Universidad Nacional de Villavicencio denunció canibalismo entre los caimanes llaneros: “Se están comiendo entre ellos por falta de alimento”

La falta de presupuesto ha afectado el suministro de alimento para estos animales y trabas en el programa de conservación para la especie

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Cerca de 500 caimanes llaneros están sufriendo hambre en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, la Universidad de los Llanos y Merecure por falta de recursos económicos - crédito Cormacarena
Cerca de 500 caimanes llaneros están sufriendo hambre en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, la Universidad de los Llanos y Merecure por falta de recursos económicos - crédito Cormacarena

La situación crítica de los caimanes llaneros ha llegado a un punto insostenible, según denuncias conocidas por El Tiempo, mientras los responsables institucionales aún no dan respuesta a las peticiones ciudadanas.

La falta de recursos afecta no solo a estos reptiles, sino también a las condiciones generales de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco en Villavicencio.

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La crisis se ha agravado en los últimos ocho meses. La Universidad Nacional, el Ministerio de Medio Ambiente y la Estación de Biología Tropical Roberto Franco enfrentan limitaciones presupuestarias que han puesto en riesgo la supervivencia de cerca de 500 caimanes, distribuidos en tres sedes principales: Roberto Franco, la Universidad de los Llanos y Merecure.

La escasez de alimento es tal que estos animales reciben a veces una sola ración diaria, y en ocasiones no hay suministro suficiente. Como consecuencia, han surgido episodios de canibalismo entre los caimanes, lo que refleja la gravedad del abandono. “Los caimanes se están comiendo entre ellos”, alertaron algunas de las denuncias remitidas a las autoridades ambientales y universitarias.

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Los animales a veces solo reciben una ración diaria de alimento y, en ocasiones, han llegado a comerse entre ellos debido a la escasez - crédito Cormacarena
Los animales a veces solo reciben una ración diaria de alimento y, en ocasiones, han llegado a comerse entre ellos debido a la escasez - crédito Cormacarena

La situación de los caimanes llaneros está directamente vinculada a las restricciones presupuestarias que enfrenta el Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero. Esta especie fue declarada en peligro de extinción mediante la Resolución 0676 del 21 de julio de 1997 del Ministerio de Medio Ambiente, y desde entonces las dificultades para garantizar su protección han persistido y se han intensificado recientemente.

Denuncias ciudadanas y falta de respuesta institucional

La alarma social se ha materializado en derechos de petición y oficios enviados por dirigentes gremiales, cívicos y ciudadanos a las directivas de la Universidad Nacional, el Ministerio de Medio Ambiente y la corporación ambiental Cormacarena. Las solicitudes apuntan a la urgencia de medidas concretas que permitan asegurar el bienestar de los caimanes y otras especies bajo cuidado.

Néstor Restrepo Roldán, director ejecutivo del Comité Cívico de Villavicencio, se dirigió el 10 de abril pasado al rector de la Universidad Nacional y a la ministra de Medio Ambiente.

En su comunicación, Restrepo expresó: “Con grandes sentimientos de descontento, contrariedad, intranquilidad y desagrado hemos conocido la información sobre la situación que hoy viven los empleados, los cocodrilos y las demás especies que hacen parte del Instituto Biológico Tropical Roberto Franco”.

Dirigentes cívicos y ciudadanos han enviado derechos de petición a la Universidad Nacional y al Ministerio de Medio Ambiente solicitando soluciones inmediatas - crédito Cormacarena
Dirigentes cívicos y ciudadanos han enviado derechos de petición a la Universidad Nacional y al Ministerio de Medio Ambiente solicitando soluciones inmediatas - crédito Cormacarena

De manera directa, la petición ciudadana exige: “Como representantes de la sociedad civil llanera, respetuosamente acudimos a ustedes para que de manera inmediata ordenen la adopción de las medidas necesarias que garanticen la conservación y bienestar de los empleados del Instituto y el derecho de los animales, previniendo y corrigiendo las situaciones que afectan su supervivencia y bienestar”.

Hasta la fecha, esa petición no ha sido respondida por las autoridades universitarias ni del gobierno nacional. El director de la estación, Andrés Felipe Aponte Gutiérrez, declaró a El Tiempo que lleva apenas un mes en el cargo y prefirió que la decana de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional, Lucy Gabriela Delgado Murcia, asuma la vocería institucional. Se está a la espera de su pronunciamiento.

Deterioro de las instalaciones y riesgos para la biodiversidad

La falta de inversión no solo perjudica la alimentación de los caimanes, sino que también ha provocado un deterioro visible en la infraestructura de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco. Según denuncias, tanto la sede ubicada junto al Palacio de Justicia de Villavicencio como los corrales que albergan a los animales presentan condiciones precarias.

Un denunciante que prefirió no revelar su identidad precisó que “son cerca de 500 caimanes los que están aguantando hambre”, distribuidos entre las diferentes sedes de los programas de conservación.

En el Meta, 317 especies están amenazadas y 51 de ellas, incluido el caimán llanero, están en peligro crítico por la presión humana sobre los ecosistemas - crédito Corporinoquia
En el Meta, 317 especies están amenazadas y 51 de ellas, incluido el caimán llanero, están en peligro crítico por la presión humana sobre los ecosistemas - crédito Corporinoquia

El Instituto Roberto Franco es considerado por líderes regionales como un pilar para el desarrollo de la Orinoquia, al transformar la riqueza natural en conocimiento científico. “Para nosotros”, señaló Restrepo Roldán, “es una pieza fundamental para el desarrollo sostenible y la soberanía científica de la región. Es el principal centro de pensamiento y estudio biológico en la zona más biodiversa del país, así para el gobierno central sea la menos comprendida”.

Especies amenazadas en el Meta y panorama de riesgo

El contexto de los caimanes llaneros es reflejo de un problema más amplio en el departamento del Meta. El Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB Colombia) y la Resolución 0126 de 2024 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible advierten que 317 especies en la región se encuentran amenazadas por la presión de las actividades humanas sobre los ecosistemas locales.

De este grupo, 51 especies han sido clasificadas como En Peligro Crítico (CR), una categoría que implica una drástica reducción de individuos en estado silvestre y un riesgo elevado de extinción en la próxima década. Entre ellas se incluyen, junto al caimán llanero, la rana saltona de Villavicencio y el cóndor de los Andes.

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