Apareció una mancha cobriza en la bahía de Cartagena que causó sorpresa: Dimar explicó el fenómeno

Tras inspecciones en la zona, la autoridad marítima confirmó que el evento tendría origen biológico y estaría asociado a la proliferación de microorganismos, mientras avanzan análisis para descartar riesgos ambientales o sanitarios

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La aparición de una mancha cobriza en la bahía de Cartagena genera preocupación por posible contaminación marina - crédito Dimar
La aparición de una mancha cobriza en la bahía de Cartagena genera preocupación por posible contaminación marina - crédito Dimar

Una escena sorprendió a quienes transitaban por la bahía de Cartagena. En medio del azul habitual del mar, una amplia franja de tono cobrizo empezó a extenderse frente a Castillogrande, captando de inmediato la atención de residentes, turistas y operadores marítimos.

Las imágenes no tardaron en circular en plataformas digitales. Desde distintos puntos del litoral, ciudadanos registraron el cambio de color del agua y lo compartieron en redes sociales, lo que encendió las alertas sobre un posible episodio de contaminación en una de las zonas más visibles y transitadas de la ciudad.

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Dimar-Thomas Greg and Sons-Colombia
La Dimar descarta la presencia de aceites o combustibles tras las primeras inspecciones en el agua de Castillogrande - crédito Dimar

La reacción institucional fue casi inmediata. Mientras crecían las especulaciones sobre un eventual derrame de combustible o sustancias químicas, la Dirección General Marítima (Dimar) activó sus protocolos y envió equipos al área para verificar lo que estaba ocurriendo en el agua.

Las primeras inspecciones en campo descartaron una de las principales preocupaciones: no había rastro de aceites, lubricantes ni combustibles provenientes de embarcaciones, elementos que suelen estar asociados a emergencias portuarias. Con ese primer hallazgo, la hipótesis de un vertimiento contaminante comenzó a perder fuerza.

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Para avanzar en el diagnóstico, la Capitanía de Puerto de Cartagena, junto con la Estación de Guardacostas, realizó recorridos de verificación en la zona afectada. Sin embargo, debido a la extensión de la mancha, se requirió un análisis más detallado.

Ahí entró en escena el equipo técnico del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (Cioh), que asumió la tarea de estudiar el fenómeno directamente en el lugar. Tras las primeras evaluaciones, la conclusión preliminar fue clara, y es que no se trataba de un derrame ni de un vertimiento químico.

Las playas de La Manga del Mar Menor
Por ahora, no hay restricciones a la navegación ni actividades en Cartagena, mientras continúa el análisis sobre el fenómeno reportado - crédito Europa Press

Según explicó la Dimar, el origen de la mancha sería biológico. Es decir, estaría relacionado con procesos naturales asociados a organismos microscópicos presentes en el mar, cuya proliferación puede alterar temporalmente el color del agua.

Aunque las autoridades evitaron entregar conclusiones definitivas, este tipo de episodios tiene antecedentes conocidos. Las coloraciones marrones, rojizas o cobrizas suelen estar vinculadas a floraciones de fitoplancton o microalgas, fenómenos que pueden expandirse rápidamente sobre la superficie marina.

En Cartagena, este no sería un caso aislado. En años anteriores ya se han registrado situaciones similares, especialmente en periodos en los que coinciden altas temperaturas del agua, mayor radiación solar y disponibilidad de nutrientes, condiciones que favorecen la reproducción acelerada de estos organismos.

El impacto de estas floraciones puede variar. En algunos casos, se trata de procesos inofensivos que desaparecen en pocos días. En otros, pueden generar efectos como disminución del oxígeno en el agua, afectaciones a especies marinas o cambios perceptibles en el olor y la apariencia del entorno, lo que incluso podría impactar actividades turísticas y pesqueras en la zona.

El Centro de Investigaciones Oceanográficas analizó la mancha y concluyó que su origen podría ser biológico y no químico - crédito Alcaldía de Cartagena
El Centro de Investigaciones Oceanográficas analizó la mancha y concluyó que su origen podría ser biológico y no químico - crédito Alcaldía de Cartagena

Precisamente por esa incertidumbre, el Cioh continúa con análisis de laboratorio para identificar con mayor precisión la naturaleza del fenómeno. Entre los aspectos que se buscan determinar están la especie involucrada y su comportamiento ecológico, datos clave para establecer si existe algún riesgo ambiental o sanitario, así como definir si se requieren medidas adicionales por parte de las autoridades locales.

“La información será trasladada a las entidades locales competentes para su conocimiento y articulación”, indicó la Dimar, que mantiene el seguimiento activo sobre la evolución de la mancha.

Por ahora, las autoridades optaron por la cautela. No se han emitido restricciones a la navegación ni a las actividades turísticas o recreativas en la zona, y tampoco se han declarado alertas sanitarias para la población, mientras se recopila más información técnica.

Aun así, el monitoreo continúa. La prioridad es entender con exactitud qué está ocurriendo en la bahía y anticipar cualquier posible impacto, en un entorno donde la actividad turística, comercial y ambiental conviven de manera constante y dependen de su equilibrio.

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