue una muestra de que la gente quiere votar y tomar sus propias decisiones. Está ávida de participación y las grandes masas que se manifiestan en nuestras calles piden que su voz se oiga. En el marco de la media sanción de una ley que puede ser histórica, es notable el avance de la vocación democrática de la sociedad argentina donde incluso se ha avanzado en formas de participación innovadoras que ayudan a construir una sociedad que empieza a mirar más al futuro que a su pasado.

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