Después de poco más de dos meses de cuarentena, el intendente Fernando Espinoza definió el regreso de la actividad fabril con el objetivo de reactivar la producción en La Matanza. Este sábado, autorizó la reapertura de 53 plantas industriales con la aplicación de protocolos sanitarios por la pandemia de coronavirus.

Con casi 2 millones y medio de habitantes, el municipio más populoso del conurbano bonaerense permitió que vuelvan a operar un medio centenar de fábricas, entre las que se encuentran dos firmas insignias del sector: las empresas Mercedes Benz, de la localidad del Virrey del Pino, y Acindar, de La Tablada.

En todos los casos, según Espinoza, las firmas “se comprometieron bajo declaración jurada al estricto cumplimiento de los protocolos sanitarios que corresponden a sus actividades", que incluye el traslado de sus empleados sin la utilización de transporte público, la medición de la temperatura corporal en el ingreso el registro de la limpieza en sus instalaciones.

No hay que relajarse con la cuarentena, señaló el jefe comunal matancero. “Ningún país del mundo se flexibiliza tan ampliamente hasta después de haber llegado al pico y que haya empezado a bajar el número de contagios", consideró esta semana, en una actividad junto a representantes de Gendarmería nacional.

Acerca de cuáles serán los alcances de las medidas en el municipio, Espinoza adelantó que va a “ampliar los patrullajes y los controles en los límites con la Ciudad de Buenos Aires”, al evaluar que “los días más difíciles están por venir”. "Según se estima, los días más complejos serán en la segunda quincena del mes de junio. Por lo tanto, insistimos en que no hay que relajarse con el cumplimiento de la cuarentena”, convocó.

La medida en La Matanza se lleva adelante después de una semana con intenso debate político sobre los alcances y restricciones del aislamiento obligatorio en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde la curva de contagios está en ascenso. Ayer, en toda la región, se detectaron unos 718 casos positivos de COVID-19, de los cuales 266 pertenecen a la provincia de Buenos Aires.

El presidente Alberto Fernández encabezó esta semana un acto en la planta de Volskwagen ubicada en el partido de Tigre.
El presidente Alberto Fernández encabezó esta semana un acto en la planta de Volskwagen ubicada en el partido de Tigre.

El visto bueno a la reactivación industrial en la provincia de Buenos Aires lo dio el martes pasado el propio presidente Alberto Fernández, en un acto conjunto con el gobernador Axel Kicillof en la planta automotriz de la empresa Volskwagen, en el partido de Tigre.

Con ese horizonte, el gobierno nacional habilitó hoy -además de La Matanza- la reanudación de las actividades industriales en otros cinco municipios bonaerenses, como San Martín, Tres de Febrero, Pilar, Quilmes y Zárate. En todos los casos, los trabajadores deberán concurrir a los establecimientos con el transporte que disponga la empresa junto a la tramitación del “Certificado Único Habilitante para Circulación - Covid-19”.

La reactivación matancera

Con la venia de los gobiernos nacional y bonaerense, las fábricas de La Matanza que volverán al trabajo en los próximos días pertenecen a diversos sectores productivos, como el autopartista, plástico, juguetes, químico, metalúrgico, textil, confecciones y calzado.

“Esta reapertura permitirá volver a la actividad a empresas que se distinguen por su capacidad exportadora, a otras que producen maquinaria o insumos imprescindibles para mantener el abastecimiento local y son multiplicadoras de producción de otras industrias”, señalaron desde el Municipio.

Uno de los puestos preventivos de control en La Matanza. (Gustavo Gavotti)
Uno de los puestos preventivos de control en La Matanza. (Gustavo Gavotti)

Sobre los alcances de las autorizaciones, la secretaria de Producción local, Débora Giorgi, precisó que el partido dispuso de “requisitos propios”, además de los fijados por la jefatura de Gabinete de la Nación y el gobierno provincial. "Para eso, realizamos una visita previa a que se abra la fábrica para evaluar que las instalaciones y disponibilidades de distanciamiento, entre otras medidas, estén disponibles para que cuando ingresen los empleados estén en condiciones de cumplir el protocolo”, comentó la funcionaria.

En los decretos municipales quedó establecido también que “estas medidas podrán dejarse sin efecto, conforme la evolución del cuadro epidemiológico y sanitario del Municipio, retrotrayendo las condiciones a las existentes con anterioridad si fuera necesario". Sin embargo, el intendente Espinoza evaluó días atrás en una conferencia de prensa que el distrito que gobierna “está muy por debajo de los contagios de la media nacional y de la media provincial”.

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