Universidad de Costa Rica desarrolla prueba que detecta bacterias resistentes a antibióticos en pocas horas

La aplicación de una nueva técnica molecular personalizada permite identificar infecciones graves resistentes a tratamientos convencionales mucho más rápido, optimizando el control de brotes hospitalarios y mejorando las perspectivas clínicas de los pacientes en el país

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La innovación, ya en uso en laboratorios del país, identifica genes resistentes que antes pasaban inadvertidos, respaldando diagnósticos precisos y una reacción terapéutica más eficiente para infecciones hospitalarias complejas. Fuente: Anel Sancho / UCR
La innovación, ya en uso en laboratorios del país, identifica genes resistentes que antes pasaban inadvertidos, respaldando diagnósticos precisos y una reacción terapéutica más eficiente para infecciones hospitalarias complejas. Fuente: Anel Sancho / UCR

Una innovación científica desarrollada por la Universidad de Costa Rica redefine la capacidad de detectar bacterias resistentes a antibióticos, mediante una prueba molecular ajustada a las variantes genéticas locales, que ya se implementa en laboratorios clínicos y fortalece la respuesta terapéutica y el pronóstico de vida de los pacientes en el país.

Esta adaptación, que permite identificar en cuestión de horas bacterias superresistentes que antes pasaban inadvertidas, representa un salto para la vigilancia epidemiológica en Costa Rica. El equipo científico reporta que la nueva versión de la PCR logró 100 % de sensibilidad para hallar la variante IMP-18 de resistencia, al analizar 119 muestras clínicas, mientras que la prueba internacional estándar, automatizada, no alcanzó a detectar ningún caso positivo.

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El ajuste de la PCR y su impacto en la vigilancia clínica

La investigación surge a partir de la labor rutinaria de 26 especialistas de la Universidad de Costa Rica, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), laboratorios privados y estudiantes. El microbiólogo José Arturo Molina señaló que la iniciativa responde a la necesidad de cubrir variantes genéticas de bacterias resistentes a los carbapenémicos, antibióticos que constituyen la última línea de tratamiento en infecciones graves.

El análisis de monitoreo realizado en 2023 detectó inconsistencias en dos casos clínicos. El equipo identificó que el sistema internacional de PCR, diseñado fuera del país, no logra identificar ciertos genes de resistencia presentes en Costa Rica, como el IMP-18. Estas limitaciones se deben a que las bases de datos internacionales no incluyen sistemáticamente las variantes genéticas locales.

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Durante el estudio se observó el fenómeno llamado gene drop-out, un fallo en la detección causado por estas variaciones genéticas no reconocidas por los reactivos comerciales. El caso de la variante IMP-18 es relevante, ya que predomina tanto en Costa Rica como en otros países de América Latina y conlleva resistencia a varios antibióticos y una elevada capacidad de provocar infecciones hospitalarias.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La iniciativa conjunta motivó la creación y validación de una prueba específica que ahora respalda mejores protocolos de diagnóstico y control en centros de salud públicos y privados (Imagen Ilustrativa Infobae)

Reducción drástica del tiempo de detección

La microbióloga María José Uribe, del Hospital México de la CCSS, expuso que una de las principales ventajas es el beneficio en los tiempos de diagnóstico. En pruebas convencionales, un paciente negativo debe esperar de dos a tres días para descartar la infección, periodo durante el cual permanece inmovilizado en cama. Con el rediseño de la PCR, la detección se acorta a apenas dos horas. Para los pacientes positivos, este método disminuye el periodo en el cual pueden infectar a otras personas, facilitando un control más rápido de los brotes intrahospitalarios.

El rediseño de la técnica PCR disminuye a un mínimo el periodo de espera de los resultados, lo que limita la propagación de bacterias resistentes y permite una actuación clínica más oportuna en pacientes hospitalizados. Fuente: Anel Sancho / UCR
El rediseño de la técnica PCR disminuye a un mínimo el periodo de espera de los resultados, lo que limita la propagación de bacterias resistentes y permite una actuación clínica más oportuna en pacientes hospitalizados. Fuente: Anel Sancho / UCR

Una herramienta adaptada a la realidad genética costarricense

El Dr. Juan Carlos Villalobos, presidente del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Costa Rica, explicó que el diseño local de estos ensayos permite disponer de información sobre cuáles agentes generan resistencia en el país, lo que posibilita direccionar las estrategias nacionales de control con mayor precisión, ya que las variantes presentes en Costa Rica difieren de las consideradas en las pruebas internacionales.

El proceso de validación de la prueba consistió en un análisis de genoma completo enfocado en el IMP-18. El qPCR adaptado por la Universidad de Costa Rica demostró su eficacia al detectar el gen en 14 de las 119 muestras clínicas revisadas. Los resultados fueron confirmados por secuenciación, respaldando la funcionalidad del rediseño.

La nueva metodología está disponible para laboratorios clínicos costarricenses y como un servicio de análisis a través de la Universidad de Costa Rica. El equipo investigador continuará el seguimiento de variantes resistentes para mantener actualizadas las estrategias de vigilancia, optimizando los mecanismos de control y la toma de decisiones clínicas en el país.

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